jueves, 24 de septiembre de 2009

Hay que generar confianza

La caída del Producto Interno Bruto (PIB) es, según confesó el presidente Hugo Chávez el lunes, uno de los cuatro problemas que serán atacados con las medidas económicas que el Gobierno anunciará en los próximos días. La intención es revertir la contracción de 1% registrada en el primer semestre de 2009, para cerrar el año por lo menos con crecimiento cero.

Pero las autoridades gubernamentales se equivocan si están pensando que la inyección de gasto público será suficiente para lograr el ansiado objetivo de volver a crecer, advirtieron los economistas Asdrúbal Oliveros y Héctor Valecillos. La expansión sostenida del PIB ­afirmaron­ sólo es posible con la participación del sector privado.

"El gobierno nacional busca repetir la fórmula desgastada de inyectar gasto público, pero eso tiene sus limitaciones. En la medida en que ese egreso no se traduce en mayor inversión por parte de las empresas privadas, pierde el efecto dinamizador que pudiera tener en la economía", explicó Oliveros, director de la firma Ecoanalítica.

Valecillos reconoció que el Estado puede intensificar el ritmo de expansión de la economía con una política basada en el incremento del gasto público, como sucedió entre 2004 y 2008. Indicó, sin embargo, que esa estrategia sólo permite "progresos espasmódicos, que se agotan rápidamente, porque falta el impulso del sector privado".

El especialista agregó que para lograr un crecimiento económico sostenido es necesario que las políticas gubernamentales no restrinjan la actividad del sector privado, que genera el grueso del PIB venezolano. "En la medida en que las empresas se vean limitadas, se introduce un elemento estructural que impide el progreso".

REGLAS CLARAS

Oliveros aseguró que el Ejecutivo conoce muy bien lo que se debe hacer para que el PIB del país crezca de manera sólida y permanente, pero le cuesta asumirlo por razones políticas. "La única forma de que Venezuela pueda apuntar hacia un crecimiento sostenido es que se implemente un plan para recuperar la confianza del sector privado".

El director de Ecoanalítica dijo que el ofrecimiento de incentivos fiscales y facilidades crediticias, como han adelantado algunos voceros oficiales, es útil pero insuficiente. "Hace falta poner en marcha un programa integral de estímulo que reconozca la importancia de la empresa privada, que es el principal empleador e inversionista del país".

El programa debería incluir, según Oliveros, acciones como la definición del marco jurídico en el que opera el sector privado y el pago de las deudas (divisas aprobadas pero no liquidadas) de Cadivi. También es importante ­agregó­ resolver el problema del anclaje del tipo de cambio oficial, porque hace que los productos venezolanos no sean competitivos.

INVERSIÓN CLAVE

Para Valecillos, el principal objetivo de la política económica del Gobierno debería ser reactivar las inversiones privadas. "Mientras no se produzca una recuperación sólida de la inversión del sector privado, se puede asegurar que la economía crecerá a un ritmo muy inferior al potencial que tienen los factores productivos del país".

El economista admitió que la contracción de la inversión en Venezuela es un fenómeno heredado de gobiernos anteriores, pero acusó al presidente Chávez de haberlo incrementado en los últimos años. La razón fundamental es la implementación de políticas que, en vez de incentivar la producción, han favorecido su estancamiento.

Valecillos insistió que las autoridades, si quieren lograr una recuperación, tienen que hacer un esfuerzo para que los sectores privados vean con buenos ojos la posibilidad de reinvertir sus utilidades. Y también para atraer la inversión extranjera. "Ningún otro problema podrá ser resuelto mientras la inversión privada esté reprimida como está".

Publicado en TalCual