La sobrevaluación del bolívar es uno de los factores que dificulta que los productos nacionales puedan competir con los fabricados en otros países del Mercosur, bloque económico al que Venezuela ingresará el 31 de julio tras la suspensión temporal de Paraguay, única nación que no había ratificado el protocolo de adhesión.
Una moneda sobrevaluada hace que los bienes y servicios elaborados en el país tengan precios en dólares mucho más elevados que las mercancías de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Eso dificulta a los empresarios venezolanos exportar a esos destinos y competir en el mercado interno con los productos que se importan desde esos países.
La firma Ecoanalítica calcula que el tipo de cambio real –paridad que permite el equilibrio competitivo con los principales socios comerciales– se situó en 8,4 bolívares por dólar al cierre de junio, lo que arroja una sobrevaluación de 95,3% con respecto a la tasa oficial de 4,3 bolívares por dólar que usa Cadivi para otorgar las divisas destinadas a comprar bienes prioritarios.
La diferencia se reduce a 58,5% cuando la comparación se hace con el tipo de cambio implícito promedio de 5,3 bolívares por dólar que ofrece el Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera, a través del cual el Banco Central de Venezuela entrega papeles denominados en divisas para financiar otras adquisiciones en el extranjero.
"Con una paridad real que casi duplica la tasa oficial es imposible ser competitivos en Mercosur. En la medida en que el tipo de cambio se acerque más a 8,4 bolívares por dólar los productos venezolanos tendrán más posibilidades de competir con los de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay", dijo José Luis Saboin, de Ecoanalítica.
Inflación triplicada. La sobrevaluación del bolívar es consecuencia de que la cotización del dólar se mantiene igual en un ambiente de inflación alta.
El tipo de cambio real calculado por Ecoanalítica es producto de la comparación entre la variación de precios en Venezuela y la registrada en sus principales socios comerciales: Estados Unidos, China, Brasil, Colombia y México.
Los datos de inflación reportados por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay muestran que si la comparación se limitase al Mercosur también daría como resultado una sobrevaluación. El incremento de 1,4% que registró el índice nacional de precios al consumidor en junio, según el BCV, supera 14 veces al promedio de 0,15% registrado en el grupo.
La inflación acumulada en el primer semestre de 2012 (7,5%) igualmente coloca a Venezuela por encima de Argentina (5,9%), Brasil (3,1%), Paraguay (2,8%) y Uruguay (4,1%).
Y el incremento de 21,3% que tuvieron los precios en los últimos 12 meses en el país triplica la media del bloque regional, que fue 6,9%.
Problema de fondo. El economista Alexander Guerrero dijo que, aunque es cierto que la sobrevaluación del bolívar coloca en desventaja los productos nacionales, hay otras razones que le quitan competitividad a Venezuela frente a los países del Mercosur y el resto del mundo.
Las regulaciones gubernamentales que limitan la actividad privada –desde el control de precios implementado 2003 hasta la Ley de Costos y Precios Justos aprobada el año pasado– son el factor que más ha mermado la capacidad del empresariado para competir, indicó Guerrero.
Saboin está de acuerdo. Afirmó que, además de corregir la sobrevaluación del bolívar, hay otras condiciones necesarias para que el sector productivo logre la competitividad requerida para que el ingreso de Venezuela al Mercosur tenga un efecto positivo en vez de negativo.
La lista incluye facilidades para crear empresas, incentivos fiscales –sobre todo para la agricultura, la manufactura y la minería, que son las que elaboran bienes que se pueden exportar– y un entorno macroeconómico sano. "De lo contrario no se podrá incentivar la producción".
Guerrero agregó que el desmontaje de las regulaciones, que gremios como Conindustria han calificado de cerco productivo, ayudará a reducir la inflación y, por tanto, a controlar la tendencia que tiene el bolívar a sobrevaluarse por los ingresos petroleros.
Publicado en El Nacional
Mi nombre es Alejandro Hinds Rodríguez. Nací en Caracas, Venezuela, el 20 de octubre de 1979. Me gradué de Licenciado en Comunicación Social, mención Periodismo, en la Universidad Católica Andrés Bello en 2002. Este blog recopila los artículos escritos durante mi carrera
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lunes, 9 de julio de 2012
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Despilfarro y sobornos limitan competitividad
de América Latina
El Índice Global de Competitividad 2010, publicado por el Foro Económico Mundial hace dos semanas, confirmó que la falta de transparencia de la gestión gubernamental continúa siendo un problema en América Latina. Los aspectos relacionados con el buen manejo de los recursos públicos restaron puntos a casi todos los países de la región.
Las 23 naciones latinoamericanas y caribeñas evaluadas obtuvieron un puntaje promedio de 4 en una escala donde 1 es el mínimo y 7 es el máximo en el índice. Pero en factores como desviación de fondos públicos, pagos irregulares y sobornos, y despilfarro del gasto gubernamental la calificación fue 3,23.
Los peores resultados se registraron en despilfarro del gasto gubernamental: 19 de los 23 países obtuvieron puntajes por debajo de 3,5 unidades y 5 de ellos figuraron entre los 10 más deficientes del planeta en ese aspecto. El promedio regional fue 2,82.
En desviación de fondos públicos, la calificación latinoamericana subió a 3 puntos.
Pero hubo 18 países que no pasaron el listón de 3,5 unidades, y 5 que se colocaron entre los 10 peores del mundo. En pagos irregulares y sobornos, la nota de la región (3,86 puntos) se acercó más a su puntaje total.
La falta de transparencia afectó incluso a los países más competitivos. Puerto Rico, segundo mejor de América Latina con 4,49 puntos, bajó a 3,83 unidades en aspectos vinculados con el manejo del erario público. Panamá, Costa Rica y Brasil cuarto, quinto y sexto del ranking con 4,33; 4,31 y 4,28, respectivamente bajaron a 3,4; 4,1 y 2,7 en esta materia.
Chile, en cambio, además de ser el país latinoamericano mejor ubicado en el Índice Global de Competitividad con 4,69 puntos fue el que registró la nota más alta en transparencia (4,83). Barbados y Uruguay tercero y séptimo de la región también obtuvieron en esta materia calificaciones más elevadas que su promedio total.
Problema de larga data. El informe del Foro Económico Mundial no es el primero que señala las fallas regionales en la administración de los fondos públicos. Los resultados de la última edición del Índice Latinoamericano de Transparencia Presupuestaria publicada en 2009 fueron poco alentadores.
"Costa Rica vuelve a ser el único país que recibe una calificación aprobatoria por encima de 60%. En cambio, los demás países demuestran que su nivel de transparencia presupuestaria continúa siendo deficiente", señala el documento, elaborado por organizaciones no gubernamentales e instituciones académicas.
Aunque hubo países que hicieron esfuerzos para mejorar, otros retrocedieron. "Esto nos lleva a señalar lo frágil que es la transparencia presupuestaria y cuán importante es tener leyes específicas sobre la información que se debe publicar y la oportunidad de ésta".
Publicado en El Nacional
Las 23 naciones latinoamericanas y caribeñas evaluadas obtuvieron un puntaje promedio de 4 en una escala donde 1 es el mínimo y 7 es el máximo en el índice. Pero en factores como desviación de fondos públicos, pagos irregulares y sobornos, y despilfarro del gasto gubernamental la calificación fue 3,23.
Los peores resultados se registraron en despilfarro del gasto gubernamental: 19 de los 23 países obtuvieron puntajes por debajo de 3,5 unidades y 5 de ellos figuraron entre los 10 más deficientes del planeta en ese aspecto. El promedio regional fue 2,82.
En desviación de fondos públicos, la calificación latinoamericana subió a 3 puntos.
Pero hubo 18 países que no pasaron el listón de 3,5 unidades, y 5 que se colocaron entre los 10 peores del mundo. En pagos irregulares y sobornos, la nota de la región (3,86 puntos) se acercó más a su puntaje total.
La falta de transparencia afectó incluso a los países más competitivos. Puerto Rico, segundo mejor de América Latina con 4,49 puntos, bajó a 3,83 unidades en aspectos vinculados con el manejo del erario público. Panamá, Costa Rica y Brasil cuarto, quinto y sexto del ranking con 4,33; 4,31 y 4,28, respectivamente bajaron a 3,4; 4,1 y 2,7 en esta materia.
Chile, en cambio, además de ser el país latinoamericano mejor ubicado en el Índice Global de Competitividad con 4,69 puntos fue el que registró la nota más alta en transparencia (4,83). Barbados y Uruguay tercero y séptimo de la región también obtuvieron en esta materia calificaciones más elevadas que su promedio total.
Problema de larga data. El informe del Foro Económico Mundial no es el primero que señala las fallas regionales en la administración de los fondos públicos. Los resultados de la última edición del Índice Latinoamericano de Transparencia Presupuestaria publicada en 2009 fueron poco alentadores.
"Costa Rica vuelve a ser el único país que recibe una calificación aprobatoria por encima de 60%. En cambio, los demás países demuestran que su nivel de transparencia presupuestaria continúa siendo deficiente", señala el documento, elaborado por organizaciones no gubernamentales e instituciones académicas.
Aunque hubo países que hicieron esfuerzos para mejorar, otros retrocedieron. "Esto nos lleva a señalar lo frágil que es la transparencia presupuestaria y cuán importante es tener leyes específicas sobre la información que se debe publicar y la oportunidad de ésta".
Publicado en El Nacional
Etiquetas:
América Latina,
Competitividad,
Presupuesto,
Transparencia
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