La disputa del Esequibo es una de las "heridas coloniales que dejó la expansión del imperio británico" en América, afirmó Delcy Rodríguez, ministra de Relaciones Exteriores de Venezuela, en San Vicente y las Granadinas, a donde viajó para reunirse con el primer ministro Ralph Gonsalves y el canciller Camilo Gonsalves.
La visita forma parte de la gira que Rodríguez realiza por los países del Caribe –Trinidad y Tobago, Santa Lucía, Antigua y Barbuda y República Dominicana, están entre los países visitados– para explicar las razones históricas y legales que tiene Venezuela para reclamar a Guyana el territorio Esequibo, un área de 159.000 kilómetros cuadrados rica en recursos naturales.
En República Dominicana, la canciller se reunió el martes con el presidente Danilo Medina. "El mandatario atendió con mucha receptividad las explicaciones históricas, políticas y jurídicas de cómo Venezuela tiene su soberanía legítima del territorio de la Guayana Esequiba, que está en disputa con Guyana", dijo.
Rodríguez reiteró que la polémica reciente con Guyana obedece a una agenda de desintegración de la unidad latinoamericana y caribeña desplegada por Exxon Mobil, empresa estadounidense que en mayo descubrió un yacimiento petrolero en las aguas que se disputan Caracas y Georgetown.
"Frente a esta posición de desunión, de búsqueda de situaciones inamistosas entre nuestros países, se impone la diplomacia bolivariana de paz", señaló.
Publicado en El Nacional
Mi nombre es Alejandro Hinds Rodríguez. Nací en Caracas, Venezuela, el 20 de octubre de 1979. Me gradué de Licenciado en Comunicación Social, mención Periodismo, en la Universidad Católica Andrés Bello en 2002. Este blog recopila los artículos escritos durante mi carrera
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jueves, 20 de agosto de 2015
miércoles, 19 de agosto de 2015
Venezuela acusó a Guyana de tener una agenda oculta
La canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, acusó al gobierno de Guyana de negarse a buscar una solución diplomática a la disputa por el Esequibo, el territorio de 159.000 kilómetros cuadrados que Caracas reclama a Georgetown.
"Sabemos que Guyana tiene una agenda oculta que no le está explicando al Caribe", afirmó Rodríguez en declaraciones al canal Telesur luego de reunirse con el primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Brown, y el canciller de ese país, Charles Fernández.
"Hemos dado detalles de cuál ha sido el comportamiento de las nuevas autoridades de Guyana, en consonancia con intereses transnacionales, para crear desestabilización en la región y un papel desintegrador de la unidad latinoamericana y caribeña", agregó.
Rodríguez retomó el lunes, en Antigua y Barbuda, su gira por los países del Caribe para explicar la posición venezolana en la disputa del Esequibo. Ayer se reunió con el presidente de República Dominicana, Danilo Medina.
La canciller y el vicepresidente Jorge Arreaza, integrantes de la Comisión Presidencial de Estado para la Garantía de la Integridad Territorial y Asuntos Limítrofes, han visitado Barbados, Cuba, Dominica, Santa Lucía y Trinidad en las últimas tres semanas.
"Hemos sensibilizado sobre las razones históricas de Venezuela", explicó Rodríguez. Añadió que han hecho énfasis en la búsqueda de una solución pacífica: "Frente a aquellas voces que buscan una escalada con Guyana, la respuesta del gobierno es la paz".
La controversia,que data de 1899, se reactivó luego de que la compañía estadounidense Exxon Mobil anunció en mayo el descubrimiento de un yacimiento petrolífero en aguas que corresponden al territorio en disputa.
Publicado en El Nacional
"Sabemos que Guyana tiene una agenda oculta que no le está explicando al Caribe", afirmó Rodríguez en declaraciones al canal Telesur luego de reunirse con el primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Brown, y el canciller de ese país, Charles Fernández.
"Hemos dado detalles de cuál ha sido el comportamiento de las nuevas autoridades de Guyana, en consonancia con intereses transnacionales, para crear desestabilización en la región y un papel desintegrador de la unidad latinoamericana y caribeña", agregó.
Rodríguez retomó el lunes, en Antigua y Barbuda, su gira por los países del Caribe para explicar la posición venezolana en la disputa del Esequibo. Ayer se reunió con el presidente de República Dominicana, Danilo Medina.
La canciller y el vicepresidente Jorge Arreaza, integrantes de la Comisión Presidencial de Estado para la Garantía de la Integridad Territorial y Asuntos Limítrofes, han visitado Barbados, Cuba, Dominica, Santa Lucía y Trinidad en las últimas tres semanas.
"Hemos sensibilizado sobre las razones históricas de Venezuela", explicó Rodríguez. Añadió que han hecho énfasis en la búsqueda de una solución pacífica: "Frente a aquellas voces que buscan una escalada con Guyana, la respuesta del gobierno es la paz".
La controversia,que data de 1899, se reactivó luego de que la compañía estadounidense Exxon Mobil anunció en mayo el descubrimiento de un yacimiento petrolífero en aguas que corresponden al territorio en disputa.
Publicado en El Nacional
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Guyana,
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sábado, 1 de agosto de 2015
Venezuela envió nota de protesta a Guyana
Venezuela envió una nota de protesta a Guyana por el reglamento sobre zonas marítimas promulgado el 23 de julio por el presidente David Granger y presentado ayer por el canciller Carl Greenidge ante la Asamblea Nacional, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores.
"Dicho reglamento ubica el Punto 1, que pretende establecer el extremo occidental de la línea de base correspondiente a la desembocadura del río Esequibo, en territorio venezolano sujeto a controversia conforme al Acuerdo de Ginebra de 1966", afirma la Cancillería en la misiva.
Caracas denunció, además, "las recurrentes provocaciones y agresiones" de Georgetown. "Persiguen avivar un conflicto entre países hermanos con fines desintegradores de la unidad latinoamericana y caribeña, y legitimadores de las pretensiones imperialistas en contra de la paz de la región", dijo.
En la presentación ante el Parlamento, Greenidge señaló que la norma permite a Guyana proteger su territorio contra actos de agresión como el del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en alusión al decreto que creó las Zonas Operativas de Defensa Integral Marítima e Insular.
El canciller guyanés no descartó una reunión entre Granger y Maduro como parte de los esfuerzos del secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, para mediar en la controversia territorial.
"Hay oportunidad de discutir este asunto en un foro apropiado y dentro de los márgenes de la ONU u otro organismo", dijo Greenidge, reseñó Efe. Pero aclaró que por el momento no hay un acuerdo formal de diálogo.
La oficina del secretario general de la ONU informó que Ban habló con Maduro (en persona) y con Granger (por teléfono) sobre el envío de una misión a ambos países.
Greenidge reiteró que Georgetown rechaza la reactivación de la figura del buen oficiante, como propuso Caracas, e insiste en llevar el caso ante la Corte Internacional de Justicia.
Diálogo parlamentario. La bancada oficialista en el Grupo Venezolano del Parlamento Latinoamericano promueve la creación de un grupo de trabajo binacional con legisladores de Guyana para tratar el reclamo del Esequibo.
Los diputados viajaron a Panamá para conversar la propuesta con representantes de la junta directiva del Parlatino, integrado por las instancias legislativas de 22 países del continente.
El presidente del Parlatino, Ángel Rodríguez, dijo que el gobierno venezolano celebra que Exxon Mobil haya retirado su buque taladro, plataforma petrolera, de las aguas del Territorio del Esequibo.
Señaló que la plataforma de Exxon Mobil se retiró desde hace varios días de las aguas del campo Stabroek en el Esequibo y que actualmente está estacionada en el Golfo de México.
Rodríguez criticó la terquedad y soberbia del presidente de Guyana, David Granger, que tras su viaje a Estados Unidos, "regresó envalentonado". "Es un peón del imperio", agregó.
Publicado en El Nacional
"Dicho reglamento ubica el Punto 1, que pretende establecer el extremo occidental de la línea de base correspondiente a la desembocadura del río Esequibo, en territorio venezolano sujeto a controversia conforme al Acuerdo de Ginebra de 1966", afirma la Cancillería en la misiva.
Caracas denunció, además, "las recurrentes provocaciones y agresiones" de Georgetown. "Persiguen avivar un conflicto entre países hermanos con fines desintegradores de la unidad latinoamericana y caribeña, y legitimadores de las pretensiones imperialistas en contra de la paz de la región", dijo.
En la presentación ante el Parlamento, Greenidge señaló que la norma permite a Guyana proteger su territorio contra actos de agresión como el del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en alusión al decreto que creó las Zonas Operativas de Defensa Integral Marítima e Insular.
El canciller guyanés no descartó una reunión entre Granger y Maduro como parte de los esfuerzos del secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, para mediar en la controversia territorial.
"Hay oportunidad de discutir este asunto en un foro apropiado y dentro de los márgenes de la ONU u otro organismo", dijo Greenidge, reseñó Efe. Pero aclaró que por el momento no hay un acuerdo formal de diálogo.
La oficina del secretario general de la ONU informó que Ban habló con Maduro (en persona) y con Granger (por teléfono) sobre el envío de una misión a ambos países.
Greenidge reiteró que Georgetown rechaza la reactivación de la figura del buen oficiante, como propuso Caracas, e insiste en llevar el caso ante la Corte Internacional de Justicia.
Diálogo parlamentario. La bancada oficialista en el Grupo Venezolano del Parlamento Latinoamericano promueve la creación de un grupo de trabajo binacional con legisladores de Guyana para tratar el reclamo del Esequibo.
Los diputados viajaron a Panamá para conversar la propuesta con representantes de la junta directiva del Parlatino, integrado por las instancias legislativas de 22 países del continente.
El presidente del Parlatino, Ángel Rodríguez, dijo que el gobierno venezolano celebra que Exxon Mobil haya retirado su buque taladro, plataforma petrolera, de las aguas del Territorio del Esequibo.
Señaló que la plataforma de Exxon Mobil se retiró desde hace varios días de las aguas del campo Stabroek en el Esequibo y que actualmente está estacionada en el Golfo de México.
Rodríguez criticó la terquedad y soberbia del presidente de Guyana, David Granger, que tras su viaje a Estados Unidos, "regresó envalentonado". "Es un peón del imperio", agregó.
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miércoles, 22 de julio de 2015
Guyana no frenará las inversiones en el territorio Esequibo
El canciller de Guyana, Carl Greenidge, aseguró que su país no frenará las inversiones en el Esequibo, un territorio de 159.000 kilómetros cuadrados rico en recursos minerales que es reclamado por Venezuela, reseñó el diario Guyana Chronicle.
En un discurso ante la Asociación de Industria y Servicios de Guyana, Greenidge dijo que el gobierno de su país no dejará de promover las inversiones en esa región porque no puede descuidar ninguna parte de su territorio.
Agregó que Georgetown buscará un arreglo judicial para el reclamo de Caracas porque la figura de los buenos oficios y las demás opciones de solución pacífica de controversias establecidas en la Carta de la Organización de Naciones Unidas han sido agotadas.
Greenidge opina que el Acuerdo de Ginebra no reabrió la disputa, sino que se limitó a crear un mecanismo para definir la validez del Laudo Arbitral de 1899, luego de que Venezuela denunció su nulidad.
Caracas mantiene que el instrumento jurídico firmado en 1966 sí busca dirimir la controversia territorial y acusa a Georgetown de vulnerar lo que suscribió. "Lo que está haciendo Guyana no puede ser sino un vulgar incumplimiento del Acuerdo de Ginebra", dijo la canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez.
La ministra de Relaciones Exteriores aseguró, además, que la posición venezolana cuenta con el respaldo pleno y absoluto de los países del Mercosur en la cumbre presidencial de la semana pasada.
"Las nuevas autoridades de Guyana salieron con las tablas en la cabeza porque venían con una estrategia de descrédito contra Venezuela. Esa estrategia fue derrotada en el seno del Mercosur", declaró Rodríguez al volver de Brasilia, donde se celebró el encuentro.
Publicado en El Nacional
En un discurso ante la Asociación de Industria y Servicios de Guyana, Greenidge dijo que el gobierno de su país no dejará de promover las inversiones en esa región porque no puede descuidar ninguna parte de su territorio.
Agregó que Georgetown buscará un arreglo judicial para el reclamo de Caracas porque la figura de los buenos oficios y las demás opciones de solución pacífica de controversias establecidas en la Carta de la Organización de Naciones Unidas han sido agotadas.
Greenidge opina que el Acuerdo de Ginebra no reabrió la disputa, sino que se limitó a crear un mecanismo para definir la validez del Laudo Arbitral de 1899, luego de que Venezuela denunció su nulidad.
Caracas mantiene que el instrumento jurídico firmado en 1966 sí busca dirimir la controversia territorial y acusa a Georgetown de vulnerar lo que suscribió. "Lo que está haciendo Guyana no puede ser sino un vulgar incumplimiento del Acuerdo de Ginebra", dijo la canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez.
La ministra de Relaciones Exteriores aseguró, además, que la posición venezolana cuenta con el respaldo pleno y absoluto de los países del Mercosur en la cumbre presidencial de la semana pasada.
"Las nuevas autoridades de Guyana salieron con las tablas en la cabeza porque venían con una estrategia de descrédito contra Venezuela. Esa estrategia fue derrotada en el seno del Mercosur", declaró Rodríguez al volver de Brasilia, donde se celebró el encuentro.
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viernes, 17 de julio de 2015
Venezuela y Guyana buscan apoyos en Mercosur por disputa
Venezuela ratificó ante el Mercosur la legitimidad de su reclamo del territorio Esequibo e insistió en la necesidad de que Guyana respete el Acuerdo de Ginebra para buscar una solución pacífica.
"No hay duda alguna, ni histórica, ni política, sobre los derechos legítimos que tiene Venezuela sobre el Esequibo", dijo la ministra de Relaciones Exteriores, Delcy Rodríguez, luego de la cumbre de cancilleres del bloque.
Rodríguez acusó a Georgetown de irrespetar el Acuerdo de Ginebra, firmado por ambos países en 1966, al permitir que la petrolera estadounidense Exxon Mobil explore en aguas en disputa. Denunció que el objetivo de la petrolera es la apropiación ilegítima de los recursos energéticos de Venezuela.
El ministro de Gobernación de Guyana, Raphael Trotman, confirmó que el presidente David Granger irá hoy a la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur para exponer sus argumentos y ganar apoyo en la disputa fronteriza.
"Cada visita, cada expresión, cada aparición tiene que reforzar nuestra posición en cuanto a nuestra integridad territorial y, por supuesto, buscar apoyos y proveer explicaciones porque la gente cree que esta es una noción romántica antigua", declaró Trotman, reportó Efe. Agregó que la cumbre del Mercosur es una oportunidad de oro para presentar el caso a los países suramericanos.
La disputa fronteriza entre Caracas y Georgetown se coló en la agenda de la cumbre, que inicialmente estaba centrada en las negociaciones para un acuerdo comercial con la Unión Europea y el proceso de adhesión de Bolivia.
Entretanto, los ex presidentes Andrés Pastrana (Colombia) y Jorge Quiroga (Bolivia) exigieron al Mercosur que suspenda a Venezuela si no autoriza misiones de observación de la OEA, la Unasur y la Unión Europea para los próximos comicios legislativos, según una carta a la que se tuvo acceso.
Publicado en El Nacional
"No hay duda alguna, ni histórica, ni política, sobre los derechos legítimos que tiene Venezuela sobre el Esequibo", dijo la ministra de Relaciones Exteriores, Delcy Rodríguez, luego de la cumbre de cancilleres del bloque.
Rodríguez acusó a Georgetown de irrespetar el Acuerdo de Ginebra, firmado por ambos países en 1966, al permitir que la petrolera estadounidense Exxon Mobil explore en aguas en disputa. Denunció que el objetivo de la petrolera es la apropiación ilegítima de los recursos energéticos de Venezuela.
El ministro de Gobernación de Guyana, Raphael Trotman, confirmó que el presidente David Granger irá hoy a la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur para exponer sus argumentos y ganar apoyo en la disputa fronteriza.
"Cada visita, cada expresión, cada aparición tiene que reforzar nuestra posición en cuanto a nuestra integridad territorial y, por supuesto, buscar apoyos y proveer explicaciones porque la gente cree que esta es una noción romántica antigua", declaró Trotman, reportó Efe. Agregó que la cumbre del Mercosur es una oportunidad de oro para presentar el caso a los países suramericanos.
La disputa fronteriza entre Caracas y Georgetown se coló en la agenda de la cumbre, que inicialmente estaba centrada en las negociaciones para un acuerdo comercial con la Unión Europea y el proceso de adhesión de Bolivia.
Entretanto, los ex presidentes Andrés Pastrana (Colombia) y Jorge Quiroga (Bolivia) exigieron al Mercosur que suspenda a Venezuela si no autoriza misiones de observación de la OEA, la Unasur y la Unión Europea para los próximos comicios legislativos, según una carta a la que se tuvo acceso.
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jueves, 16 de julio de 2015
Critican que reclamo a Guyana no aborde asuntos de ciudadanía
El coronel Pompeyo Torrealba, coordinador del Movimiento Nacional al Rescate del Esequibano y del Esequibo, aseguró que Venezuela no ha aprendido que en las relaciones internacionales no hay amores sino intereses, y criticó la política de cooperación con Guyana implementada por el gobierno en los últimos años.
"Cometemos el error de pensar que por los poquitos barriles de petróleo y las cuatro casitas que le damos, Guyana nos devolverá la zona en reclamación", dijo Torrealba en la Jornada de Reflexión sobre el Esequibo, organizada por la Fiscalía.
El oficial también cuestionó que la reclamación a Guyana siempre se haya enfocado en la recuperación del territorio y no en la inserción de las personas que habitan el Esequibo, que actualmente son 200.000, según sus cálculos.
Explicó que esas personas tienen la nacionalidad venezolana y deberían poder tener cédula de identidad como el resto de los habitantes del país. Exhortó al Servicio Autónomo de Identificación, Migración y Extranjería a hacer lo necesario para que esto sea posible.
La fiscal general, Luisa Ortega Díaz, dijo que el foro es el inicio de una serie de actividades para apoyar la propuesta del Ejecutivo de recuperar el Esequibo por la vía del derecho internacional.
Agregó que el Ministerio Público comenzó una serie de revisiones relacionadas con el diferendo territorial, como la inclusión de la zona en reclamación en todos los mapas que tiene la institución.
Debate posible. La presencia de los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro, y de Guyana, David Granger, en la XLVIII Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, que se realizará mañana en Brasilia, hace pensar que el conflicto bilateral será uno de los asuntos que se tratarán.
Se espera que a la reunión asistan los mandatarios de los países miembros del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela) y los de los asociados (Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Surinam), es decir, la Unión de Naciones Suramericanas en pleno.
Maduro ha dicho que llevará a la Unasur el reclamo por el Esequibo. Entretanto, Granger ha planteado el diferendo en todas las reuniones internacionales a las que ha asistido recientemente, incluida la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, realizada el lunes en Etiopía.
Publicado en El Nacional
"Cometemos el error de pensar que por los poquitos barriles de petróleo y las cuatro casitas que le damos, Guyana nos devolverá la zona en reclamación", dijo Torrealba en la Jornada de Reflexión sobre el Esequibo, organizada por la Fiscalía.
El oficial también cuestionó que la reclamación a Guyana siempre se haya enfocado en la recuperación del territorio y no en la inserción de las personas que habitan el Esequibo, que actualmente son 200.000, según sus cálculos.
Explicó que esas personas tienen la nacionalidad venezolana y deberían poder tener cédula de identidad como el resto de los habitantes del país. Exhortó al Servicio Autónomo de Identificación, Migración y Extranjería a hacer lo necesario para que esto sea posible.
La fiscal general, Luisa Ortega Díaz, dijo que el foro es el inicio de una serie de actividades para apoyar la propuesta del Ejecutivo de recuperar el Esequibo por la vía del derecho internacional.
Agregó que el Ministerio Público comenzó una serie de revisiones relacionadas con el diferendo territorial, como la inclusión de la zona en reclamación en todos los mapas que tiene la institución.
Debate posible. La presencia de los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro, y de Guyana, David Granger, en la XLVIII Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, que se realizará mañana en Brasilia, hace pensar que el conflicto bilateral será uno de los asuntos que se tratarán.
Se espera que a la reunión asistan los mandatarios de los países miembros del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela) y los de los asociados (Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Surinam), es decir, la Unión de Naciones Suramericanas en pleno.
Maduro ha dicho que llevará a la Unasur el reclamo por el Esequibo. Entretanto, Granger ha planteado el diferendo en todas las reuniones internacionales a las que ha asistido recientemente, incluida la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, realizada el lunes en Etiopía.
Publicado en El Nacional
domingo, 12 de julio de 2015
Venezuela también tiene que defender salida al Atlántico
El gobierno del presidente Nicolás Maduro, en su reclamo del territorio Esequibo, no debe obviar la solicitud que Guyana hizo en 2011 a la Organización de Naciones Unidas para ampliar su plataforma continental, que deja a Venezuela sin conexión directa con el océano Atlántico, única salida libre a mar abierto que tiene el país.
Especialistas recordaron que esa solicitud se basó en un trazado unilateral realizado por Georgetown que incluye las aguas de la zona en reclamación (que están en disputa, como la parte terrestre) y la fachada atlántica del estado Delta Amacuro, cuya soberanía no está en discusión.
"Es una línea que nos cercena miles de kilómetros cuadrados de áreas marinas, nos encierra en un triángulo con la delimitación acordada con Trinidad y Tobago en 1990 y nos elimina la salida libre al océano Atlántico", precisó Sadio Garavini, ex embajador de Venezuela en Guyana.
El diplomático afirmó que la conexión directa con mar abierto es importante porque, de lo contrario, todas las exportaciones que salen del río Orinoco (básicamente los minerales que se producen en Guayana) deberán pasar por la zona económica exclusiva de otro país para llegar al Atlántico y seguir hasta su destino.
Recordó, además, que es conocida la riqueza de la fachada atlántica de Delta Amacuro y de la zona en reclamación en petróleo y gas natural: "Los descubrimientos recientes del consorcio liderado por Exxon Mobil lo que hicieron fue confirmarlo". Agregó que en el área también hay abundantes recursos pesqueros.
Silencio perjudicial. La solicitud a la ONU para ampliar su plataforma continental fue una de las acciones relacionadas con el territorio Esequibo que Georgetown emprendió en los últimos años gracias al silencio de Caracas durante el mandato del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013).
La influencia del régimen cubano y la intención de ganarse el respaldo de la Caricom llevaron a Chávez a cambiar la posición histórica del país sobre la zona en reclamación en 2004. "Venezuela no será un obstáculo para cualquier proyecto en el Esequibo", declaró el mandatario en una reunión con su homólogo de Guyana, Bharrett Jagdeo.
Caracas renunció así a la potestad que le otorga el Acuerdo de Ginebra, firmado en 1966, para objetar la explotación de recursos naturales en el territorio disputado, lo cual fue aprovechado por Georgetown para entregar decenas de concesiones mineras y reactivar las actividades de exploración petrolera costa afuera.
El silencio gubernamental se mantuvo incluso cuando especialistas denunciaron que los bloques donde Guyana autorizó la búsqueda de hidrocarburos incluían aguas de la fachada atlántica de Delta Amacuro (más de 90.000 kilómetros cuadrados, según Aníbal Martínez, presidente del Frente Prodefensa del Petróleo).
La inacción terminó en octubre de 2013, cuando la Armada capturó en aguas venezolanas al buque Teknik Perdana, que hacía exploraciones petroleras en un bloque concedido a la empresa Anadarko Petroleum. Tras el incidente se acordó crear una comisión bilateral de delimitación marítima que hasta ahora no ha dado resultados.
Vuelve la polémica. El anuncio guyanés de que un consorcio formado por las compañías Exxon Mobil, Hess y China National Offshore Oil Corporation descubrió petróleo en el bloque Starbroek y el decreto venezolano que creó Zonas Operativas de Defensa Integral Marítima e Insular reavivaron la reclamación territorial en mayo.
Luego de meses de intercambio de acusaciones, Georgetown y Caracas coincidieron esta semana en la necesidad de apegarse al Acuerdo de Ginebra y la facilitación del secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, para hallar una solución definitiva.
Angelina Jaffe, directora del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Metropolitana, considera que utilizar estos mecanismos es lo adecuado pero teme que la discusión pierda fuerza tras la modificación del decreto presidencial.
Garavini reiteró que el reclamo venezolano debe incluir la solicitud unilateral de Guyana para ampliar su plataforma continental. "Es absolutamente inaceptable que se cercene la salida al Atlántico. No es solo la proyección marítima de la zona en reclamación, que también tenemos que defender".
Emilio Figueredo, ex negociador de Venezuela con Guyana, recordó que el Acuerdo de Ginebra es válido para la reclamación del Esequibo pero no tiene nada que ver con la fachada atlántica de Delta Amacuro: "De Punta Playa para acá no hay discusión".
Publicado en El Nacional
Especialistas recordaron que esa solicitud se basó en un trazado unilateral realizado por Georgetown que incluye las aguas de la zona en reclamación (que están en disputa, como la parte terrestre) y la fachada atlántica del estado Delta Amacuro, cuya soberanía no está en discusión.
"Es una línea que nos cercena miles de kilómetros cuadrados de áreas marinas, nos encierra en un triángulo con la delimitación acordada con Trinidad y Tobago en 1990 y nos elimina la salida libre al océano Atlántico", precisó Sadio Garavini, ex embajador de Venezuela en Guyana.
El diplomático afirmó que la conexión directa con mar abierto es importante porque, de lo contrario, todas las exportaciones que salen del río Orinoco (básicamente los minerales que se producen en Guayana) deberán pasar por la zona económica exclusiva de otro país para llegar al Atlántico y seguir hasta su destino.
Recordó, además, que es conocida la riqueza de la fachada atlántica de Delta Amacuro y de la zona en reclamación en petróleo y gas natural: "Los descubrimientos recientes del consorcio liderado por Exxon Mobil lo que hicieron fue confirmarlo". Agregó que en el área también hay abundantes recursos pesqueros.
Silencio perjudicial. La solicitud a la ONU para ampliar su plataforma continental fue una de las acciones relacionadas con el territorio Esequibo que Georgetown emprendió en los últimos años gracias al silencio de Caracas durante el mandato del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013).
La influencia del régimen cubano y la intención de ganarse el respaldo de la Caricom llevaron a Chávez a cambiar la posición histórica del país sobre la zona en reclamación en 2004. "Venezuela no será un obstáculo para cualquier proyecto en el Esequibo", declaró el mandatario en una reunión con su homólogo de Guyana, Bharrett Jagdeo.
Caracas renunció así a la potestad que le otorga el Acuerdo de Ginebra, firmado en 1966, para objetar la explotación de recursos naturales en el territorio disputado, lo cual fue aprovechado por Georgetown para entregar decenas de concesiones mineras y reactivar las actividades de exploración petrolera costa afuera.
El silencio gubernamental se mantuvo incluso cuando especialistas denunciaron que los bloques donde Guyana autorizó la búsqueda de hidrocarburos incluían aguas de la fachada atlántica de Delta Amacuro (más de 90.000 kilómetros cuadrados, según Aníbal Martínez, presidente del Frente Prodefensa del Petróleo).
La inacción terminó en octubre de 2013, cuando la Armada capturó en aguas venezolanas al buque Teknik Perdana, que hacía exploraciones petroleras en un bloque concedido a la empresa Anadarko Petroleum. Tras el incidente se acordó crear una comisión bilateral de delimitación marítima que hasta ahora no ha dado resultados.
Vuelve la polémica. El anuncio guyanés de que un consorcio formado por las compañías Exxon Mobil, Hess y China National Offshore Oil Corporation descubrió petróleo en el bloque Starbroek y el decreto venezolano que creó Zonas Operativas de Defensa Integral Marítima e Insular reavivaron la reclamación territorial en mayo.
Luego de meses de intercambio de acusaciones, Georgetown y Caracas coincidieron esta semana en la necesidad de apegarse al Acuerdo de Ginebra y la facilitación del secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, para hallar una solución definitiva.
Angelina Jaffe, directora del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Metropolitana, considera que utilizar estos mecanismos es lo adecuado pero teme que la discusión pierda fuerza tras la modificación del decreto presidencial.
Garavini reiteró que el reclamo venezolano debe incluir la solicitud unilateral de Guyana para ampliar su plataforma continental. "Es absolutamente inaceptable que se cercene la salida al Atlántico. No es solo la proyección marítima de la zona en reclamación, que también tenemos que defender".
Emilio Figueredo, ex negociador de Venezuela con Guyana, recordó que el Acuerdo de Ginebra es válido para la reclamación del Esequibo pero no tiene nada que ver con la fachada atlántica de Delta Amacuro: "De Punta Playa para acá no hay discusión".
Publicado en El Nacional
viernes, 10 de julio de 2015
Guyana teme retaliación económica de Venezuela
El primer ministro de Guyana, Moses Nagamootoo, teme que la no renovación del contrato para suministrar arroz a Venezuela, como pago parcial por los barriles de crudo y derivados enviados mediante el acuerdo de Petrocaribe, sea una retaliación contra su país.
Nagamootoo aclaró que la decisión no es nueva, y acusó al gobierno anterior (que salió en mayo) por no informar a los agricultores al respecto a pesar de ser notificado por Caracas, pero no quiso desligarla de la polémica actual por el reclamo territorial.
"Esta revelación viene de la mano de las acciones de Venezuela para desafiar lo que es legalmente el territorio de Guyana. Habrá que examinar si la no renovación del contrato de permuta es, de hecho, un acto de sanción económica", dijo.
El presidente David Granger defendió que la insistencia del país en la protección de sus tierras y el espacio marítimo no es una agresión contra Venezuela, y consideró que el decreto aprobado en relación con la disputa por el Esequibo es "un acto de agresión".
En una intervención en el Parlamento de su país, Granger insistió en que el último decreto de Venezuela no respeta la integridad territorial de Guyana. En su opinión, no hay diferencia material entre el Decreto 1787 emitido el 26 de mayo y el Decreto 1859 del 6 de julio.
"Esta parte sigue siendo ofensiva a Guyana. Es como un `hueso en la garganta’, ya que el uso de la fuerza en estas áreas sigue siendo una amenaza", dijo el mandatario, quien criticó que se considere parte del territorio marítimo de su país como una "zona de defensa de Venezuela". Según dijo, el decreto pretende bloquear el acceso de Guyana a su zona económica exclusiva.
Sin distinción. Maduro ha centrado sus críticas en Granger, que asumió el cargo hace dos meses, e incluso lo ha acusado de dejarse manipular por la transnacional Exxon Mobil (que descubrió petróleo en las aguas en disputa) para generar un conflicto con Venezuela.
Maduro dijo que la "Exxon Mobil tiene una influencia decisiva en el gobierno de Guyana": "La Exxon Mobil se va metiendo con su lobby. Esta empresa forma parte de un grupo de influencia que, por su poder económico, compra decisiones políticas. Washington es un gran mercado y se impone quien paga más. Compran los congresistas, los que gobiernan. Estados Unidos es una competencia de lobbys. Una cosa es Obama y otra el poder de Estados Unidos".
El discurso del mandatario obvia que la concesión a la petrolera estadounidense fue entregada por el Partido Progresista Popular, que estuvo en el poder desde 1992 hasta mayo de 2015 y fue aliado del chavismo durante muchos años.
Ayer el ex presidente Donald Ramotar (2011-2015) dijo que el PPP apoya al gobierno actual (una coalición entre la Alianza para la Unidad Nacional y la Alianza por el Cambio) en lo que se refiere a la controversia con Venezuela.
"Vamos a apoyar al gobierno en el tema de la soberanía de este país. Estamos en total unidad en este asunto de la reclamación de nuestro territorio", declaró Ramotar. Agregó que respaldan la solicitud de cambiar el mecanismo de los buenos oficios porque no estaba funcionando.
Publicado en El Nacional
Nagamootoo aclaró que la decisión no es nueva, y acusó al gobierno anterior (que salió en mayo) por no informar a los agricultores al respecto a pesar de ser notificado por Caracas, pero no quiso desligarla de la polémica actual por el reclamo territorial.
"Esta revelación viene de la mano de las acciones de Venezuela para desafiar lo que es legalmente el territorio de Guyana. Habrá que examinar si la no renovación del contrato de permuta es, de hecho, un acto de sanción económica", dijo.
El presidente David Granger defendió que la insistencia del país en la protección de sus tierras y el espacio marítimo no es una agresión contra Venezuela, y consideró que el decreto aprobado en relación con la disputa por el Esequibo es "un acto de agresión".
En una intervención en el Parlamento de su país, Granger insistió en que el último decreto de Venezuela no respeta la integridad territorial de Guyana. En su opinión, no hay diferencia material entre el Decreto 1787 emitido el 26 de mayo y el Decreto 1859 del 6 de julio.
"Esta parte sigue siendo ofensiva a Guyana. Es como un `hueso en la garganta’, ya que el uso de la fuerza en estas áreas sigue siendo una amenaza", dijo el mandatario, quien criticó que se considere parte del territorio marítimo de su país como una "zona de defensa de Venezuela". Según dijo, el decreto pretende bloquear el acceso de Guyana a su zona económica exclusiva.
Sin distinción. Maduro ha centrado sus críticas en Granger, que asumió el cargo hace dos meses, e incluso lo ha acusado de dejarse manipular por la transnacional Exxon Mobil (que descubrió petróleo en las aguas en disputa) para generar un conflicto con Venezuela.
Maduro dijo que la "Exxon Mobil tiene una influencia decisiva en el gobierno de Guyana": "La Exxon Mobil se va metiendo con su lobby. Esta empresa forma parte de un grupo de influencia que, por su poder económico, compra decisiones políticas. Washington es un gran mercado y se impone quien paga más. Compran los congresistas, los que gobiernan. Estados Unidos es una competencia de lobbys. Una cosa es Obama y otra el poder de Estados Unidos".
El discurso del mandatario obvia que la concesión a la petrolera estadounidense fue entregada por el Partido Progresista Popular, que estuvo en el poder desde 1992 hasta mayo de 2015 y fue aliado del chavismo durante muchos años.
Ayer el ex presidente Donald Ramotar (2011-2015) dijo que el PPP apoya al gobierno actual (una coalición entre la Alianza para la Unidad Nacional y la Alianza por el Cambio) en lo que se refiere a la controversia con Venezuela.
"Vamos a apoyar al gobierno en el tema de la soberanía de este país. Estamos en total unidad en este asunto de la reclamación de nuestro territorio", declaró Ramotar. Agregó que respaldan la solicitud de cambiar el mecanismo de los buenos oficios porque no estaba funcionando.
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martes, 30 de junio de 2015
Commonwealth apoya a Guyana en disputa limítrofe con Venezuela
La Commonwealth o Mancomunidad de Naciones –que agrupa a 53 países que comparten lazos históricos con el Reino Unido– mantiene su compromiso con la soberanía y la integridad territorial de Guyana, aseguró el secretario general del grupo, el indio Kamalesh Sharma, a propósito del último impasse con Venezuela.
"Ha habido hechos recientes, relacionados con el reclamo de un país vecino sobre zonas terrestres y marítimas de Guyana, y la Commonwealth ha actuado con rapidez y de manera adecuada en la solidaridad colectiva", declaró Sharma, que estuvo de visita en Georgetown el fin de semana.
La Agencia de Información del gobierno guyanés (GINA, por sus siglas en inglés) reseñó que el secretario general de la Commonwealth conversó con representantes del Ejecutivo de David Granger, que asumió la Presidencia en mayo tras imponerse en las elecciones al exmandatario Donald Ramotar.
Sharma recordó que en la última reunión de jefes de gobierno de la Commonwealth, realizada en Sri Lanka en 2013, los participantes "reafirmaron su apoyo inequívoco para el mantenimiento y la preservación de la soberanía y la integridad territorial de Guyana", según GINA.
El funcionario agregó que la Commonwealth también está comprometida con la solución pacífica de controversias. Por eso convocó una reunión del Grupo Ministerial sobre Guyana e incluyó la situación de este país en la agenda de su próximo encuentro de cancilleres, que se efectuará en Nueva York en septiembre.
Decreto polémico. El último impasse entre Guyana y Venezuela fue generado por el decreto que el presidente Nicolás Maduro promulgó el 27 de mayo para crear las llamadas Zonas Operativas de Defensa Integral Marítima e Insular.
Las coordenadas establecidas para la Zodimain Atlántica en ese instrumento legal incluyen las aguas correspondientes al territorio Esequibo (reclamado por Caracas a Georgetown), pero también abarcan otras que pertenecen a Guyana, según especialistas.
La situación llevó al gobierno de Granger a calificar el decreto de violación flagrante del derecho internacional, asegurar que estaba listo para defender su soberanía y pedir la intervención del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
El Acuerdo de Ginebra, firmado por Guyana y Venezuela en 1966, otorga al representante máximo de la ONU la potestad de escoger uno de los mecanismos de solución pacífica previstos en la carta de la organización para atender la controversia.
Hasta ahora se había recurrido al buen oficiante, pero el último ocupante de ese cargo, el jamaiquino Norman Girvan, falleció en abril de 2014 y hasta ahora no se ha nombrado a un sustituto.
Georgetown considera que ese método no ha sido útil y por eso pide reemplazarlo, pero Caracas –que rechazó los argumentos guyaneses contra el decreto presidencial y acusó a la petrolera estadounidense Exxon Mobil de fomentar la disputa entre ambos países– insiste en los buenos oficios como el mecanismo adecuado.
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"Ha habido hechos recientes, relacionados con el reclamo de un país vecino sobre zonas terrestres y marítimas de Guyana, y la Commonwealth ha actuado con rapidez y de manera adecuada en la solidaridad colectiva", declaró Sharma, que estuvo de visita en Georgetown el fin de semana.
La Agencia de Información del gobierno guyanés (GINA, por sus siglas en inglés) reseñó que el secretario general de la Commonwealth conversó con representantes del Ejecutivo de David Granger, que asumió la Presidencia en mayo tras imponerse en las elecciones al exmandatario Donald Ramotar.
Sharma recordó que en la última reunión de jefes de gobierno de la Commonwealth, realizada en Sri Lanka en 2013, los participantes "reafirmaron su apoyo inequívoco para el mantenimiento y la preservación de la soberanía y la integridad territorial de Guyana", según GINA.
El funcionario agregó que la Commonwealth también está comprometida con la solución pacífica de controversias. Por eso convocó una reunión del Grupo Ministerial sobre Guyana e incluyó la situación de este país en la agenda de su próximo encuentro de cancilleres, que se efectuará en Nueva York en septiembre.
Decreto polémico. El último impasse entre Guyana y Venezuela fue generado por el decreto que el presidente Nicolás Maduro promulgó el 27 de mayo para crear las llamadas Zonas Operativas de Defensa Integral Marítima e Insular.
Las coordenadas establecidas para la Zodimain Atlántica en ese instrumento legal incluyen las aguas correspondientes al territorio Esequibo (reclamado por Caracas a Georgetown), pero también abarcan otras que pertenecen a Guyana, según especialistas.
La situación llevó al gobierno de Granger a calificar el decreto de violación flagrante del derecho internacional, asegurar que estaba listo para defender su soberanía y pedir la intervención del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
El Acuerdo de Ginebra, firmado por Guyana y Venezuela en 1966, otorga al representante máximo de la ONU la potestad de escoger uno de los mecanismos de solución pacífica previstos en la carta de la organización para atender la controversia.
Hasta ahora se había recurrido al buen oficiante, pero el último ocupante de ese cargo, el jamaiquino Norman Girvan, falleció en abril de 2014 y hasta ahora no se ha nombrado a un sustituto.
Georgetown considera que ese método no ha sido útil y por eso pide reemplazarlo, pero Caracas –que rechazó los argumentos guyaneses contra el decreto presidencial y acusó a la petrolera estadounidense Exxon Mobil de fomentar la disputa entre ambos países– insiste en los buenos oficios como el mecanismo adecuado.
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viernes, 12 de junio de 2015
Caracas insiste en reunión "para canalizar malos entendidos"
El gobierno del presidente Nicolás Maduro insiste en solicitar una reunión entre los ministros de Relaciones Exteriores de Venezuela y Guyana para retomar el diálogo bilateral y en acusar a la petrolera estadounidense Exxon Mobil de agitar la disputa territorial entre los dos países.
"Venezuela reitera la necesidad de un encuentro entre los cancilleres de ambas naciones para canalizar malos entendidos derivados del diferendo territorial histórico, así como asuntos de la agenda bilateral", afirma la Cancillería en un comunicado difundido ayer.
En el texto rechazan las declaraciones del jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Guyana, brigadier Mark Phillips, quien aseguró el lunes que su país estaba listo para defenderse ante cualquier agresión, en alusión al decreto venezolano sobre la proyección marítima de la Zona en Reclamación.
"Hace un peligroso llamado de carácter bélico que en nada contribuye a las relaciones de paz entre nuestros países. Venezuela ratifica su compromiso con la paz y la hermandad entre los pueblos, apegado siempre a los principios del Derecho Internacional Público", señala la Cancillería.
"Hacemos una alerta ante la manipulación de la empresa transnacional estadounidense Exxon Mobil que ha desatado una campaña de desinformación y mentiras con el único propósito de estropear el buen desarrollo de las relaciones bilaterales entre nuestros países", agrega.
El despacho de Relaciones Exteriores no respondió, sin embargo, al llamado que Georgetown hizo el miércoles al secretario general de la Organización de la ONU, Ban Ki-moon, para que escoja un método distinto al de los buenos oficios con el fin de solucionar la disputa territorial.
Venezuela ha defendido este mecanismo y ha pedido a Ban que nombre al sustituto de Norman Girvan, fallecido en abril de 2014, como buen oficiante. Pero Guyana insiste en la necesidad de cambiarlo. "Durante más de dos décadas ha fracasado rotundamente", afirmó el canciller Carl Greenidge.
El Acuerdo de Ginebra firmado por Guyana y Venezuela en 1966 establece que, si el mecanismo implementado no funciona, el secretario general puede escoger cualquiera de los otros medios estipulados en el artículo 33 de la Carta de Naciones Unidas.
El internacionalista Edmundo González advirtió que llevar el caso ante la ONU, sea a través de la Corte Internacional de Justicia o la Asamblea General, es la opción menos conveniente para el país.
"En la corte Venezuela tendría que probar con documentación la nulidad del laudo arbitral de 1899 y eso es muy difícil. En la asamblea se politiza mucho más el asunto", explicó.
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"Venezuela reitera la necesidad de un encuentro entre los cancilleres de ambas naciones para canalizar malos entendidos derivados del diferendo territorial histórico, así como asuntos de la agenda bilateral", afirma la Cancillería en un comunicado difundido ayer.
En el texto rechazan las declaraciones del jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Guyana, brigadier Mark Phillips, quien aseguró el lunes que su país estaba listo para defenderse ante cualquier agresión, en alusión al decreto venezolano sobre la proyección marítima de la Zona en Reclamación.
"Hace un peligroso llamado de carácter bélico que en nada contribuye a las relaciones de paz entre nuestros países. Venezuela ratifica su compromiso con la paz y la hermandad entre los pueblos, apegado siempre a los principios del Derecho Internacional Público", señala la Cancillería.
"Hacemos una alerta ante la manipulación de la empresa transnacional estadounidense Exxon Mobil que ha desatado una campaña de desinformación y mentiras con el único propósito de estropear el buen desarrollo de las relaciones bilaterales entre nuestros países", agrega.
El despacho de Relaciones Exteriores no respondió, sin embargo, al llamado que Georgetown hizo el miércoles al secretario general de la Organización de la ONU, Ban Ki-moon, para que escoja un método distinto al de los buenos oficios con el fin de solucionar la disputa territorial.
Venezuela ha defendido este mecanismo y ha pedido a Ban que nombre al sustituto de Norman Girvan, fallecido en abril de 2014, como buen oficiante. Pero Guyana insiste en la necesidad de cambiarlo. "Durante más de dos décadas ha fracasado rotundamente", afirmó el canciller Carl Greenidge.
El Acuerdo de Ginebra firmado por Guyana y Venezuela en 1966 establece que, si el mecanismo implementado no funciona, el secretario general puede escoger cualquiera de los otros medios estipulados en el artículo 33 de la Carta de Naciones Unidas.
El internacionalista Edmundo González advirtió que llevar el caso ante la ONU, sea a través de la Corte Internacional de Justicia o la Asamblea General, es la opción menos conveniente para el país.
"En la corte Venezuela tendría que probar con documentación la nulidad del laudo arbitral de 1899 y eso es muy difícil. En la asamblea se politiza mucho más el asunto", explicó.
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miércoles, 10 de junio de 2015
Venezuela acusó a Guyana de "intentar crear crisis artificial"
Venezuela acusó a Guyana de "intentar crear una crisis artificial" en la Zona en Reclamación y rechazó la "política de provocación" del gobierno del presidente David Granger, en un comunicado leído por la ministra de Relaciones Exteriores, Delcy Rodríguez.
En el texto, que responde al emitido el lunes por Georgetown para denunciar el decreto 1787 del presidente Nicolás Maduro, Caracas afirma que "el tenor altisonante y las afirmaciones falsas" del comunicado guyanés "constituyen una provocación y atentan contra la diplomacia bolivariana de paz".
El lunes Guyana calificó el decreto que crea las Zonas Operativas de Defensa Integral Marítima e Insular, una de las cuales (Atlántica) incluye las aguas de la Zona en Reclamación, de violación flagrante de la ley internacional.
"Es inadmisible que el nuevo gobierno de Guyana asuma esta posición cuando ha reconocido expresamente que esta zona marítima está sujeta a la resolución amistosa de la reclamación territorial, como está contemplado en el Acuerdo de Ginebra", responde el texto leído por Rodríguez.
"Venezuela lamenta que una norma administrativa, dirigida a organizar labores cotidianas de supervisión y protección marítima, sea aprovechada para escandalizar e intentar crear una crisis artificial, inventando situaciones irracionales y utilizando un lenguaje altamente ofensivo", agrega.
"El nuevo gobierno de Guyana exhibe una peligrosa política de provocación contra Venezuela, apoyada por el poderío imperial de una transnacional estadounidense, la Exxon Mobil, la cual debe ser rectificada en lo inmediato", concluye.
¿Confrontación? Georgetown también dijo que el decreto representa una amenaza para la seguridad de la región y que "cualquier intento de Venezuela para aplicar este instrumento de manera extraterritorial será resistido enérgicamente".
El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Guyana, brigadier Mark Phillips, declaró que no se quedarán de brazos cruzados ante una incursión ilegal en su territorio. "Estamos listos y capacitados para hacer frente a cualquier invasión", afirmó.
"Constituye una ofensa a la tradición libertaria del pueblo de Simón Bolívar considerar, en claro lenguaje imperial, que Venezuela es una amenaza", respondió Caracas. Añadió que lo amenazante son las exploraciones petroleras que se realizan en aguas en disputa.
"Pesa constatar que la única y sorprendente agresión es que el gobierno de Guyana haya permitido a una transnacional tan poderosa como la Exxon Mobil incursionar en territorio en reclamación entre ambas naciones", enfatiza el comunicado.
Trazado peligroso. Sadio Garavini, ex embajador en Georgetown, insistió en que el decreto es positivo en el sentido de que acaba con la inhibición del gobierno con respecto al reclamo del Esequibo, pero negativo porque el trazado incluye aguas que pertenecen a Guyana, Surinam y Guayana Francesa.
"Si hubiera un decreto unilateral que fijara la plataforma nuestra, con carácter civil y sin afectar a terceros, sería diferente porque Guyana hizo lo mismo hace unos años. Pero ese no es el caso. Lo que habría que preguntarle al gobierno es qué significa esto", dijo Garavini.
El abogado Emilio Figueredo, experto en Derecho Internacional, advirtió que la aplicación del decreto 1787, es decir el patrullaje militar de las aguas incluidas en la Zodimain Atlántica, podría generar una reacción de otros países como los de la Caricom a favor de Guyana.
Figueredo cuestiona las intenciones del gobierno. "¿Será que el interés es generar un conflicto bilateral para desviar la atención? ¿Tratar de mover un sentimiento nacionalista para colocar a Venezuela como víctima de una gran conspiración internacional?".
En el comunicado, la Cancillería indica que "los únicos canales apropiados para resolver esta controversia son los del Derecho Internacional, los del Acuerdo de Ginebra y proseguir con el mecanismo del Buen Oficiante bajo la figura del Secretario General de las Naciones Unidas".
El presidente Nicolás Maduro aseguró que el lenguaje y el contexto utilizados en el comunicado de Guyana están "absolutamente fuera de la realidad y de tono; quien sacó el comunicado cometió un error diplomático y político grave y llevan al presidente de Guyana a cometer errores". Ordenó a la canciller entablar diálogo con el canciller de ese país para dirimir el conflicto territorial.
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En el texto, que responde al emitido el lunes por Georgetown para denunciar el decreto 1787 del presidente Nicolás Maduro, Caracas afirma que "el tenor altisonante y las afirmaciones falsas" del comunicado guyanés "constituyen una provocación y atentan contra la diplomacia bolivariana de paz".
El lunes Guyana calificó el decreto que crea las Zonas Operativas de Defensa Integral Marítima e Insular, una de las cuales (Atlántica) incluye las aguas de la Zona en Reclamación, de violación flagrante de la ley internacional.
"Es inadmisible que el nuevo gobierno de Guyana asuma esta posición cuando ha reconocido expresamente que esta zona marítima está sujeta a la resolución amistosa de la reclamación territorial, como está contemplado en el Acuerdo de Ginebra", responde el texto leído por Rodríguez.
"Venezuela lamenta que una norma administrativa, dirigida a organizar labores cotidianas de supervisión y protección marítima, sea aprovechada para escandalizar e intentar crear una crisis artificial, inventando situaciones irracionales y utilizando un lenguaje altamente ofensivo", agrega.
"El nuevo gobierno de Guyana exhibe una peligrosa política de provocación contra Venezuela, apoyada por el poderío imperial de una transnacional estadounidense, la Exxon Mobil, la cual debe ser rectificada en lo inmediato", concluye.
¿Confrontación? Georgetown también dijo que el decreto representa una amenaza para la seguridad de la región y que "cualquier intento de Venezuela para aplicar este instrumento de manera extraterritorial será resistido enérgicamente".
El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Guyana, brigadier Mark Phillips, declaró que no se quedarán de brazos cruzados ante una incursión ilegal en su territorio. "Estamos listos y capacitados para hacer frente a cualquier invasión", afirmó.
"Constituye una ofensa a la tradición libertaria del pueblo de Simón Bolívar considerar, en claro lenguaje imperial, que Venezuela es una amenaza", respondió Caracas. Añadió que lo amenazante son las exploraciones petroleras que se realizan en aguas en disputa.
"Pesa constatar que la única y sorprendente agresión es que el gobierno de Guyana haya permitido a una transnacional tan poderosa como la Exxon Mobil incursionar en territorio en reclamación entre ambas naciones", enfatiza el comunicado.
Trazado peligroso. Sadio Garavini, ex embajador en Georgetown, insistió en que el decreto es positivo en el sentido de que acaba con la inhibición del gobierno con respecto al reclamo del Esequibo, pero negativo porque el trazado incluye aguas que pertenecen a Guyana, Surinam y Guayana Francesa.
"Si hubiera un decreto unilateral que fijara la plataforma nuestra, con carácter civil y sin afectar a terceros, sería diferente porque Guyana hizo lo mismo hace unos años. Pero ese no es el caso. Lo que habría que preguntarle al gobierno es qué significa esto", dijo Garavini.
El abogado Emilio Figueredo, experto en Derecho Internacional, advirtió que la aplicación del decreto 1787, es decir el patrullaje militar de las aguas incluidas en la Zodimain Atlántica, podría generar una reacción de otros países como los de la Caricom a favor de Guyana.
Figueredo cuestiona las intenciones del gobierno. "¿Será que el interés es generar un conflicto bilateral para desviar la atención? ¿Tratar de mover un sentimiento nacionalista para colocar a Venezuela como víctima de una gran conspiración internacional?".
En el comunicado, la Cancillería indica que "los únicos canales apropiados para resolver esta controversia son los del Derecho Internacional, los del Acuerdo de Ginebra y proseguir con el mecanismo del Buen Oficiante bajo la figura del Secretario General de las Naciones Unidas".
El presidente Nicolás Maduro aseguró que el lenguaje y el contexto utilizados en el comunicado de Guyana están "absolutamente fuera de la realidad y de tono; quien sacó el comunicado cometió un error diplomático y político grave y llevan al presidente de Guyana a cometer errores". Ordenó a la canciller entablar diálogo con el canciller de ese país para dirimir el conflicto territorial.
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martes, 9 de junio de 2015
Guyana denunció decreto de Maduro
Guyana denunció como una "violación flagrante de la ley internacional" el decreto 1787 del presidente Nicolás Maduro, publicado en la Gaceta Oficial del 27 de mayo, que crea las Zonas Operativas de Defensa Integral Marítima e Insular.
"Venezuela ha emitido un decreto presidencial que pretende anexar espacios marítimos pertenecientes a Guyana en virtud de las normas pertinentes del Derecho Internacional", dice el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.
La Cancillería guyanesa se refiere específicamente a la llamada Zodimain Atlántica, que comprende –
según el decreto– las áreas marinas correspondientes a los estados Sucre y Delta Amacuro y la Zona en Reclamación.
"Guyana rechaza esta ilegalidad que busca socavar nuestros esfuerzos de desarrollo a través de la explotación de nuestros recursos naturales costa afuera", agrega el texto en referencia al reciente descubrimiento de yacimientos petrolíferos por Exxon Mobil.
Georgetown ya había llamado a consultas a la embajadora de Venezuela para que explicara el decreto. También suspendió los vuelos de Conviasa, medida que justificó por la falta de pago pero que fue interpretada como otra forma de presionar a Caracas.
Los diplomáticos Sadio Garavini y Emilio Figueredo, que han cuestionado la inacción del gobierno ante Guyana durante los últimos años, consideran positivo que se decrete la plataforma continental pero advierten que el trazado se extralimita.
Las coordenadas establecidas para la Zodimain Atlántica no sólo incluyen la parte marítima de la Zona en Reclamación, que debe negociarse con Guyana, sino también aguas que pertenecen a ese país, a Surinam y a la Guyana Francesa.
"El trazado irrespeta el laudo arbitral de la Corte Internacional de Justicia que en 2007 fijó el límite marítimo entre Guyana y Surinam", indicó Garavini. Criticó, además, el carácter militar del decreto, que puede verse como una agresión a los países involucrados.
"El remedio puede ser peor que la enfermedad. Una acción de esta naturaleza puede generar muchos problemas, como le pasó a Leopoldo Galtieri (dictador de Argentina) con las islas Malvinas", recordó Figueredo. Dijo, sin embargo, que el decreto puede ser útil como una medida política para obligar a Guyana a sentarse a negociar.
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"Venezuela ha emitido un decreto presidencial que pretende anexar espacios marítimos pertenecientes a Guyana en virtud de las normas pertinentes del Derecho Internacional", dice el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.
La Cancillería guyanesa se refiere específicamente a la llamada Zodimain Atlántica, que comprende –
según el decreto– las áreas marinas correspondientes a los estados Sucre y Delta Amacuro y la Zona en Reclamación.
"Guyana rechaza esta ilegalidad que busca socavar nuestros esfuerzos de desarrollo a través de la explotación de nuestros recursos naturales costa afuera", agrega el texto en referencia al reciente descubrimiento de yacimientos petrolíferos por Exxon Mobil.
Georgetown ya había llamado a consultas a la embajadora de Venezuela para que explicara el decreto. También suspendió los vuelos de Conviasa, medida que justificó por la falta de pago pero que fue interpretada como otra forma de presionar a Caracas.
Los diplomáticos Sadio Garavini y Emilio Figueredo, que han cuestionado la inacción del gobierno ante Guyana durante los últimos años, consideran positivo que se decrete la plataforma continental pero advierten que el trazado se extralimita.
Las coordenadas establecidas para la Zodimain Atlántica no sólo incluyen la parte marítima de la Zona en Reclamación, que debe negociarse con Guyana, sino también aguas que pertenecen a ese país, a Surinam y a la Guyana Francesa.
"El trazado irrespeta el laudo arbitral de la Corte Internacional de Justicia que en 2007 fijó el límite marítimo entre Guyana y Surinam", indicó Garavini. Criticó, además, el carácter militar del decreto, que puede verse como una agresión a los países involucrados.
"El remedio puede ser peor que la enfermedad. Una acción de esta naturaleza puede generar muchos problemas, como le pasó a Leopoldo Galtieri (dictador de Argentina) con las islas Malvinas", recordó Figueredo. Dijo, sin embargo, que el decreto puede ser útil como una medida política para obligar a Guyana a sentarse a negociar.
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domingo, 10 de mayo de 2015
Disputa con Venezuela no figuró en campaña electoral de Guyana
El partido de gobierno intenta mantenerse en el poder. La oposición concurre unida a los comicios para tratar de evitarlo. La campaña electoral se caracteriza por el lenguaje agresivo. La descripción no corresponde a Venezuela si no a Guyana, que mañana acudirá a las urnas para renovar el Ejecutivo, los 65 diputados de la Asamblea Nacional y los líderes de las 10 regiones administrativas en las que se divide el país.
La similitud entre los escenarios políticos de las naciones vecinas se termina cuando se habla del territorio de 159.542 kilómetros cuadrados al oeste del río Esequibo que Caracas reclama a Georgetown. En Venezuela este asunto es otro de los motivos de discusión entre el gobierno y la oposición. En Guyana el consenso en torno al tema hace que ni siquiera forme parte del debate electoral.
Los gobiernos del Partido Progresista Popular, en el poder desde 1992, son responsables de las concesiones otorgadas durante las últimas décadas para la exploración y explotación de recursos en el territorio Esequibo, su plataforma marina e incluso aguas que pertenecen a Venezuela. Las opositoras Alianza para la Unidad Nacional y Alianza por el Cambio tienen "asegurar la integridad territorial de Guyana" como uno de sus objetivos.
"La coalición APNU-AFC prestará atención prioritaria a los recientes acontecimientos desafortunados en nuestras relaciones con vecinos como Venezuela y las implicaciones para la explotación pacífica de los recursos que están dentro de nuestras fronteras establecidas y nuestra jurisdicción internacionalmente reconocida", señala la oposición en su programa de gobierno. Es una de las pocas menciones al país en la campaña.
Emilio Figueredo, abogado y profesor de Derecho Internacional, considera que el reclamo venezolano no es un tema de debate en las elecciones guyanesas porque la soberanía del Esequibo "para ellos es un hecho cumplido". Agrega que Georgetown "se siente guapo y apoyado" porque su interpretación sobre el litigio es respaldada por Brasil, la Caricom, Cuba, Estados Unidos y el Reino Unido, entre otros.
Las declaraciones del fallecido presidente Hugo Chávez autorizando las concesiones en el Esequibo dieron más argumentos a Guyana para defender su tesis. Figueredo aclara, sin embargo, que los permisos otorgados en aguas venezolanas son un tema distinto. "El valor relativo de lo que se pierde al este es infinitamente menor de lo que se puede perder al oeste. Venezuela tiene que proteger la boca del Orinoco y la fachada atlántica".
El exembajador Mario Gugliemeli añade que el resultado electoral en Guyana no tendrá ninguna influencia en la posición de ese país sobre el diferendo limítrofe con Venezuela porque gobierno y oposición tienen una postura común sobre la soberanía del territorio Esequibo y la extensión del mar territorial. "Los países caribeños suelen ser muy coherentes en su política exterior", precisa.
Gugliemeli tampoco cree que haya cambios en otros aspectos de la relación bilateral, como los acuerdos firmados en el marco de Petrocaribe.
El programa de la coalición APNU-AFC se refiere al acuerdo con Venezuela solo para señalar que una de sus prioridades, si llega al poder, será investigar el uso de los recursos obtenidos por esta vía. "Especialmente la cuota resultante para los agricultores y el Fondo de Intervención, que está siendo usado para sobornos y extorsión", dice el texto presentado por el partido político.
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La similitud entre los escenarios políticos de las naciones vecinas se termina cuando se habla del territorio de 159.542 kilómetros cuadrados al oeste del río Esequibo que Caracas reclama a Georgetown. En Venezuela este asunto es otro de los motivos de discusión entre el gobierno y la oposición. En Guyana el consenso en torno al tema hace que ni siquiera forme parte del debate electoral.
Los gobiernos del Partido Progresista Popular, en el poder desde 1992, son responsables de las concesiones otorgadas durante las últimas décadas para la exploración y explotación de recursos en el territorio Esequibo, su plataforma marina e incluso aguas que pertenecen a Venezuela. Las opositoras Alianza para la Unidad Nacional y Alianza por el Cambio tienen "asegurar la integridad territorial de Guyana" como uno de sus objetivos.
"La coalición APNU-AFC prestará atención prioritaria a los recientes acontecimientos desafortunados en nuestras relaciones con vecinos como Venezuela y las implicaciones para la explotación pacífica de los recursos que están dentro de nuestras fronteras establecidas y nuestra jurisdicción internacionalmente reconocida", señala la oposición en su programa de gobierno. Es una de las pocas menciones al país en la campaña.
Emilio Figueredo, abogado y profesor de Derecho Internacional, considera que el reclamo venezolano no es un tema de debate en las elecciones guyanesas porque la soberanía del Esequibo "para ellos es un hecho cumplido". Agrega que Georgetown "se siente guapo y apoyado" porque su interpretación sobre el litigio es respaldada por Brasil, la Caricom, Cuba, Estados Unidos y el Reino Unido, entre otros.
Las declaraciones del fallecido presidente Hugo Chávez autorizando las concesiones en el Esequibo dieron más argumentos a Guyana para defender su tesis. Figueredo aclara, sin embargo, que los permisos otorgados en aguas venezolanas son un tema distinto. "El valor relativo de lo que se pierde al este es infinitamente menor de lo que se puede perder al oeste. Venezuela tiene que proteger la boca del Orinoco y la fachada atlántica".
El exembajador Mario Gugliemeli añade que el resultado electoral en Guyana no tendrá ninguna influencia en la posición de ese país sobre el diferendo limítrofe con Venezuela porque gobierno y oposición tienen una postura común sobre la soberanía del territorio Esequibo y la extensión del mar territorial. "Los países caribeños suelen ser muy coherentes en su política exterior", precisa.
Gugliemeli tampoco cree que haya cambios en otros aspectos de la relación bilateral, como los acuerdos firmados en el marco de Petrocaribe.
El programa de la coalición APNU-AFC se refiere al acuerdo con Venezuela solo para señalar que una de sus prioridades, si llega al poder, será investigar el uso de los recursos obtenidos por esta vía. "Especialmente la cuota resultante para los agricultores y el Fondo de Intervención, que está siendo usado para sobornos y extorsión", dice el texto presentado por el partido político.
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miércoles, 31 de diciembre de 2014
Venezuela quiere mantener figura del Buen Oficiante
Venezuela criticó "la decisión unilateral de Guyana de buscar opciones distintas al proceso de Buenos Oficios" de la Organización de Naciones Unidas, convenido por ambos países en el Acuerdo de Ginebra, para dirimir el diferendo limítrofe por el territorio Esequibo.
Caracas respondió así al anuncio de que Georgetown explora la posibilidad de llevar la disputa con Venezuela a la Corte Internacional de Justicia, como declaró la canciller de Guyana, Carolyn Rodrígues-Birkett, a medios de comunicación de ese país el 22 de diciembre.
"Resulta sorprendente el anuncio de la canciller Rodrígues-Birkett, obviando los canales diplomáticos establecidos y pertinentes, según el cual Guyana pretendería dar por terminado el proceso de Buenos Oficios, explorando opciones adicionales sin que haya mediado ningún tipo de consulta con Venezuela, lo que pudiese interpretarse como un acto inamistoso", manifestó la Cancillería en un comunicado.
El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que desde el fallecimiento de Norman Girvan, en abril, Caracas ha hecho reiterados llamados a Georgetown con el propósito de acordar la designación de un nuevo representante del secretario general de la ONU para continuar con el proceso de Buenos Oficios.
"Venezuela cree firmemente que este mecanismo sigue siendo la vía jurídica y políticamente adecuada para solucionar el diferendo limítrofe, y de allí la importancia que tiene para la buena marcha del proceso que Guyana atienda las solicitudes para acordar, lo antes posible, la designación del Buen Oficiante", precisó.
La Cancillería aprovechó la oportunidad para ratificar que el país mantiene su posición histórica de considerar nulo e írrito el Laudo Arbitral de 1899. "Esta posición ha sido reafirmada, una vez más, por la delegación técnica de Venezuela en la reunión mantenida en Trinidad y Tobago el 20 de junio de 2014", indicó.
El despacho agregó que el presidente Nicolás Maduro mantiene la esperanza de alcanzar una solución al diferendo e insistió en que una buena señal de Guyana para continuar avanzando en esa dirección sería ponerse de acuerdo con Venezuela para designar al Buen Oficiante.
Diplomáticos y políticos habían exigido al gobierno de Maduro que respondiera a las declaraciones de Rodrígues-Birkett.
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Caracas respondió así al anuncio de que Georgetown explora la posibilidad de llevar la disputa con Venezuela a la Corte Internacional de Justicia, como declaró la canciller de Guyana, Carolyn Rodrígues-Birkett, a medios de comunicación de ese país el 22 de diciembre.
"Resulta sorprendente el anuncio de la canciller Rodrígues-Birkett, obviando los canales diplomáticos establecidos y pertinentes, según el cual Guyana pretendería dar por terminado el proceso de Buenos Oficios, explorando opciones adicionales sin que haya mediado ningún tipo de consulta con Venezuela, lo que pudiese interpretarse como un acto inamistoso", manifestó la Cancillería en un comunicado.
El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que desde el fallecimiento de Norman Girvan, en abril, Caracas ha hecho reiterados llamados a Georgetown con el propósito de acordar la designación de un nuevo representante del secretario general de la ONU para continuar con el proceso de Buenos Oficios.
"Venezuela cree firmemente que este mecanismo sigue siendo la vía jurídica y políticamente adecuada para solucionar el diferendo limítrofe, y de allí la importancia que tiene para la buena marcha del proceso que Guyana atienda las solicitudes para acordar, lo antes posible, la designación del Buen Oficiante", precisó.
La Cancillería aprovechó la oportunidad para ratificar que el país mantiene su posición histórica de considerar nulo e írrito el Laudo Arbitral de 1899. "Esta posición ha sido reafirmada, una vez más, por la delegación técnica de Venezuela en la reunión mantenida en Trinidad y Tobago el 20 de junio de 2014", indicó.
El despacho agregó que el presidente Nicolás Maduro mantiene la esperanza de alcanzar una solución al diferendo e insistió en que una buena señal de Guyana para continuar avanzando en esa dirección sería ponerse de acuerdo con Venezuela para designar al Buen Oficiante.
Diplomáticos y políticos habían exigido al gobierno de Maduro que respondiera a las declaraciones de Rodrígues-Birkett.
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martes, 30 de diciembre de 2014
Exigen al gobierno responder a declaraciones de Guyana
La posibilidad de que Guyana lleve el caso del Esequibo a la Corte Internacional de Justicia, planteada por la canciller Carolyn Rodriguez-Birkett la semana pasada, atenta contra el Acuerdo de Ginebra y por eso Venezuela debe fijar posición al respecto.
Si bien el arreglo judicial figura entre los mecanismos de solución pacífica previstos en el artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas, al que remite el Acuerdo de Ginebra, hay otras opciones que deben agotarse primero: negociación, mediación, conciliación.
El convenio firmado por Georgetown y Caracas en 1966 establece, además, que el mecanismo debe ser escogido por ambos países y que, si no hay acuerdo, le corresponde hacerlo al secretario general de la Organización de Naciones Unidas.
"Exigimos al gobierno que tome una posición", demandó el diplomático Milos Alcalay, ex embajador de Venezuela en la ONU. Su homólogo Sadio Garavini, que representó al país en Guyana, fue más allá y pidió acciones concretas.
"Hay que reafirmar públicamente que la salida al Atlántico no es negociable, mantener el patrullaje tradicional de la Armada en la fachada de Delta Amacuro y nombrar con urgencia un negociador por Venezuela a tiempo completo", señaló.
Garavini recordó que el negociador actual, Roy Chaderton, tiene otros cuatro cargos: embajador en la Organización de Estados Americanos, miembro del Consejo de Estado, diputado al Parlatino y representante del país en el diálogo de paz en Colombia.
Alcalay afirmó que el gobierno no le ha puesto la atención necesaria a la reclamación del Esequibo y agregó que cualquier decisión debe ser consultada con todos los actores de la sociedad, por tratarse de un asunto de Estado.
Rechazo. La Mesa de la Unidad Democrática rechazó "las pretensiones de Guyana de incumplir con lo establecido en el Acuerdo de Ginebra" y exigió a la Cancillería, que ahora está a cargo de Delcy Rodríguez, responder a las declaraciones de Rodriguez-Birkett.
"Es un acto inamistoso de Guyana plantear llevar el caso a la Corte Internacional de Justicia, mucho más cuando está violando el Acuerdo de Ginebra al acordar concesiones en aguas claramente venezolanas que no forman parte de la reclamación", dijo la MUD en un comunicado.
El bloque opositor insistió en que el instrumento jurídico vigente para resolver la controversia es el convenio de 1966. "No puede el gobierno de Guyana de manera unilateral soslayar el procedimiento aceptado por las partes", expresó.
Si Guyana cree que la figura del Buen Oficiante de la ONU no ha dado resultados, como argumentó Rodriguez-Birkett para explicar porque evalúan la opción de ir a la CIJ, debe ponerse de acuerdo con Venezuela para escoger otro mecanismo, indicó.
"Exigimos al MRE no solo una respuesta firme frente a las declaraciones de la canciller de Guyana, sino exigir también a las autoridades de ese país que cumpla con lo establecido en el Acuerdo de Ginebra", concluyó.
Publicado en El Nacional
Si bien el arreglo judicial figura entre los mecanismos de solución pacífica previstos en el artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas, al que remite el Acuerdo de Ginebra, hay otras opciones que deben agotarse primero: negociación, mediación, conciliación.
El convenio firmado por Georgetown y Caracas en 1966 establece, además, que el mecanismo debe ser escogido por ambos países y que, si no hay acuerdo, le corresponde hacerlo al secretario general de la Organización de Naciones Unidas.
"Exigimos al gobierno que tome una posición", demandó el diplomático Milos Alcalay, ex embajador de Venezuela en la ONU. Su homólogo Sadio Garavini, que representó al país en Guyana, fue más allá y pidió acciones concretas.
"Hay que reafirmar públicamente que la salida al Atlántico no es negociable, mantener el patrullaje tradicional de la Armada en la fachada de Delta Amacuro y nombrar con urgencia un negociador por Venezuela a tiempo completo", señaló.
Garavini recordó que el negociador actual, Roy Chaderton, tiene otros cuatro cargos: embajador en la Organización de Estados Americanos, miembro del Consejo de Estado, diputado al Parlatino y representante del país en el diálogo de paz en Colombia.
Alcalay afirmó que el gobierno no le ha puesto la atención necesaria a la reclamación del Esequibo y agregó que cualquier decisión debe ser consultada con todos los actores de la sociedad, por tratarse de un asunto de Estado.
Rechazo. La Mesa de la Unidad Democrática rechazó "las pretensiones de Guyana de incumplir con lo establecido en el Acuerdo de Ginebra" y exigió a la Cancillería, que ahora está a cargo de Delcy Rodríguez, responder a las declaraciones de Rodriguez-Birkett.
"Es un acto inamistoso de Guyana plantear llevar el caso a la Corte Internacional de Justicia, mucho más cuando está violando el Acuerdo de Ginebra al acordar concesiones en aguas claramente venezolanas que no forman parte de la reclamación", dijo la MUD en un comunicado.
El bloque opositor insistió en que el instrumento jurídico vigente para resolver la controversia es el convenio de 1966. "No puede el gobierno de Guyana de manera unilateral soslayar el procedimiento aceptado por las partes", expresó.
Si Guyana cree que la figura del Buen Oficiante de la ONU no ha dado resultados, como argumentó Rodriguez-Birkett para explicar porque evalúan la opción de ir a la CIJ, debe ponerse de acuerdo con Venezuela para escoger otro mecanismo, indicó.
"Exigimos al MRE no solo una respuesta firme frente a las declaraciones de la canciller de Guyana, sino exigir también a las autoridades de ese país que cumpla con lo establecido en el Acuerdo de Ginebra", concluyó.
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domingo, 10 de agosto de 2014
Elías Daniels: "Venezuela debe discutir sobre la reclamación del Esequibo"
El almirante (r) Elías Daniels, ex director de la Unidad Especial de Guyana en la Cancillería, cree que el gobierno cometió un error al politizar la controversia territorial, que requiere una política de Estado consensuada.
–¿ Cuál es el estatus de la reclamación del Esequibo?
–La reclamación está vigente porque el Acuerdo de Ginebra está vigente. El problema es que el manejo interno en los últimos años ha sido de enfrentamiento. El tema se ha incorporado a la diatriba política. Eso ha sido un error porque la reclamación es un asunto nacional, que interesa a todos los venezolanos y todos deben recibir información apropiada.
–¿Qué ha hecho Venezuela en los últimos años?
–Ha usado el método de los buenos oficios, que consiste en que el secretario general de la ONU nombra un representante y cada país designa un facilitador (el de Venezuela es Roy Chaderton) para tratar el tema. Pero esos facilitadores tienen que reunirse. Habría que buscar en la historia cuándo fue la última vez que se reunieron.
–¿Por qué el método no ha dado resultados?
–Porque Venezuela en los últimos años no ha conseguido un facilitador que tuviera ideas para ponerlas en el tapete. También porque las circunstancias han variado. No es lo mismo 1966 que 2014. La geografía marítima varió. La legislación internacional cambió.
–¿Qué se debe hacer ante la muerte del buen oficiante Norman Girvan?
–Hay que tener cuidado porque el secretario general de la ONU puede determinar que los buenos oficios ya no son el método adecuado y escoger otro de los medios previstos en el Acuerdo de Ginebra. Es peligroso porque no estamos preparados para eso. Hay que hacer foros, asambleas, discusiones, análisis con personas calificadas. Venezuela tiene que discutir sobre la reclamación del Esequibo.
–¿Cómo se respondió a la solicitud que Guyana hizo en 2012 ante la ONU para ampliar su plataforma continental?
–Venezuela actuó bien. Esa es una de las cosas que no se sabe, porque la Cancillería se manifiesta solo mediante comunicados. El canciller no da entrevistas ni declaraciones, como lo hace su contraparte de Guyana. El canciller tiene que dejar el miedo con la prensa y expresar los problemas de política exterior. La posición de Venezuela fue distribuida a los 193 países que están en la Asamblea General de la ONU. ¿Cómo puede ser secreta? Eso es algo público.
–Se ha cuestionado el manejo de la reclamación. ¿Hay un descuido del tema y de la política exterior en general?
–Hay que dividir eso en dos etapas, porque el gobierno tiene varios años. Al principio se le dio mucha importancia y se continuó la gestión de años anteriores. Pero en 2002 el gobierno dejó de enfocar la reclamación como un asunto de Estado. El tema Guyana no puede ser una política de gobierno, que es circunstancial, sino una política de Estado, que debe ser consensuada.
–¿Es posible lograr ese consenso?
–Sí. Para eso son importantes los medios, las academias, las universidades; donde se puede discutir el tema. Porque la reclamación forma parte de un asunto más grande, que es la conformación geográfica. Con Colombia está pendiente la delimitación submarina. Después hay un solapamiento entre las fronteras de República Dominicana con Colombia y Venezuela. Eso hay que solucionarlo. Luego hay una cantidad de islas con la que no se ha delimitado: San Cristóbal y Nevis, Antigua y Barbuda, Dominica, Montserrat (Reino Unido), Santa Lucía, San Vicente y Granadinas, Granada.
–¿Las prospecciones petroleras de Granada afectan a Venezuela?
–Se dice, hay que constatarlo, que se alquiló un buque oceánico que está haciendo levantamiento sísmico en las aguas territoriales de Granada. Hay que estar pendiente, no vaya a ser que estén usurpando espacios marítimos de Venezuela. Hay que tener mucho cuidado.
–¿Para que no pase lo mismo que con el Teknik Perdana, detenido en 2013 cuando hacía prospecciones petroleras para Guyana?
–Allí Venezuela actuó bien. Porque detuvo un buque que estaba en aguas que no son de Guyana. Pero ese episodio confirma la necesidad de reunirnos a discutir los temas de soberanía, de conformación geográfica. Hay muchos recursos en la Plataforma Deltana, en Isla de Aves, en el Golfo de Venezuela. Hay recursos de gas e hidrocarburos que dan para solucionar muchos problemas. Pero primero tenemos que terminar la delimitación con Colombia. Hay que solucionar eso. Y después, si quieren, lo sometemos a referéndum popular, si es un tema tan controversial. Pero no hay que tener miedo a discutirlo.
–¿En la frontera terrestre con Colombia y Brasil hay asuntos pendientes?
–Allí hay que tomar en cuenta la integración, que tiene que darse. En la Comunidad Andina avanzamos mucho en la integración con Colombia. Con Brasil, a partir de Unasur, comenzamos a discutir. Y Unasur es un proyecto de integración muy interesante con respecto a la reclamación del Esequibo, porque incluye a Guyana.
–¿Fue un error abandonar la Comunidad Andina?
–Creo que sí, fue un error. No es lo mismo ser cabeza de ratón que cola de león. El proceso de integración más avanzado era el de la CAN. Tenía parlamento elegido democráticamente, normas, instituciones. De pronto, nos salimos para adherirnos al Mercosur, que tiene sus problemas.
–¿Es posible un acercamiento con la CAN?
–Ahora nos estamos dando cuenta de la necesidad de la relación bilateral con Colombia. En la CAN ya nos habíamos integrado tanto que había cadenas productivas. ¿Cómo retomar eso? Son necesarios los foros, la discusión, los análisis. No hay que tenerles miedo. Hay que hacerlos, pero sin pretensión de imponer un criterio.
–¿Por qué lo sacan de la Cancillería en junio, después de 19 años?
–Soy un estudioso de la política exterior y escribo ensayos que se llaman reflexiones, que se alimentan con informaciones que son de dominio público a través de Internet. Siempre fui muy cuidadoso en deslindar los papeles confidenciales que le entregaba al canciller de los que son públicos. Pero eso parece que incomodaba. Lo que pasa es que hay que mantener informada a la opinión pública. Las cosas deberían ser como al principio del gobierno, cuando los periodistas tenían acceso a las fuentes oficiales. Últimamente no es así. Eso hace mucho mal.
–¿Cómo queda la Unidad Especial de Guyana?
–Creo que la intención del gobierno es darle continuidad al trabajo que se hacía allí. Esa unidad se ha encargado de tener un registro de todo lo que afecta la reclamación del Esequibo. Ojalá siga investigando.
Publicado en El Nacional
–¿ Cuál es el estatus de la reclamación del Esequibo?
–La reclamación está vigente porque el Acuerdo de Ginebra está vigente. El problema es que el manejo interno en los últimos años ha sido de enfrentamiento. El tema se ha incorporado a la diatriba política. Eso ha sido un error porque la reclamación es un asunto nacional, que interesa a todos los venezolanos y todos deben recibir información apropiada.
–¿Qué ha hecho Venezuela en los últimos años?
–Ha usado el método de los buenos oficios, que consiste en que el secretario general de la ONU nombra un representante y cada país designa un facilitador (el de Venezuela es Roy Chaderton) para tratar el tema. Pero esos facilitadores tienen que reunirse. Habría que buscar en la historia cuándo fue la última vez que se reunieron.
–¿Por qué el método no ha dado resultados?
–Porque Venezuela en los últimos años no ha conseguido un facilitador que tuviera ideas para ponerlas en el tapete. También porque las circunstancias han variado. No es lo mismo 1966 que 2014. La geografía marítima varió. La legislación internacional cambió.
–¿Qué se debe hacer ante la muerte del buen oficiante Norman Girvan?
–Hay que tener cuidado porque el secretario general de la ONU puede determinar que los buenos oficios ya no son el método adecuado y escoger otro de los medios previstos en el Acuerdo de Ginebra. Es peligroso porque no estamos preparados para eso. Hay que hacer foros, asambleas, discusiones, análisis con personas calificadas. Venezuela tiene que discutir sobre la reclamación del Esequibo.
–¿Cómo se respondió a la solicitud que Guyana hizo en 2012 ante la ONU para ampliar su plataforma continental?
–Venezuela actuó bien. Esa es una de las cosas que no se sabe, porque la Cancillería se manifiesta solo mediante comunicados. El canciller no da entrevistas ni declaraciones, como lo hace su contraparte de Guyana. El canciller tiene que dejar el miedo con la prensa y expresar los problemas de política exterior. La posición de Venezuela fue distribuida a los 193 países que están en la Asamblea General de la ONU. ¿Cómo puede ser secreta? Eso es algo público.
–Se ha cuestionado el manejo de la reclamación. ¿Hay un descuido del tema y de la política exterior en general?
–Hay que dividir eso en dos etapas, porque el gobierno tiene varios años. Al principio se le dio mucha importancia y se continuó la gestión de años anteriores. Pero en 2002 el gobierno dejó de enfocar la reclamación como un asunto de Estado. El tema Guyana no puede ser una política de gobierno, que es circunstancial, sino una política de Estado, que debe ser consensuada.
–¿Es posible lograr ese consenso?
–Sí. Para eso son importantes los medios, las academias, las universidades; donde se puede discutir el tema. Porque la reclamación forma parte de un asunto más grande, que es la conformación geográfica. Con Colombia está pendiente la delimitación submarina. Después hay un solapamiento entre las fronteras de República Dominicana con Colombia y Venezuela. Eso hay que solucionarlo. Luego hay una cantidad de islas con la que no se ha delimitado: San Cristóbal y Nevis, Antigua y Barbuda, Dominica, Montserrat (Reino Unido), Santa Lucía, San Vicente y Granadinas, Granada.
–¿Las prospecciones petroleras de Granada afectan a Venezuela?
–Se dice, hay que constatarlo, que se alquiló un buque oceánico que está haciendo levantamiento sísmico en las aguas territoriales de Granada. Hay que estar pendiente, no vaya a ser que estén usurpando espacios marítimos de Venezuela. Hay que tener mucho cuidado.
–¿Para que no pase lo mismo que con el Teknik Perdana, detenido en 2013 cuando hacía prospecciones petroleras para Guyana?
–Allí Venezuela actuó bien. Porque detuvo un buque que estaba en aguas que no son de Guyana. Pero ese episodio confirma la necesidad de reunirnos a discutir los temas de soberanía, de conformación geográfica. Hay muchos recursos en la Plataforma Deltana, en Isla de Aves, en el Golfo de Venezuela. Hay recursos de gas e hidrocarburos que dan para solucionar muchos problemas. Pero primero tenemos que terminar la delimitación con Colombia. Hay que solucionar eso. Y después, si quieren, lo sometemos a referéndum popular, si es un tema tan controversial. Pero no hay que tener miedo a discutirlo.
–¿En la frontera terrestre con Colombia y Brasil hay asuntos pendientes?
–Allí hay que tomar en cuenta la integración, que tiene que darse. En la Comunidad Andina avanzamos mucho en la integración con Colombia. Con Brasil, a partir de Unasur, comenzamos a discutir. Y Unasur es un proyecto de integración muy interesante con respecto a la reclamación del Esequibo, porque incluye a Guyana.
–¿Fue un error abandonar la Comunidad Andina?
–Creo que sí, fue un error. No es lo mismo ser cabeza de ratón que cola de león. El proceso de integración más avanzado era el de la CAN. Tenía parlamento elegido democráticamente, normas, instituciones. De pronto, nos salimos para adherirnos al Mercosur, que tiene sus problemas.
–¿Es posible un acercamiento con la CAN?
–Ahora nos estamos dando cuenta de la necesidad de la relación bilateral con Colombia. En la CAN ya nos habíamos integrado tanto que había cadenas productivas. ¿Cómo retomar eso? Son necesarios los foros, la discusión, los análisis. No hay que tenerles miedo. Hay que hacerlos, pero sin pretensión de imponer un criterio.
–¿Por qué lo sacan de la Cancillería en junio, después de 19 años?
–Soy un estudioso de la política exterior y escribo ensayos que se llaman reflexiones, que se alimentan con informaciones que son de dominio público a través de Internet. Siempre fui muy cuidadoso en deslindar los papeles confidenciales que le entregaba al canciller de los que son públicos. Pero eso parece que incomodaba. Lo que pasa es que hay que mantener informada a la opinión pública. Las cosas deberían ser como al principio del gobierno, cuando los periodistas tenían acceso a las fuentes oficiales. Últimamente no es así. Eso hace mucho mal.
–¿Cómo queda la Unidad Especial de Guyana?
–Creo que la intención del gobierno es darle continuidad al trabajo que se hacía allí. Esa unidad se ha encargado de tener un registro de todo lo que afecta la reclamación del Esequibo. Ojalá siga investigando.
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viernes, 11 de abril de 2014
Reclamación del Esequibo no avanzó en gestión de Girvan
La disputa entre Venezuela y Guyana por el territorio Esequibo se mantuvo sin avances durante el período en que Norman Girvan, fallecido el miércoles, actuó como buen oficiante de la ONU. Especialistas advierten, sin embargo, que la falta de resultados no es atribuible a Girvan sino a la falta de interés de los gobiernos de ambos países.
"Fue un personaje de muy bajo perfil, como suelen ser los facilitadores internacionales. Si el reclamo no ha avanzado es porque el gobierno de Venezuela lo ha transformado en un problema ideológico", dice Angelina Jaffe, jefa del departamento de estudios internacionales de la Universidad Metropolitana.
"No se ha avanzado en la resolución de la querella porque en ambas partes existen intereses para que el tema se mantenga congelado, como si el protocolo de Puerto España siguiera vigente", afirma Jorge Luis Fuguett, coordinador de la ONG Mi Mapa de Venezuela incluye Nuestro Esequibo.
Girvan, que murió tres meses después de quedar paralizado como consecuencia de una caída durante una excursión en la isla caribeña de Dominica, fue el tercer buen oficiante de la ONU en la querella fronteriza y el segundo que muere en el cargo. El primero fue Alyster McIntyre y el segundo Oliver Jackman, fallecido en 2007.
El Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un comunicado para lamentar la muerte de Girvan y reconocer su desempeño solidario como representante de la ONU en las negociaciones sobre el territorio Esequibo. El presidente de Guyana, Donald Ramotar, y la canciller, Carolyn RodriguesBirkett, también lamentaron el fallecimiento.
Fuguett indica que la coyuntura debe ser aprovechada por Venezuela para solicitar a la ONU el nombramiento de un facilitador más neutral. "Debe ser una persona que no esté relacionada con la Comunidad del Caribe, porque Girvan era jamaiquino".
Jaffe no espera cambios significativos. "Debería nombrarse otro buen oficiante, pero el gobierno no parece interesado en pedirlo y en poner condiciones, porque quiere seguir teniendo como aliados a los países caribeños".
Publicado en El Nacional
"Fue un personaje de muy bajo perfil, como suelen ser los facilitadores internacionales. Si el reclamo no ha avanzado es porque el gobierno de Venezuela lo ha transformado en un problema ideológico", dice Angelina Jaffe, jefa del departamento de estudios internacionales de la Universidad Metropolitana.
"No se ha avanzado en la resolución de la querella porque en ambas partes existen intereses para que el tema se mantenga congelado, como si el protocolo de Puerto España siguiera vigente", afirma Jorge Luis Fuguett, coordinador de la ONG Mi Mapa de Venezuela incluye Nuestro Esequibo.
Girvan, que murió tres meses después de quedar paralizado como consecuencia de una caída durante una excursión en la isla caribeña de Dominica, fue el tercer buen oficiante de la ONU en la querella fronteriza y el segundo que muere en el cargo. El primero fue Alyster McIntyre y el segundo Oliver Jackman, fallecido en 2007.
El Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un comunicado para lamentar la muerte de Girvan y reconocer su desempeño solidario como representante de la ONU en las negociaciones sobre el territorio Esequibo. El presidente de Guyana, Donald Ramotar, y la canciller, Carolyn RodriguesBirkett, también lamentaron el fallecimiento.
Fuguett indica que la coyuntura debe ser aprovechada por Venezuela para solicitar a la ONU el nombramiento de un facilitador más neutral. "Debe ser una persona que no esté relacionada con la Comunidad del Caribe, porque Girvan era jamaiquino".
Jaffe no espera cambios significativos. "Debería nombrarse otro buen oficiante, pero el gobierno no parece interesado en pedirlo y en poner condiciones, porque quiere seguir teniendo como aliados a los países caribeños".
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miércoles, 27 de noviembre de 2013
Proponen ley para defender fachada atlántica del país
La Movida Parlamentaria –formada por diputados de oposición– presentará la próxima semana en la Asamblea Nacional un proyecto de ley para la defensa y fortalecimiento de la soberanía en la fachada atlántica de Delta Amacuro y el territorio Esequibo.
El objetivo es contrarrestar el silencio que ha caracterizado al gobierno durante los últimos años ante las concesiones otorgadas por Guyana en aguas venezolanas, dijo el diputado Leomagno Flores en un foro en la sede de El Nacional, organizado por Analítica.com y el Frente Institucional Militar.
El grupo también pidió el reemplazo del buen oficiante de la ONU, Norman Girvan, por alguien más neutral y del facilitador por Venezuela, Roy Chaderton, por una persona que pueda dedicarse a tiempo completo a las negociaciones con Guyana.
Sadio Garavini, ex embajador de Caracas en Georgetown, recordó que Venezuela es la más interesada en acelerar la negociación y sugirió aprovechar el interés de Guyana por explotar los recursos marítimos para lograrlo.
El ex facilitador Emilio Figueredo destacó que la fachada atlántica es la única salida directa a altamar. El contralmirante José Velasco Collazo, ex director de fronteras de la Cancillería, recordó que la mayoría del comercio exterior se realiza por vía marítima.
Ambos señalaron que las concesiones en aguas venezolanas se apoyan en una línea que se trazó de manera unilateral y que viola el derecho del mar. El geólogo Aníbal Martínez, presidente del Frente Pro-Defensa del Petróleo, agregó que esa delimitación se hizo ante el fracaso de las prospecciones realizadas en aguas de Guyana.
El capitán Pablo Cohen, presidente de la Fundación Amigos del Esequibo, recordó que Barbados también ha otorgado concesiones en aguas nacionales, desconociendo el tratado de delimitación firmado por Venezuela y Trinidad en 1990.
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El objetivo es contrarrestar el silencio que ha caracterizado al gobierno durante los últimos años ante las concesiones otorgadas por Guyana en aguas venezolanas, dijo el diputado Leomagno Flores en un foro en la sede de El Nacional, organizado por Analítica.com y el Frente Institucional Militar.
El grupo también pidió el reemplazo del buen oficiante de la ONU, Norman Girvan, por alguien más neutral y del facilitador por Venezuela, Roy Chaderton, por una persona que pueda dedicarse a tiempo completo a las negociaciones con Guyana.
Sadio Garavini, ex embajador de Caracas en Georgetown, recordó que Venezuela es la más interesada en acelerar la negociación y sugirió aprovechar el interés de Guyana por explotar los recursos marítimos para lograrlo.
El ex facilitador Emilio Figueredo destacó que la fachada atlántica es la única salida directa a altamar. El contralmirante José Velasco Collazo, ex director de fronteras de la Cancillería, recordó que la mayoría del comercio exterior se realiza por vía marítima.
Ambos señalaron que las concesiones en aguas venezolanas se apoyan en una línea que se trazó de manera unilateral y que viola el derecho del mar. El geólogo Aníbal Martínez, presidente del Frente Pro-Defensa del Petróleo, agregó que esa delimitación se hizo ante el fracaso de las prospecciones realizadas en aguas de Guyana.
El capitán Pablo Cohen, presidente de la Fundación Amigos del Esequibo, recordó que Barbados también ha otorgado concesiones en aguas nacionales, desconociendo el tratado de delimitación firmado por Venezuela y Trinidad en 1990.
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domingo, 10 de noviembre de 2013
El costo de la omisión
Guyana ha entregado decenas de concesiones mineras en el territorio Esequibo, además de reactivar las actividades de exploración petrolera en las aguas que éste genera e incluso en la plataforma continental de Venezuela, gracias al silencio de los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro ante tales acciones.
La influencia del régimen cubano y la intención de ganarse el respaldo de la Caricom llevaron a Chávez a cambiar la posición histórica del país sobre la Zona en Reclamación en febrero de 2004. "Venezuela no será un obstáculo para cualquier proyecto en el Esequibo", dijo el fallecido presidente durante una visita a Guyana.
Desde entonces las autoridades venezolanas han guardado silencio ante las concesiones otorgadas por Georgetown en el territorio en disputa y han renunciado a la potestad que tiene Caracas para desconocerlas, establecida en el Acuerdo de Ginebra, firmado por ambos países en 1966.
Esa potestad no sólo fue usada por gobiernos anteriores sino también por Chávez al principio de su mandato. En 1999 protestó por el otorgamiento de los bloques petroleros marinos Pomeroon y Starbroek. En 2000 rechazó la instalación de una plataforma para el lanzamiento de cohetes espaciales en el Esequibo.
Emilio Figueredo, ex facilitador de Venezuela ante el buen oficiante de la Organización de Naciones Unidas para resolver la controversia con Guyana, confirma que la posición del mandatario cambió a partir de 2003 por el acercamiento con Cuba y la búsqueda de apoyo político entre los países del Caribe.
"Lamentablemente el gobierno de Chávez rompió el consenso que había en la sociedad venezolana sobre el tratamiento de los asuntos fronterizos por razones ideológicas", dice Angelina Jaffe, jefa del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Metropolitana.
Oportunidad dorada. La decisión del gobierno de Chávez de no protestar por las concesiones en la Zona en Reclamación hizo que las transnacionales, que antes se abstenían de invertir en Guyana para tener la posibilidad de hacerlo en Venezuela, comenzarán a interesarse más en ese país.
Las empresas de Canadá son las que más han aprovechado la situación. Sacre-Couer Minerals ha conseguido desde 2005 licencias en los 6 distritos mineros creados por Georgetown (5 de ellos están ubicados en el Esequibo) para explotar áreas con un potencial de 14,5 millones de onzas de oro.
Guyana Frontier Minning ha logrado desde 2007 permisos para explotar oro en 6 áreas, todas en la Zona en Reclamación. Sandspring Resources tiene una concesión para explotar un área en la región de Toroparu, donde calcula que puede haber 8,4 millones de onzas de oro y 243 millones de kilos de cobre.
Guyana Goldfields desarrolla en el territorio disputado con Venezuela los proyectos Aranka, donde en diciembre de 2011 halló un yacimiento con 277.580 onzas de oro y, Aurora, con un potencial de 5,8 millones de onzas del metal aurífero. Argus Metals comenzó a explotar oro al sur de Puerto Kaituna el año pasado.
Los resultados del renovado interés de las empresas mineras en Guyana se reflejan en la producción de oro del país, que se cuadruplicó: aumentó de 116.000 onzas en 2004 a 416.000 en 2012, según la Comisión de Geología y Minas. Gran parte del incremento viene de las nuevas explotaciones en el Esequibo.
Guyana también ha otorgado licencias para la explotación de otros minerales como coltán, manganeso y uranio en el Esequibo, pero lo que más preocupa a los especialistas venezolanos son las concesiones de exploración petrolera otorgadas en 1999 y reactivadas en los últimos años.
Sin salida al mar. Tanto el bloque Pomeroon, concedido a la canadiense CGX Energy, como el Starbroek, administrado por la estadounidense Exxon y la británica Shell, están ubicados en aguas que forman parte de la proyección marítima de la Zona en Reclamación e incluso de la plataforma continental del Delta Amacuro.
Aníbal Martínez, presidente del Frente Prodefensa del Petróleo, calcula que los bloques otorgados por Guyana contienen 90.300 kilómetros cuadrados de aguas venezolanas y 68.000 kilómetros del patrimonio marino de la Guayana Esequiba. "Es sin dudas un acto hostil respecto a nuestra soberanía en el Atlántico", indica.
La situación se agravó con el otorgamiento en 2012 de otra concesión. La empresa Anadarko Petroleum, con sede en Estados Unidos, firmó un convenio para explorar en busca de crudo en el llamado bloque Roraima, ubicado en la fachada atlántica del Delta Amacuro.
La captura en octubre del Teknik Perdana, buque que hacía exploraciones petroleras en el bloque cedido por Georgetown a Anadarko, por parte de la Armada de Venezuela representó una oportunidad para que Caracas fijara una posición más firme con respecto a las concesiones petroleras.
Pero lo que se hizo fue crear una comisión de delimitación marítima. Figueredo advierte que las concesiones en aguas nacionales obedecen a un trazado unilateral realizado por Guyana y que, por lo tanto, deben ser rechazadas por el gobierno y no pueden ser incluidas en ninguna negociación bilateral.
"De Punta Playa para acá no hay discusión, ni en lo terrestre ni en lo marítimo. El Acuerdo de Ginebra no tiene nada que ver con lo que ya es de Venezuela. Lo que hace falta es un decreto gubernamental que ratifique que la plataforma continental se extiende hasta 350 millas náuticas, como se acordó con Trinidad en 1990", explicó.
Jaffe considera grave que el gobierno no haya protestado estas concesiones que ponen en peligro la fachada atlántica de Venezuela, que es la única salida libre a mar abierto que tiene el país para contactarse con el mundo. "Es una renuncia a los derechos de navegación y explotación económica".
Agrega que la posición del gobierno también ha debilitado la reclamación territorial pues, aunque la recuperación total del Esequibo es poco realista tomando en cuenta que Guyana perdería más de la mitad de su territorio, la presión ejercida en el pasado mantenía abierta las posibilidades de una cesión parcial.
Recuerda que a principios de la década de 1990 Georgetown llegó a proponer la entrega de un área al norte de la Zona en Reclamación para zanjar el diferendo, pero Caracas no la aceptó. "En ese momento se perdió una oportunidad de oro, porque después más nunca se habló de cesión territorial".
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La influencia del régimen cubano y la intención de ganarse el respaldo de la Caricom llevaron a Chávez a cambiar la posición histórica del país sobre la Zona en Reclamación en febrero de 2004. "Venezuela no será un obstáculo para cualquier proyecto en el Esequibo", dijo el fallecido presidente durante una visita a Guyana.
Desde entonces las autoridades venezolanas han guardado silencio ante las concesiones otorgadas por Georgetown en el territorio en disputa y han renunciado a la potestad que tiene Caracas para desconocerlas, establecida en el Acuerdo de Ginebra, firmado por ambos países en 1966.
Esa potestad no sólo fue usada por gobiernos anteriores sino también por Chávez al principio de su mandato. En 1999 protestó por el otorgamiento de los bloques petroleros marinos Pomeroon y Starbroek. En 2000 rechazó la instalación de una plataforma para el lanzamiento de cohetes espaciales en el Esequibo.
Emilio Figueredo, ex facilitador de Venezuela ante el buen oficiante de la Organización de Naciones Unidas para resolver la controversia con Guyana, confirma que la posición del mandatario cambió a partir de 2003 por el acercamiento con Cuba y la búsqueda de apoyo político entre los países del Caribe.
"Lamentablemente el gobierno de Chávez rompió el consenso que había en la sociedad venezolana sobre el tratamiento de los asuntos fronterizos por razones ideológicas", dice Angelina Jaffe, jefa del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Metropolitana.
Oportunidad dorada. La decisión del gobierno de Chávez de no protestar por las concesiones en la Zona en Reclamación hizo que las transnacionales, que antes se abstenían de invertir en Guyana para tener la posibilidad de hacerlo en Venezuela, comenzarán a interesarse más en ese país.
Las empresas de Canadá son las que más han aprovechado la situación. Sacre-Couer Minerals ha conseguido desde 2005 licencias en los 6 distritos mineros creados por Georgetown (5 de ellos están ubicados en el Esequibo) para explotar áreas con un potencial de 14,5 millones de onzas de oro.
Guyana Frontier Minning ha logrado desde 2007 permisos para explotar oro en 6 áreas, todas en la Zona en Reclamación. Sandspring Resources tiene una concesión para explotar un área en la región de Toroparu, donde calcula que puede haber 8,4 millones de onzas de oro y 243 millones de kilos de cobre.
Guyana Goldfields desarrolla en el territorio disputado con Venezuela los proyectos Aranka, donde en diciembre de 2011 halló un yacimiento con 277.580 onzas de oro y, Aurora, con un potencial de 5,8 millones de onzas del metal aurífero. Argus Metals comenzó a explotar oro al sur de Puerto Kaituna el año pasado.
Los resultados del renovado interés de las empresas mineras en Guyana se reflejan en la producción de oro del país, que se cuadruplicó: aumentó de 116.000 onzas en 2004 a 416.000 en 2012, según la Comisión de Geología y Minas. Gran parte del incremento viene de las nuevas explotaciones en el Esequibo.
Guyana también ha otorgado licencias para la explotación de otros minerales como coltán, manganeso y uranio en el Esequibo, pero lo que más preocupa a los especialistas venezolanos son las concesiones de exploración petrolera otorgadas en 1999 y reactivadas en los últimos años.
Sin salida al mar. Tanto el bloque Pomeroon, concedido a la canadiense CGX Energy, como el Starbroek, administrado por la estadounidense Exxon y la británica Shell, están ubicados en aguas que forman parte de la proyección marítima de la Zona en Reclamación e incluso de la plataforma continental del Delta Amacuro.
Aníbal Martínez, presidente del Frente Prodefensa del Petróleo, calcula que los bloques otorgados por Guyana contienen 90.300 kilómetros cuadrados de aguas venezolanas y 68.000 kilómetros del patrimonio marino de la Guayana Esequiba. "Es sin dudas un acto hostil respecto a nuestra soberanía en el Atlántico", indica.
La situación se agravó con el otorgamiento en 2012 de otra concesión. La empresa Anadarko Petroleum, con sede en Estados Unidos, firmó un convenio para explorar en busca de crudo en el llamado bloque Roraima, ubicado en la fachada atlántica del Delta Amacuro.
La captura en octubre del Teknik Perdana, buque que hacía exploraciones petroleras en el bloque cedido por Georgetown a Anadarko, por parte de la Armada de Venezuela representó una oportunidad para que Caracas fijara una posición más firme con respecto a las concesiones petroleras.
Pero lo que se hizo fue crear una comisión de delimitación marítima. Figueredo advierte que las concesiones en aguas nacionales obedecen a un trazado unilateral realizado por Guyana y que, por lo tanto, deben ser rechazadas por el gobierno y no pueden ser incluidas en ninguna negociación bilateral.
"De Punta Playa para acá no hay discusión, ni en lo terrestre ni en lo marítimo. El Acuerdo de Ginebra no tiene nada que ver con lo que ya es de Venezuela. Lo que hace falta es un decreto gubernamental que ratifique que la plataforma continental se extiende hasta 350 millas náuticas, como se acordó con Trinidad en 1990", explicó.
Jaffe considera grave que el gobierno no haya protestado estas concesiones que ponen en peligro la fachada atlántica de Venezuela, que es la única salida libre a mar abierto que tiene el país para contactarse con el mundo. "Es una renuncia a los derechos de navegación y explotación económica".
Agrega que la posición del gobierno también ha debilitado la reclamación territorial pues, aunque la recuperación total del Esequibo es poco realista tomando en cuenta que Guyana perdería más de la mitad de su territorio, la presión ejercida en el pasado mantenía abierta las posibilidades de una cesión parcial.
Recuerda que a principios de la década de 1990 Georgetown llegó a proponer la entrega de un área al norte de la Zona en Reclamación para zanjar el diferendo, pero Caracas no la aceptó. "En ese momento se perdió una oportunidad de oro, porque después más nunca se habló de cesión territorial".
Publicado en El Nacional
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sábado, 19 de octubre de 2013
Critican el acuerdo anunciado por cancilleres de Caracas y Georgetown
El acuerdo entre Guyana y Venezuela tras la detención de un barco que hacía proyecciones petroleras autorizadas por el gobierno guyanés en aguas nacionales no se corresponde con la gravedad de la situación, según especialistas.
Tras el incidente, los cancilleres de ambos países se reunieron y acordaron explorar mecanismos para abordar el tema de la delimitación marítima. Para ello un equipo técnico se reunirá próximamente.
La internacionalista Elsa Cardoso asegura que lo que correspondía no era hablar de la delimitación marítima sino hacer un reclamo de soberanía, que es lo que Venezuela no ha hecho en los últimos años.
"Faltó firmeza. El gobierno tenía que defender la legalidad de la captura de la embarcación, porque navegaba por aguas venezolanas y hacia prospecciones en las áreas submarinas", dijo.
Cardoso admite que, tras incidentes como estos, lo ideal es llegar a acuerdos, pero considera que las violaciones de la soberanía cometidas y el tono del reclamo de Guyana ameritaban otra respuesta. "La declaración conjunta sugiere pasar la página y precisar hasta donde llega cada quién. Además habla de buscar fórmulas distintas para delimitar, lo cual es delicado dado el descuido de los últimos años", agregó.
El exdiplomático Emilio Figueredo considera que la respuesta del gobierno ha sido poco contundente. "No sólo hay que protestar la incursión del buque sino también las concesiones otorgadas".
Advirtió que la delimitación de las áreas marítimas que corresponden a la proyección del Delta Amacuro y de la Zona en Reclamación puede hacerse pero dejando claro que eso no implica la renuncia de Venezuela al territorio Esequibo.
La tarea debe empezar con un decreto del gobierno para ratificar que la plataforma continental del país se extiende hasta 350 millas náuticas, según los fundamentos del derecho del mar y el tratado con Trinidad. Eso serviría para desconocer el trazado unilateral hecho por Guyana, que es la base de las concesiones otorgadas en aguas venezolanas.
Figueredo considera que el problema es que el gobierno está entrampado por la presión de Cuba, aliado de Guyana desde hace muchos años, y no velando por Venezuela.
Publicado en El Nacional
Tras el incidente, los cancilleres de ambos países se reunieron y acordaron explorar mecanismos para abordar el tema de la delimitación marítima. Para ello un equipo técnico se reunirá próximamente.
La internacionalista Elsa Cardoso asegura que lo que correspondía no era hablar de la delimitación marítima sino hacer un reclamo de soberanía, que es lo que Venezuela no ha hecho en los últimos años.
"Faltó firmeza. El gobierno tenía que defender la legalidad de la captura de la embarcación, porque navegaba por aguas venezolanas y hacia prospecciones en las áreas submarinas", dijo.
Cardoso admite que, tras incidentes como estos, lo ideal es llegar a acuerdos, pero considera que las violaciones de la soberanía cometidas y el tono del reclamo de Guyana ameritaban otra respuesta. "La declaración conjunta sugiere pasar la página y precisar hasta donde llega cada quién. Además habla de buscar fórmulas distintas para delimitar, lo cual es delicado dado el descuido de los últimos años", agregó.
El exdiplomático Emilio Figueredo considera que la respuesta del gobierno ha sido poco contundente. "No sólo hay que protestar la incursión del buque sino también las concesiones otorgadas".
Advirtió que la delimitación de las áreas marítimas que corresponden a la proyección del Delta Amacuro y de la Zona en Reclamación puede hacerse pero dejando claro que eso no implica la renuncia de Venezuela al territorio Esequibo.
La tarea debe empezar con un decreto del gobierno para ratificar que la plataforma continental del país se extiende hasta 350 millas náuticas, según los fundamentos del derecho del mar y el tratado con Trinidad. Eso serviría para desconocer el trazado unilateral hecho por Guyana, que es la base de las concesiones otorgadas en aguas venezolanas.
Figueredo considera que el problema es que el gobierno está entrampado por la presión de Cuba, aliado de Guyana desde hace muchos años, y no velando por Venezuela.
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