A Venezuela le inquieta que la disputa con Guyana afecte la integración caribeña, afirmó la ministra de Relaciones Exteriores, Delcy Rodríguez, en Santa Lucía, donde se reunió con el primer ministro Kenny D. Anthony y el canciller Alva Baptiste.
"Nos preocupa que se afecten los procesos de integración en la región, son los planes del Pentágono. Nosotros no caeremos en las provocaciones de los tambores de la guerra", escribió Rodríguez en Twitter.
La canciller, al igual que el vicepresidente ejecutivo Jorge Arreaza, se encuentra de gira por el Caribe para explicar los argumentos de Caracas para reclamar el territorio Esequibo, un área de 159.000 kilómetros cuadrados rica en recursos naturales.
"Los países amigos deben conocer la verdad histórica, los derechos legítimos de Venezuela sobre el Esequibo", reiteró Rodríguez. Denunció, además, el papel provocador de la Exxon Mobil y del presidente de Guyana, David Granger.
"Tenemos todo el derecho de responder a las agresiones del presidente Granger, de la Exxon Mobil y a reivindicar nuestra soberanía sobre la Guayana Esequiba", dijo Arreaza al canal Telesur tras reunirse con el primer ministro de Dominica, Roosvelt Skerrit.
El vicepresidente lamentó que el mandatario guyanés haya caído en las provocaciones de la petrolera estadounidense y le hizo un llamado para que respete el Derecho Internacional y el Acuerdo de Ginebra.
"Así como lo hicimos con los gobiernos anteriores de Guyana, podemos llevar esto en términos cordiales, civilizados, como hermanos y parte de la familia suramericana y caribeña que somos", dijo.
Publicado en El Nacional
Mi nombre es Alejandro Hinds Rodríguez. Nací en Caracas, Venezuela, el 20 de octubre de 1979. Me gradué de Licenciado en Comunicación Social, mención Periodismo, en la Universidad Católica Andrés Bello en 2002. Este blog recopila los artículos escritos durante mi carrera
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sábado, 8 de agosto de 2015
viernes, 7 de agosto de 2015
Venezuela inició gira caribeña para explicar crisis con Guyana
El vicepresidente de la República, Jorge Arreaza, inició en Granada una gira para exponer a los países del Caribe en qué consiste la reclamación de Venezuela a Guyana por el territorio Esequibo, un área de 159.000 kilómetros cuadrados rica en recursos naturales.
Arreaza, que dirige la recién creada Comisión Presidencial de Estado para la Garantía de la Integridad Territorial y Asuntos Limítrofes, se reunió con el primer ministro de Granada, Keith Mitchell, para hablar sobre el diferendo fronterizo.
El objetivo del encuentro, de acuerdo con el vicepresidente venezolano, fue proporcionar información al gobernante granadino para que este "pueda ayudar a los pueblos de Venezuela y Guyana por la vía del Derecho Internacional y de la paz".
Arreaza también irá a Dominica, Barbados y Cuba. La canciller Delcy Rodríguez, por su parte, comenzó una gira similar en Trinidad y Tobago, donde conversó con su homólogo Winston Dookeran.
"Es una estrategia de despliegue diplomático de paz. No buscamos que tomen posición a favor de un conflicto, sino que nos ayuden a que se respete el Derecho Internacional y a que podamos construir las soluciones de manera bilateral", explicó el vicepresidente.
"Queremos que nuestros hermanos sepan que no sucumbiremos ante las provocaciones ni del gobierno de Guyana ni de la Exxon Mobil, que están detrás de esta situación que no habíamos vivido en la historia de esta controversia", agregó.
La reclamación del Esequibo data de 1899, pero se exacerbó luego de que la petrolera estadounidense Exxon Mobil descubrió un yacimiento de petróleo con reservas calculadas en 700 millones de barriles en áreas marítimas pendientes por delimitar.
Caracas defiende reactivar la figura del buen oficiante y solicitó al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, designar al sustituto de Norman Girvan (fallecido en 2014) para el cargo. Georgetown considera que el método de los buenos oficios está agotado y pide llevar el caso ante la Corte Internacional de Justicia.
Publicado en El Nacional
Arreaza, que dirige la recién creada Comisión Presidencial de Estado para la Garantía de la Integridad Territorial y Asuntos Limítrofes, se reunió con el primer ministro de Granada, Keith Mitchell, para hablar sobre el diferendo fronterizo.
El objetivo del encuentro, de acuerdo con el vicepresidente venezolano, fue proporcionar información al gobernante granadino para que este "pueda ayudar a los pueblos de Venezuela y Guyana por la vía del Derecho Internacional y de la paz".
Arreaza también irá a Dominica, Barbados y Cuba. La canciller Delcy Rodríguez, por su parte, comenzó una gira similar en Trinidad y Tobago, donde conversó con su homólogo Winston Dookeran.
"Es una estrategia de despliegue diplomático de paz. No buscamos que tomen posición a favor de un conflicto, sino que nos ayuden a que se respete el Derecho Internacional y a que podamos construir las soluciones de manera bilateral", explicó el vicepresidente.
"Queremos que nuestros hermanos sepan que no sucumbiremos ante las provocaciones ni del gobierno de Guyana ni de la Exxon Mobil, que están detrás de esta situación que no habíamos vivido en la historia de esta controversia", agregó.
La reclamación del Esequibo data de 1899, pero se exacerbó luego de que la petrolera estadounidense Exxon Mobil descubrió un yacimiento de petróleo con reservas calculadas en 700 millones de barriles en áreas marítimas pendientes por delimitar.
Caracas defiende reactivar la figura del buen oficiante y solicitó al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, designar al sustituto de Norman Girvan (fallecido en 2014) para el cargo. Georgetown considera que el método de los buenos oficios está agotado y pide llevar el caso ante la Corte Internacional de Justicia.
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domingo, 7 de julio de 2013
Ayuda económica a países caribeños no se traduce en lealtad política
La intención de los presidentes Hugo Chávez y Nicolás Maduro de comprar la lealtad política de los países de la Comunidad del Caribe con la ayuda económica ofrecida por Venezuela -básicamente a través de Petrocaribe, creado en 2005- ha chocado con el pragmatismo que caracteriza a estas naciones.
Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, Santa Lucía, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas y Surinam reciben con beneplácito la iniciativa venezolana para enviar crudo y derivados en condiciones preferenciales, pero no dejan que esto modifique su política exterior.
Una prueba es que sólo tres países caribeños (Antigua, Dominica y San Vicente) están en la Alianza Bolivariana para las Américas. Y de manera parcial, porque se mantienen al margen de iniciativas como la Escuela de Defensa y Soberanía del Alba y el Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos.
La Caricom -que incluye a Barbados, Montserrat y Trinidad y Tobago- tampoco apoya a Venezuela en la ONU. En 2007 no respaldaron su aspiración de entrar en el Consejo de Seguridad y en los últimos meses no la acompañaron en su votación a favor de Corea del Norte, Irán y Siria.
En la OEA, donde los países del Alba y la Caricom suman más de la mitad de los votos, tampoco han prosperado iniciativas como la reforma de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. "Para lo que sí ha servido Petrocaribe es para contener resoluciones sobre la situación política venezolana", considera la internacionalista Elsa Cardoso.
Pragmatismo. Juan Francisco Contreras, presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela, señala que el Gobierno se equivoca al pensar que puede comprar la lealtad de los países del Caricom. "Ellos son muy pragmáticos. Si les ofrecen apoyo, lo reciben, pero no van a sacrificar sus intereses por eso".
Contreras agrega que los funcionarios de esas naciones generalmente tienen una buena formación, algunos en las mejores universidades de Inglaterra, y están muy claros de la realidad política del mundo. "Ellos entienden cuáles son sus verdaderos intereses y no se dejan someter por las ayudas económicas".
Cardoso resalta las diferencias culturales e incluso estratégicas. "Las naciones caribeñas tienen una identidad bien particular, una idiosincrasia distinta, un sistema político diferente. Además, como países pequeños, son muy recelosos ante cualquier iniciativa que los pretenda controlar".
Los internacionalistas recuerdan que las disputas fronterizas, que han sido abandonadas por el Gobierno para acercarse a la región, permanecen como una sombra en la relación. Además de la reclamación del Esequibo a Guyana, hay diferencias con Dominica por Isla de Aves. Y los límites marítimos son compartidos con casi todas las islas.
Otras ayudas. A pesar de los pobres resultados conseguidos hasta ahora, el Presidente Nicolás Maduro aprovechó la trigésima cuarta cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de Caricom, que concluyó ayer, para ratificar la disposición de Venezuela a contribuir con el desarrollo de la región.
Pero Venezuela no es la única que corteja a los países caribeños. A finales de mayo, el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, se reunió con los líderes de la Caricom en Trinidad y firmó un acuerdo marco de comercio e inversión con el bloque.
"Estoy aquí porque el Presidente Obama quería que tuviera la oportunidad de dialogar con ustedes y porque nuestro país está profundamente comprometido en mantener una sociedad con las naciones del Caribe", declaró Biden.
Poco después, a principios de junio, el Presidente de China, Xi Jingping, se convirtió en el primer mandatario de su país en viajar a la región caribeña al hacer una visita de tres días a Trinidad.
Xi anunció un plan destinar tres millardos de dólares a proyectos de infraestructura en ocho países de Caricom. El resto del bloque no se beneficiará de estos recursos porque mantiene lazos con Taiwán.
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Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, Santa Lucía, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas y Surinam reciben con beneplácito la iniciativa venezolana para enviar crudo y derivados en condiciones preferenciales, pero no dejan que esto modifique su política exterior.
Una prueba es que sólo tres países caribeños (Antigua, Dominica y San Vicente) están en la Alianza Bolivariana para las Américas. Y de manera parcial, porque se mantienen al margen de iniciativas como la Escuela de Defensa y Soberanía del Alba y el Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos.
La Caricom -que incluye a Barbados, Montserrat y Trinidad y Tobago- tampoco apoya a Venezuela en la ONU. En 2007 no respaldaron su aspiración de entrar en el Consejo de Seguridad y en los últimos meses no la acompañaron en su votación a favor de Corea del Norte, Irán y Siria.
En la OEA, donde los países del Alba y la Caricom suman más de la mitad de los votos, tampoco han prosperado iniciativas como la reforma de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. "Para lo que sí ha servido Petrocaribe es para contener resoluciones sobre la situación política venezolana", considera la internacionalista Elsa Cardoso.
Pragmatismo. Juan Francisco Contreras, presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela, señala que el Gobierno se equivoca al pensar que puede comprar la lealtad de los países del Caricom. "Ellos son muy pragmáticos. Si les ofrecen apoyo, lo reciben, pero no van a sacrificar sus intereses por eso".
Contreras agrega que los funcionarios de esas naciones generalmente tienen una buena formación, algunos en las mejores universidades de Inglaterra, y están muy claros de la realidad política del mundo. "Ellos entienden cuáles son sus verdaderos intereses y no se dejan someter por las ayudas económicas".
Cardoso resalta las diferencias culturales e incluso estratégicas. "Las naciones caribeñas tienen una identidad bien particular, una idiosincrasia distinta, un sistema político diferente. Además, como países pequeños, son muy recelosos ante cualquier iniciativa que los pretenda controlar".
Los internacionalistas recuerdan que las disputas fronterizas, que han sido abandonadas por el Gobierno para acercarse a la región, permanecen como una sombra en la relación. Además de la reclamación del Esequibo a Guyana, hay diferencias con Dominica por Isla de Aves. Y los límites marítimos son compartidos con casi todas las islas.
Otras ayudas. A pesar de los pobres resultados conseguidos hasta ahora, el Presidente Nicolás Maduro aprovechó la trigésima cuarta cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de Caricom, que concluyó ayer, para ratificar la disposición de Venezuela a contribuir con el desarrollo de la región.
Pero Venezuela no es la única que corteja a los países caribeños. A finales de mayo, el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, se reunió con los líderes de la Caricom en Trinidad y firmó un acuerdo marco de comercio e inversión con el bloque.
"Estoy aquí porque el Presidente Obama quería que tuviera la oportunidad de dialogar con ustedes y porque nuestro país está profundamente comprometido en mantener una sociedad con las naciones del Caribe", declaró Biden.
Poco después, a principios de junio, el Presidente de China, Xi Jingping, se convirtió en el primer mandatario de su país en viajar a la región caribeña al hacer una visita de tres días a Trinidad.
Xi anunció un plan destinar tres millardos de dólares a proyectos de infraestructura en ocho países de Caricom. El resto del bloque no se beneficiará de estos recursos porque mantiene lazos con Taiwán.
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