El índice "Lo suficientemente bueno para comer" de la organización global para el desarrollo Oxfam coloca a Venezuela y Bolivia como los países de Suramérica con peor alimentación. Ambas naciones están empatadas en el lugar 71 de un ranking que incluye a 125 países y es liderado por Holanda, Francia y Suiza.
El estudio fue elaborado con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la Organización Mundial de la Salud, la Organización Mundial del Trabajo, y toma en cuenta las cuatro principales preocupaciones para los consumidores de todo el planeta, según Oxfam.
El primer aspecto que se considera para elaborar el índice es si las personas tienen suficiente para comer, lo cual se mide por los porcentajes de desnutrición y de niños con bajo peso. El segundo es la asequibilidad, evaluada por el costo de la comida en comparación con otros bienes y servicios y la volatilidad de los precios.
La calidad de la alimentación, vinculada con la variedad de la dieta y el acceso de la población a agua potable, es el tercer aspecto que considera Oxfam. El cuarto es la salud alimentaria, relacionada con la incidencia de enfermedades como la diabetes y la obesidad.
Venezuela obtiene buenos resultados en cantidad, al estar entre los países de Suramérica sin desnutrición y tener el cuarto porcentaje más bajo de niños con bajo peso. También en calidad, al ocupar la cuarta posición del subcontinente en variedad de la dieta y la quinta en acceso a agua potable.
Pero en asequibilidad de la comida no sólo ocupa el último lugar de Suramérica sino que está entre los peores del mundo. El costo de los alimentos en Venezuela sólo es superado por otras 13 naciones (12 africanas e Irán) y duplica al promedio del subcontinente.
Lo mismo sucede en salud alimentaria: 42% de los venezolanos son obesos, según la Organización Mundial de la Salud, lo cual coloca al país en el primer puesto de Suramérica y el noveno del mundo, por detrás de Kuwait, Arabia Saudita, Estados Unidos, Egipto, República Checa, México, Suráfrica y Fiji.
Extremos opuestos. Europa es el continente con la mejor alimentación. Además de los líderes Holanda, Francia y Suiza; hay otros 16 países europeos entre las primeras 20 posiciones del informe. Sólo Australia logra colarse entre ellos, empatada en el octavo lugar con Irlanda, Italia, Luxemburgo y Portugal.
En el extremo opuesto está África, que alberga a los cuatro países peor alimentados: Chad, Angola, Etiopía y Madagascar. Los países africanos ocupan 25 de los últimos 30 puestos del índice, junto con 5 asiáticos: Yemen (121), Laos (112), Bangladesh (102), India y Pakistán (empatados en el 97).
Por Suramérica destacan Brasil, en la posición 25; Argentina y Colombia, empatados en el lugar 36; y Chile en el puesto 44, el mismo que México. El resto de los países de la región evaluados -Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela- está fuera de los 50 mejores. Ningún país de Centroamérica fue incluido en el estudio.
Estados Unidos está en la posición 21, aunque tiene el segundo mayor porcentaje de obesidad del mundo (46%). La cantidad, asequibilidad y calidad de la comida le ayudan a figurar entre los mejor alimentados.
Japón ocupa la misma posición que Estados Unidos en el índice aunque tiene una obesidad de apenas 6%, la más baja entre las naciones desarrolladas. La diferencia está en que los alimentos en el país asiático son más costosos que en el resto del mundo industrializado.
Publicado en El Nacional
Mi nombre es Alejandro Hinds Rodríguez. Nací en Caracas, Venezuela, el 20 de octubre de 1979. Me gradué de Licenciado en Comunicación Social, mención Periodismo, en la Universidad Católica Andrés Bello en 2002. Este blog recopila los artículos escritos durante mi carrera
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jueves, 16 de enero de 2014
lunes, 12 de agosto de 2013
Aliados del Gobierno también sancionan a medios críticos
Las multas y sanciones de diferente índole a medios de comunicación críticos no sólo han sido una característica de los mandatos presidenciales de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Los países aliados de ambos gobernantes también han utilizado mecanismos similares para presionar a la prensa independiente.
El caso más reciente ocurrió en Bolivia, gobernada por Evo Morales desde 2006. En junio de este año el Servicio de Impuestos Nacionales embargó la sede de El Diario –el periódico más antiguo del país, con 109 años en circulación– por una deuda tributaria de 18,4 millones de dólares.
"En cumplimiento de la ley y resguardando los intereses del Estado se adoptó la medida de la hipoteca legal sobre los derechos propietarios del inmueble", informó el departamento en un comunicado. Fuentes de la institución dijeron que, aunque el embargo no impide que el periódico siga funcionando, es el paso inicial para el remate de sus bienes.
El Diario considera excesivo el monto reclamado por concepto de impuestos. "Nuestra posición ha sido bien clara. Vamos a honrar todas las deudas tributarias, pero no vamos a pagarlas dos veces", aseguró el director Jorge Carrasco, cuya familia ha dirigido la empresa desde su fundación en 1904.
Carrasco calificó el embargo como un show político para amedrentar. El periódico se comprometió en un comunicado a seguir informando. "El Diario se mantiene firme en su trabajo bajo principios periodísticos de independencia y de defensa de las libertades constitucionales", reza el texto.
El jefe de Estado de Ecuador desde 2006, Rafael Correa, también ha tenido casos similares. El más grave fue la demanda por injuria contra el diario El Universo en 2010, por un artículo que criticaba la actuación del mandatario durante la insurrección de policías ocurrida en septiembre de ese año.
En 2011 el tribunal sentenció al autor del texto el periodista Emilio Palacio y a los tres directivos de El Universo –los hermanos Carlos, César y Nicolás Pérez– a una pena de 3 años de prisión e impuso multas de 10 millones de dólares para cada uno de ellos y para el periódico.
La condena, que significaba la quiebra de la empresa, provocó el rechazo inmediato. La Sociedad Interamericana de Prensa calificó el fallo como un grave zarpazo a la libertad de información y Reporteros Sin Fronteros advirtió sobre el acoso judicial como una estrategia para acallar a los medios.
En 2012, luego de que la Corte Nacional de Justicia rechazara la apelación del diario y confirmara la sentencia de primera instancia, Correa perdonó a los acusados y pidió suspender las penas y las multas, aunque enfatizó que la condena fue merecida y que demostraba que se puede vencer el abuso del poder mediático.
Otros métodos. El gobierno de Cristina Fernández, en Argentina, ha usado mecanismos diferentes aunque con intenciones similares: presionar a la prensa crítica. La Ley de Medios aprobada en 2009 incluye una cláusula antimonopólica que obliga a varias empresas mediáticas a liquidar activos.
El grupo Clarín –el más afectado, aunque no el único– pidió la anulación de esa cláusula y otras tres que considera inconstitucionales e inició una batalla judicial que todavía continúa. En abril de este año un tribunal de apelaciones dictaminó contra la Ley de Medios. El Ejecutivo recurrió ante la Corte Suprema, que aún no ha respondido.
El Gobierno también intenta desde 2009 anular la compra de la empresa Papel Prensa –única fabricante de papel periódico en Argentina– efectuada en 1976 por Clarín, La Nación y La Razón, con el argumento de que la transacción fue hecha de forma irregular.
El proceso está bloqueado en los tribunales. Por eso en mayo de 2013 el oficialismo presentó en el Congreso –donde tiene mayoría– un anteproyecto de ley para declarar de utilidad pública 24% de las acciones de Papel Prensa. Eso daría al Estado, que ya tiene 27%, una participación mayoritaria de 51%.
Mala imagen. Los Gobiernos de Cuba y Nicaragua, socios de Venezuela en la Alianza Bolivariana para las Américas, también figuran entre los que restringen la difusión de información y contribuyen a que la libertad de expresión se deteriore en la región, según organizaciones no gubernamentales.
En la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2013 de Reporteros Sin Fronteras los principales aliados del Gobierno de Maduro retrocedieron posiciones. Argentina cayó del puesto 47 al 54, Nicaragua del 72 al 78, Bolivia del 108 al 109, Ecuador del 104 al 119 y Cuba del 167 al 171. Venezuela mantuvo el mismo lugar (117).
Amnistía Internacional, en su informe de 2013 sobre el estado de los derechos humanos en el mundo, menciona a Bolivia, Cuba y Ecuador como algunos de los países de América Latina donde se producen violaciones y amenazas a la libertad de expresión.
El informe anual de la Relatoría Especial de Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos también hace referencia a las restricciones en Venezuela y sus aliados. Caracas y Quito, de hecho, criticaron el texto en la asamblea general de la Organización de Estados Americanos realizada en Guatemala en julio.
Escrito con Manuel Tovar. Publicado en El Nacional
El caso más reciente ocurrió en Bolivia, gobernada por Evo Morales desde 2006. En junio de este año el Servicio de Impuestos Nacionales embargó la sede de El Diario –el periódico más antiguo del país, con 109 años en circulación– por una deuda tributaria de 18,4 millones de dólares.
"En cumplimiento de la ley y resguardando los intereses del Estado se adoptó la medida de la hipoteca legal sobre los derechos propietarios del inmueble", informó el departamento en un comunicado. Fuentes de la institución dijeron que, aunque el embargo no impide que el periódico siga funcionando, es el paso inicial para el remate de sus bienes.
El Diario considera excesivo el monto reclamado por concepto de impuestos. "Nuestra posición ha sido bien clara. Vamos a honrar todas las deudas tributarias, pero no vamos a pagarlas dos veces", aseguró el director Jorge Carrasco, cuya familia ha dirigido la empresa desde su fundación en 1904.
Carrasco calificó el embargo como un show político para amedrentar. El periódico se comprometió en un comunicado a seguir informando. "El Diario se mantiene firme en su trabajo bajo principios periodísticos de independencia y de defensa de las libertades constitucionales", reza el texto.
El jefe de Estado de Ecuador desde 2006, Rafael Correa, también ha tenido casos similares. El más grave fue la demanda por injuria contra el diario El Universo en 2010, por un artículo que criticaba la actuación del mandatario durante la insurrección de policías ocurrida en septiembre de ese año.
En 2011 el tribunal sentenció al autor del texto el periodista Emilio Palacio y a los tres directivos de El Universo –los hermanos Carlos, César y Nicolás Pérez– a una pena de 3 años de prisión e impuso multas de 10 millones de dólares para cada uno de ellos y para el periódico.
La condena, que significaba la quiebra de la empresa, provocó el rechazo inmediato. La Sociedad Interamericana de Prensa calificó el fallo como un grave zarpazo a la libertad de información y Reporteros Sin Fronteros advirtió sobre el acoso judicial como una estrategia para acallar a los medios.
En 2012, luego de que la Corte Nacional de Justicia rechazara la apelación del diario y confirmara la sentencia de primera instancia, Correa perdonó a los acusados y pidió suspender las penas y las multas, aunque enfatizó que la condena fue merecida y que demostraba que se puede vencer el abuso del poder mediático.
Otros métodos. El gobierno de Cristina Fernández, en Argentina, ha usado mecanismos diferentes aunque con intenciones similares: presionar a la prensa crítica. La Ley de Medios aprobada en 2009 incluye una cláusula antimonopólica que obliga a varias empresas mediáticas a liquidar activos.
El grupo Clarín –el más afectado, aunque no el único– pidió la anulación de esa cláusula y otras tres que considera inconstitucionales e inició una batalla judicial que todavía continúa. En abril de este año un tribunal de apelaciones dictaminó contra la Ley de Medios. El Ejecutivo recurrió ante la Corte Suprema, que aún no ha respondido.
El Gobierno también intenta desde 2009 anular la compra de la empresa Papel Prensa –única fabricante de papel periódico en Argentina– efectuada en 1976 por Clarín, La Nación y La Razón, con el argumento de que la transacción fue hecha de forma irregular.
El proceso está bloqueado en los tribunales. Por eso en mayo de 2013 el oficialismo presentó en el Congreso –donde tiene mayoría– un anteproyecto de ley para declarar de utilidad pública 24% de las acciones de Papel Prensa. Eso daría al Estado, que ya tiene 27%, una participación mayoritaria de 51%.
Mala imagen. Los Gobiernos de Cuba y Nicaragua, socios de Venezuela en la Alianza Bolivariana para las Américas, también figuran entre los que restringen la difusión de información y contribuyen a que la libertad de expresión se deteriore en la región, según organizaciones no gubernamentales.
En la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2013 de Reporteros Sin Fronteras los principales aliados del Gobierno de Maduro retrocedieron posiciones. Argentina cayó del puesto 47 al 54, Nicaragua del 72 al 78, Bolivia del 108 al 109, Ecuador del 104 al 119 y Cuba del 167 al 171. Venezuela mantuvo el mismo lugar (117).
Amnistía Internacional, en su informe de 2013 sobre el estado de los derechos humanos en el mundo, menciona a Bolivia, Cuba y Ecuador como algunos de los países de América Latina donde se producen violaciones y amenazas a la libertad de expresión.
El informe anual de la Relatoría Especial de Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos también hace referencia a las restricciones en Venezuela y sus aliados. Caracas y Quito, de hecho, criticaron el texto en la asamblea general de la Organización de Estados Americanos realizada en Guatemala en julio.
Escrito con Manuel Tovar. Publicado en El Nacional
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