El regreso a Caracas del embajador de España en Venezuela, Antonio Pérez -Hernández y La Torra, que se producirá en los próximos días, más que una normalización de relaciones implica una mitigación del conflicto generado por las palabras altisonantes del presidente Nicolás Maduro contra su homólogo Mariano Rajoy.
"No creo que se haya superado. Se mitigó un poco con la mediación de Ecuador y de Brasil porque se busca que no haya situaciones de conflicto en la próxima reunión entre América Latina y la Unión Europea", afirmó la internacionalista Milagros Betancourt.
El internacionalista Juan Francisco Contreras opinó que se trataba de una confrontación sin sentido, porque la resolución aprobada en el Congreso de España sobre Venezuela fue similar a las sancionadas por los parlamentos de otros países.
Ambos especialistas coinciden en que conflictos diplomáticos similares pueden repetirse en el futuro cercano, porque es probable que haya más declaraciones en el exterior sobre la situación venezolana.
"Todo es producto del concepto distorsionado de soberanía que tiene el gobierno. Porque las preocupaciones expresadas por otros países están relacionadas con derechos humanos, que es un tema que trasciende la soberanía", señaló Betancourt.
"El gobierno venezolano necesita mantener el tema del enemigo externo para tratar de generar cohesión interna", agregó Contreras.
Publicado en El Nacional
Mi nombre es Alejandro Hinds Rodríguez. Nací en Caracas, Venezuela, el 20 de octubre de 1979. Me gradué de Licenciado en Comunicación Social, mención Periodismo, en la Universidad Católica Andrés Bello en 2002. Este blog recopila los artículos escritos durante mi carrera
martes, 28 de abril de 2015
lunes, 20 de abril de 2015
Insultos deterioran imagen de Maduro en el exterior
El presidente Nicolás Maduro, emulando a su predecesor Hugo Chávez, ha optado por la vía de la confrontación –e incluso del insulto– para responder a las críticas que llegan desde otros países sobre la situación en Venezuela. Expertos coinciden, sin embargo, en que la estrategia solo contribuye a deteriorar aún más la imagen externa del gobierno.
“Se ve como algo poco serio tildar a un presidente de ‘racista’ porque el Parlamento de su país aprobó una resolución pidiendo la liberación de los presos políticos. Evidentemente es mala imagen para el gobierno”, dijo el exdiplomático Sadio Garavini en referencia a las palabras que Maduro profirió contra el mandatario de España, Mariano Rajoy.
El internacionalista Carlos Romero agregó: “No me sorprende. Ya ha utilizado este tipo de expresiones en los últimos meses. No sé si porque se siente inseguro o porque se olvidó de las prácticas diplomáticas que debió haber aprendido cuando era canciller. En todo caso, no es la conducta más apropiada para un presidente”.
El discurso que el mandatario venezolano dio el martes para responder a una resolución aprobada por el Congreso de los Diputados de España, que advierte sobre el deterioro de los derechos humanos y pide la liberación de los presos políticos, estuvo plagado de amenazas e insultos, algo que fue calificado de intolerable por el gobierno de Rajoy.
Madrid convocó enseguida al embajador de Venezuela, Mario Isea, para dejarle claro el malestar que causaron las palabras de Maduro. Caracas respondió llamando al representante de España, Antonio Pérez-Hernández y Torra, para quejarse por lo que considera injerencia en los asuntos internos.
Confrontación selectiva. En los parlamentos de Brasil, Chile y Colombia se han aprobado en las últimas semanas resoluciones similares a la votada en España, pero la respuesta de Venezuela no ha sido igual. Romero atribuye esa situación a que los gobiernos de esos países se han mantenido en silencio, mientras que desde Madrid sí han llegado críticas.
El Ejecutivo de Rajoy, por ejemplo, respaldó la iniciativa del expresidente Felipe González de sumarse a la defensa de Leopoldo López. Esa decisión, anunciada en marzo, le valió al exmandatario ser calificado de “bandidillo” por Maduro e insultado por otros altos funcionarios del régimen.
Madrid también consideró sensata la decisión de González y del expresidente José María Aznar de firmar –junto con 29 exmandatarios latinoamericanos– la Declaración de Panamá, un documento presentado en la víspera de la VII Cumbre de las Américas para denunciar la situación en Venezuela.
Garavini afirmó que los motivos del gobierno para reaccionar así contra España van más allá de las opiniones de Madrid. “Se pretende reeditar lo que se hizo con Estados Unidos tras la aprobación de las sanciones, que no eran contra el país sino contra siete funcionarios, y les permitió subir algunos puntos en las encuestas”.
El exdiplomático explicó que los ataques a España y Estados Unidos encajan perfectamente en la propaganda oficial, que habla de la existencia de un eje Bogotá-Miami-Madrid para conspirar contra Venezuela. “Debe entenderse que el discurso de Maduro no está dirigido al exterior. La idea es mantener el discurso patriotero para el público interno”, enfatizó.
Garavini agregó que las críticas a los gobiernos estadounidense y español pueden encontrar más eco en el exterior porque se aprovechan del antiimperialismo y el anticolonialismo. “¿Por qué no han dicho nada de las declaraciones de los presidentes de Costa Rica y Uruguay? Incluso de Dilma Rousseff, que dijo en CNN que deberían liberar a los presos políticos en Venezuela. Hay que poner el acento en eso”.
Publicado en El Nacional
“Se ve como algo poco serio tildar a un presidente de ‘racista’ porque el Parlamento de su país aprobó una resolución pidiendo la liberación de los presos políticos. Evidentemente es mala imagen para el gobierno”, dijo el exdiplomático Sadio Garavini en referencia a las palabras que Maduro profirió contra el mandatario de España, Mariano Rajoy.
El internacionalista Carlos Romero agregó: “No me sorprende. Ya ha utilizado este tipo de expresiones en los últimos meses. No sé si porque se siente inseguro o porque se olvidó de las prácticas diplomáticas que debió haber aprendido cuando era canciller. En todo caso, no es la conducta más apropiada para un presidente”.
El discurso que el mandatario venezolano dio el martes para responder a una resolución aprobada por el Congreso de los Diputados de España, que advierte sobre el deterioro de los derechos humanos y pide la liberación de los presos políticos, estuvo plagado de amenazas e insultos, algo que fue calificado de intolerable por el gobierno de Rajoy.
Madrid convocó enseguida al embajador de Venezuela, Mario Isea, para dejarle claro el malestar que causaron las palabras de Maduro. Caracas respondió llamando al representante de España, Antonio Pérez-Hernández y Torra, para quejarse por lo que considera injerencia en los asuntos internos.
Confrontación selectiva. En los parlamentos de Brasil, Chile y Colombia se han aprobado en las últimas semanas resoluciones similares a la votada en España, pero la respuesta de Venezuela no ha sido igual. Romero atribuye esa situación a que los gobiernos de esos países se han mantenido en silencio, mientras que desde Madrid sí han llegado críticas.
El Ejecutivo de Rajoy, por ejemplo, respaldó la iniciativa del expresidente Felipe González de sumarse a la defensa de Leopoldo López. Esa decisión, anunciada en marzo, le valió al exmandatario ser calificado de “bandidillo” por Maduro e insultado por otros altos funcionarios del régimen.
Madrid también consideró sensata la decisión de González y del expresidente José María Aznar de firmar –junto con 29 exmandatarios latinoamericanos– la Declaración de Panamá, un documento presentado en la víspera de la VII Cumbre de las Américas para denunciar la situación en Venezuela.
Garavini afirmó que los motivos del gobierno para reaccionar así contra España van más allá de las opiniones de Madrid. “Se pretende reeditar lo que se hizo con Estados Unidos tras la aprobación de las sanciones, que no eran contra el país sino contra siete funcionarios, y les permitió subir algunos puntos en las encuestas”.
El exdiplomático explicó que los ataques a España y Estados Unidos encajan perfectamente en la propaganda oficial, que habla de la existencia de un eje Bogotá-Miami-Madrid para conspirar contra Venezuela. “Debe entenderse que el discurso de Maduro no está dirigido al exterior. La idea es mantener el discurso patriotero para el público interno”, enfatizó.
Garavini agregó que las críticas a los gobiernos estadounidense y español pueden encontrar más eco en el exterior porque se aprovechan del antiimperialismo y el anticolonialismo. “¿Por qué no han dicho nada de las declaraciones de los presidentes de Costa Rica y Uruguay? Incluso de Dilma Rousseff, que dijo en CNN que deberían liberar a los presos políticos en Venezuela. Hay que poner el acento en eso”.
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viernes, 17 de abril de 2015
Aumenta presión internacional contra gobierno de Maduro
La aprobación en los parlamentos de España, Chile y Colombia de resoluciones que critican la situación de los derechos humanos en el país y exigen la liberación de los presos políticos en Venezuela aumenta la presión internacional sobre el presidente Nicolás Maduro.
Los textos, además de confirmar la preocupación que existe en otros países por la situación en Venezuela, demuestran que el rechazo a las acciones recientes del gobierno de Maduro proviene de casi todas las fuerzas políticas, sin importar su tendencia ideológica.
La resolución del Congreso de los Diputados de España, impulsada por el Partido Popular (centroderecha) con el apoyo del Partido Socialista Obrero Español (centroizquierda), fue aprobada con 306 votos a favor, 19 en contra y una abstención.
La del Senado de Chile promovida por su presidente, Patricio Walker, de la Democracia Cristiana también contó con un respaldo mayoritario: 30 votos a favor, 1 en contra y 4 abstenciones. En Colombia, solo el Polo Democrático rechazó el texto.
El exdiplomático venezolano Emilio Figueredo señaló que eso demuestra que el gobierno ha perdido apoyo en los sectores de centroizquierda: "Todo lo que había logrado Hugo Chávez lo está perdiendo Maduro. Solo lo respalda la extrema izquierda".
Añadió que es probable que los parlamentos de otras naciones de la región se sumen a estas manifestaciones debido al trabajo hecho por la oposición en los últimos meses en instancias como la Internacional Socialista y la Internacional Demócrata Cristiana.
La Declaración de Panamá, firmada por 31 expresidentes iberoamericanos, también ha ampliado el alcance de los reclamos de la oposición y la sociedad civil venezolana porque cada uno de ellos pertenece a organizaciones políticas en sus países.
Reacción a medias. La respuesta del gobierno a las resoluciones de los legislativos, que también piden garantizar la transparencia de las elecciones de este año, solo ha sido contundente en el caso de España.
Las declaraciones de Maduro hicieron que el gobierno de Mariano Rajoy convocara al embajador en Madrid, Mario Isea. La Cancillería venezolana hizo lo propio con el embajador en Caracas, Antonio Pérez-Hernández y La Torra.
La resolución del Senado de Colombia fue rechazada por el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. "Métanse en los asuntos internos, tienen 67 años en guerra, traten de solucionarlo", dijo en su pro grama de televisión.
Sobre el texto aprobado en Chile no ha habido posición oficial alguna.
Publicado en El Nacional
Los textos, además de confirmar la preocupación que existe en otros países por la situación en Venezuela, demuestran que el rechazo a las acciones recientes del gobierno de Maduro proviene de casi todas las fuerzas políticas, sin importar su tendencia ideológica.
La resolución del Congreso de los Diputados de España, impulsada por el Partido Popular (centroderecha) con el apoyo del Partido Socialista Obrero Español (centroizquierda), fue aprobada con 306 votos a favor, 19 en contra y una abstención.
La del Senado de Chile promovida por su presidente, Patricio Walker, de la Democracia Cristiana también contó con un respaldo mayoritario: 30 votos a favor, 1 en contra y 4 abstenciones. En Colombia, solo el Polo Democrático rechazó el texto.
El exdiplomático venezolano Emilio Figueredo señaló que eso demuestra que el gobierno ha perdido apoyo en los sectores de centroizquierda: "Todo lo que había logrado Hugo Chávez lo está perdiendo Maduro. Solo lo respalda la extrema izquierda".
Añadió que es probable que los parlamentos de otras naciones de la región se sumen a estas manifestaciones debido al trabajo hecho por la oposición en los últimos meses en instancias como la Internacional Socialista y la Internacional Demócrata Cristiana.
La Declaración de Panamá, firmada por 31 expresidentes iberoamericanos, también ha ampliado el alcance de los reclamos de la oposición y la sociedad civil venezolana porque cada uno de ellos pertenece a organizaciones políticas en sus países.
Reacción a medias. La respuesta del gobierno a las resoluciones de los legislativos, que también piden garantizar la transparencia de las elecciones de este año, solo ha sido contundente en el caso de España.
Las declaraciones de Maduro hicieron que el gobierno de Mariano Rajoy convocara al embajador en Madrid, Mario Isea. La Cancillería venezolana hizo lo propio con el embajador en Caracas, Antonio Pérez-Hernández y La Torra.
La resolución del Senado de Colombia fue rechazada por el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. "Métanse en los asuntos internos, tienen 67 años en guerra, traten de solucionarlo", dijo en su pro grama de televisión.
Sobre el texto aprobado en Chile no ha habido posición oficial alguna.
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miércoles, 15 de abril de 2015
Lagos y Frei se suman a la causa de presos políticos
Los expresidentes de Chile Eduardo Frei y Ricardo Lagos manifestaron su apoyo a la causa de los presos políticos en Venezuela luego de reunirse con Mitzy Capriles y Lilian Tintori, esposas de Antonio Ledezma y Leopoldo López.
Frei informó que coordinará una visita al país con otros exmandatarios del Club de Madrid, que suscribieron una carta que pide la liberación de los presos políticos y alerta sobre el deterioro de los derechos humanos en Venezuela.
"Como chileno, tengo un sentimiento de lealtad porque durante la dictadura fueron miles los chilenos que estuvieron en Venezuela. Estamos dispuestos no solamente a colaborar, sino también a hacer escuchar nuestra voz en todo el mundo", dijo Frei.
Lagos propuso que la situación de los presos políticos en el país sea verificada por la Cruz Roja Internacional, como sucedió en la dictadura de Augusto Pinochet en Chile, reseñó AFP.
"Hay más de 80 presos políticos. Creo que debe pedirse que la Cruz Roja sea aceptada por el gobierno de (Nicolás) Maduro para visitar las cárceles y ver las condiciones en que están detenidos", indicó Lagos.
Capriles y Tintori también se reunieron con el expresidente Sebastián Piñera (2010-2014). El secretario general de gobierno de Chile, Álvaro Elizalde, descartó la posibilidad de un encuentro con la presidente Michelle Bachelet.
"El gobierno de Chile forma parte de las iniciativas que en el marco de Unasur se han desarrollado para fortalecer y potenciar el proceso de diálogo entre el gobierno y la oposición venezolana", declaró Elizalde al diario El Mercurio.
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Frei informó que coordinará una visita al país con otros exmandatarios del Club de Madrid, que suscribieron una carta que pide la liberación de los presos políticos y alerta sobre el deterioro de los derechos humanos en Venezuela.
"Como chileno, tengo un sentimiento de lealtad porque durante la dictadura fueron miles los chilenos que estuvieron en Venezuela. Estamos dispuestos no solamente a colaborar, sino también a hacer escuchar nuestra voz en todo el mundo", dijo Frei.
Lagos propuso que la situación de los presos políticos en el país sea verificada por la Cruz Roja Internacional, como sucedió en la dictadura de Augusto Pinochet en Chile, reseñó AFP.
"Hay más de 80 presos políticos. Creo que debe pedirse que la Cruz Roja sea aceptada por el gobierno de (Nicolás) Maduro para visitar las cárceles y ver las condiciones en que están detenidos", indicó Lagos.
Capriles y Tintori también se reunieron con el expresidente Sebastián Piñera (2010-2014). El secretario general de gobierno de Chile, Álvaro Elizalde, descartó la posibilidad de un encuentro con la presidente Michelle Bachelet.
"El gobierno de Chile forma parte de las iniciativas que en el marco de Unasur se han desarrollado para fortalecer y potenciar el proceso de diálogo entre el gobierno y la oposición venezolana", declaró Elizalde al diario El Mercurio.
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