Venezuela y los países de la Alianza Bolivariana no lograron el apoyo del resto de los miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños para incluir a los grupos independentistas de Puerto Rico en el bloque.
La declaración de La Habana, documento final de la cumbre de la Celac realizada esta semana, apenas reitera en su numeral 38 que Puerto Rico es un asunto de interés para el grupo por su carácter latinoamericano y caribeño.
"Encomendamos al cuartero de la Celac (la directiva) para que, con la participación de otros miembros que deseen sumarse, presenten propuestas para avanzar en lo señalado en el párrafo 38", agrega el numeral 40.
Antes de la cumbre de la Celac, el presidente Nicolás Maduro organizó un acto en Caracas para apoyar a los grupos de Puerto Rico que quieren separarse de Estados Unidos y pedir que fuesen aceptados como miembros asociados del bloque regional.
"La mayoría de los países estaba a favor, pero es un organismo que requiere la unanimidad en sus decisiones", admitió Juan Dalmau, secretario general del Partido Independentista Puertorriqueño (que representó a la isla en la cumbre), al diario El Nuevo Día.
"No logramos (que Puerto Rico fuese) la silla 34", reconoció el canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, al diario El Comercio. Pero dijo que se consiguió el respaldo para que la Celac participe en la Comisión de Descolonización de la ONU.
Los independentistas puertorriqueños que Venezuela y el Alba respaldan, además de no lograr el apoyo del resto de la Celac, tampoco tienen la simpatía de sus compatriotas: en un plebiscito realizado en 2012, sólo 5,5% votó a favor de la emancipación de Puerto Rico.
Publicado en El Nacional
Mi nombre es Alejandro Hinds Rodríguez. Nací en Caracas, Venezuela, el 20 de octubre de 1979. Me gradué de Licenciado en Comunicación Social, mención Periodismo, en la Universidad Católica Andrés Bello en 2002. Este blog recopila los artículos escritos durante mi carrera
viernes, 31 de enero de 2014
lunes, 27 de enero de 2014
Celac busca su lugar en la región
La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños celebrará esta semana en La Habana, Cuba, su segunda cumbre de jefes de Estado y de Gobierno con el objetivo de afianzarse en una región que parece saturada de mecanismos de integración.
La Celac, cuya creación se acordó en 2010 y se concretó en 2011, agrupa a 32 países de América -todos menos Canadá y Estados Unidos- y tiene su antecedente en el Grupo de Río.
Algunos de sus promotores la presentan como un sustituto de la Organización de Estados Americanos, que incluye a todo el continente menos a Cuba, que no ha querido reincorporarse pese al levantamiento de su suspensión en 2009.
Ambas instancias conviven en la región junto con la Unión Suramericana de Naciones, el Mercado Común del Sur, la Alianza Bolivariana para las Américas, la Comunidad Andina, la Comunidad del Caribe y la Alianza del Pacífico, entre otras.
El internacionalista Edmundo González Urrutia considera preocupante la proliferación de organismos porque muestra una tendencia a la fragmentación de América Latina. "Más allá de los objetivos loables que pueda tener, la Celac nace en un entorno de polarización como un intento de debilitar a la OEA, de destruir la institucionalidad que se ha construido durante años", afirma.
González Urrutia recuerda que el Sistema Económico Latinoamericano, fundado en 1970 por iniciativa de Venezuela, tiene los mismos objetivos que la Celac. "Hay una duplicación de funciones, de esfuerzos, de gastos".
Kenneth Ramírez, presidente del Consejo Venezolano de Relaciones Internacionales (Covri), destaca la Celac como un foro de concertación necesario para discutir los grandes temas (como la pobreza). "Si tratamos de despolitizar el tema, la Celac es positiva porque fortalece la herencia del Grupo de Río e incluso la institucionaliza", dice Ramírez.
González Urrutia señala que el enfrentamiento con Washington, base del rechazo a la OEA, es sólo un recurso retórico. "Nicaragua tiene un tratado de libre comercio con Estados Unidos y Ecuador mantiene dolarizada su economía".
Ramírez agrega que la mejor prueba de que la Celac trasciende las diferencias políticas es que entre sus promotores estuvieron los presidentes de México, Felipe Calderón, y Venezuela, Hugo Chávez; de ideologías contrarias.
Coexistencia. A pesar de que algunos países -sobre todo del Alba- trataron de presentar la Celac como un sustituto de la OEA, ambos analistas coinciden en que eso no sucederá.
"La OEA, como toda organización, debe fortalecerse y actualizarse para aumentar su efectividad. Pero tiene instancias muy importantes, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos", dice González Urrutia.
"Se quiso politizar en exceso la Celac y venderla como una alternativa a la OEA, que ciertamente tiene problemas de eficacia y liderazgo, pero eso no significa que no puedan coexistir", agrega Ramírez.
El presidente del Covri resalta que mientras la OEA debatió temas como la crisis política en Paraguay tras la destitución del presidente Fernando Lugo, la Celac ha tenido un papel de interlocución con la Unión Europea, China, India y Rusia.
González Urrutia coincide. "No son excluyentes, en el fondo buscan los mismos objetivos. Una prueba es que el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, fue invitado a la cumbre", apunta.
Publicado en El Nacional
La Celac, cuya creación se acordó en 2010 y se concretó en 2011, agrupa a 32 países de América -todos menos Canadá y Estados Unidos- y tiene su antecedente en el Grupo de Río.
Algunos de sus promotores la presentan como un sustituto de la Organización de Estados Americanos, que incluye a todo el continente menos a Cuba, que no ha querido reincorporarse pese al levantamiento de su suspensión en 2009.
Ambas instancias conviven en la región junto con la Unión Suramericana de Naciones, el Mercado Común del Sur, la Alianza Bolivariana para las Américas, la Comunidad Andina, la Comunidad del Caribe y la Alianza del Pacífico, entre otras.
El internacionalista Edmundo González Urrutia considera preocupante la proliferación de organismos porque muestra una tendencia a la fragmentación de América Latina. "Más allá de los objetivos loables que pueda tener, la Celac nace en un entorno de polarización como un intento de debilitar a la OEA, de destruir la institucionalidad que se ha construido durante años", afirma.
González Urrutia recuerda que el Sistema Económico Latinoamericano, fundado en 1970 por iniciativa de Venezuela, tiene los mismos objetivos que la Celac. "Hay una duplicación de funciones, de esfuerzos, de gastos".
Kenneth Ramírez, presidente del Consejo Venezolano de Relaciones Internacionales (Covri), destaca la Celac como un foro de concertación necesario para discutir los grandes temas (como la pobreza). "Si tratamos de despolitizar el tema, la Celac es positiva porque fortalece la herencia del Grupo de Río e incluso la institucionaliza", dice Ramírez.
González Urrutia señala que el enfrentamiento con Washington, base del rechazo a la OEA, es sólo un recurso retórico. "Nicaragua tiene un tratado de libre comercio con Estados Unidos y Ecuador mantiene dolarizada su economía".
Ramírez agrega que la mejor prueba de que la Celac trasciende las diferencias políticas es que entre sus promotores estuvieron los presidentes de México, Felipe Calderón, y Venezuela, Hugo Chávez; de ideologías contrarias.
Coexistencia. A pesar de que algunos países -sobre todo del Alba- trataron de presentar la Celac como un sustituto de la OEA, ambos analistas coinciden en que eso no sucederá.
"La OEA, como toda organización, debe fortalecerse y actualizarse para aumentar su efectividad. Pero tiene instancias muy importantes, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos", dice González Urrutia.
"Se quiso politizar en exceso la Celac y venderla como una alternativa a la OEA, que ciertamente tiene problemas de eficacia y liderazgo, pero eso no significa que no puedan coexistir", agrega Ramírez.
El presidente del Covri resalta que mientras la OEA debatió temas como la crisis política en Paraguay tras la destitución del presidente Fernando Lugo, la Celac ha tenido un papel de interlocución con la Unión Europea, China, India y Rusia.
González Urrutia coincide. "No son excluyentes, en el fondo buscan los mismos objetivos. Una prueba es que el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, fue invitado a la cumbre", apunta.
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domingo, 19 de enero de 2014
Prensa extranjera refleja escasez de papel
Medios de comunicación de varios países se hicieron eco de la carta abierta al presidente Nicolás Maduro que el presidente editor de El Nacional , Miguel Henrique Otero, publicó en la primera página de la edición del viernes para alertar sobre la carencia de papel para imprimir el periódico.
"La misiva y el hecho inédito de darle semejante difusión no podrían ser más elocuentes. El periódico, fundado en 1943 y abiertamente enfrentado con el gobierno venezolano, no recibe divisas para importar papel periódico desde mayo y se está quedando sin inventarios para imprimir sus informaciones", escribió El País de España.
El diario español agregó que lo de El Nacional no es un caso aislado y recordó que el Instituto Prensa y Sociedad denunció que por lo menos 21 medios impresos de 9 estados de Venezuela han reportado dificultades para adquirir papel periódico y otros insumos necesarios.
El País también reseñó que, según el IPYS, 7 periódicos han dejado de circular y 14 diarios han disminuido su paginación o eliminado suplementos y revistas de fines de semana para ahorrar papel. "La gran cantidad de medios involucrados en esta crisis podría sugerir una nueva limitación a la libertad de informar en Venezuela", indicó.
La Nación de Argentina calificó de impactante la idea de publicar la carta en la portada de El Nacional . Agregó que el retraso del gobierno en aprobar los dólares que los periódicos necesitan para importar papel es "otro ataque del chavismo contra la libertad de información y un ejercicio de maquiavelismo económico".
"Nos dirigimos a usted para informarle que la editora El Nacional ha cumplido con todos los requisitos que la ley exige para obtener divisas’. El primer párrafo de la misiva introduce la situación de asfixia que afecta a casi todos los diarios privados del país: no hay papel porque el gobierno no quiere que lo haya", reseñó.
Otero declaró a La Nación que no había recibido respuesta del gobierno por la carta publicada el viernes y calculó que con 80 millones de dólares se resolvería la crisis del papel. "No es nada en comparación con los 400 millones que el Estado le adeuda a Empresas Polar o los 2,6 millardos que debe a las aerolíneas", dijo.
"La crisis de Venezuela no solo se ve reflejada en los anaqueles de los supermercados, la prensa también ha visto cómo la materia prima de su trabajo escasea", escribió el canal colombiano NTN24 en su página web al reseñar la carta de El Nacional .
NTN24 destacó que Otero dijo en la misiva que cumple con los requisitos que establece la ley para obtener las divisas y recordó a Maduro que debe ser el garante de la legalidad.
Publicado en El Nacional
"La misiva y el hecho inédito de darle semejante difusión no podrían ser más elocuentes. El periódico, fundado en 1943 y abiertamente enfrentado con el gobierno venezolano, no recibe divisas para importar papel periódico desde mayo y se está quedando sin inventarios para imprimir sus informaciones", escribió El País de España.
El diario español agregó que lo de El Nacional no es un caso aislado y recordó que el Instituto Prensa y Sociedad denunció que por lo menos 21 medios impresos de 9 estados de Venezuela han reportado dificultades para adquirir papel periódico y otros insumos necesarios.
El País también reseñó que, según el IPYS, 7 periódicos han dejado de circular y 14 diarios han disminuido su paginación o eliminado suplementos y revistas de fines de semana para ahorrar papel. "La gran cantidad de medios involucrados en esta crisis podría sugerir una nueva limitación a la libertad de informar en Venezuela", indicó.
La Nación de Argentina calificó de impactante la idea de publicar la carta en la portada de El Nacional . Agregó que el retraso del gobierno en aprobar los dólares que los periódicos necesitan para importar papel es "otro ataque del chavismo contra la libertad de información y un ejercicio de maquiavelismo económico".
"Nos dirigimos a usted para informarle que la editora El Nacional ha cumplido con todos los requisitos que la ley exige para obtener divisas’. El primer párrafo de la misiva introduce la situación de asfixia que afecta a casi todos los diarios privados del país: no hay papel porque el gobierno no quiere que lo haya", reseñó.
Otero declaró a La Nación que no había recibido respuesta del gobierno por la carta publicada el viernes y calculó que con 80 millones de dólares se resolvería la crisis del papel. "No es nada en comparación con los 400 millones que el Estado le adeuda a Empresas Polar o los 2,6 millardos que debe a las aerolíneas", dijo.
"La crisis de Venezuela no solo se ve reflejada en los anaqueles de los supermercados, la prensa también ha visto cómo la materia prima de su trabajo escasea", escribió el canal colombiano NTN24 en su página web al reseñar la carta de El Nacional .
NTN24 destacó que Otero dijo en la misiva que cumple con los requisitos que establece la ley para obtener las divisas y recordó a Maduro que debe ser el garante de la legalidad.
Publicado en El Nacional
viernes, 17 de enero de 2014
La desigualdad y el desempleo amenazan la economía mundial
La disparidad de ingresos, tanto entre los diferentes países como entre los habitantes de cada nación, es el principal peligro que enfrenta el planeta, según el informe Riesgos Globales 2014 del Foro Económico Mundial de Davos.
"Las crecientes diferencias entre los más ricos y los más pobres amenazan la estabilidad política y social, así como el desarrollo económico", advierte el documento, divulgado ayer.
Precisa que la recesión ha tenido un efecto muy negativo en las clases medias de los países industrializados, mientras que la globalización ha dado lugar a una polarización de los ingresos en las economías emergentes y en desarrollo.
El informe está basado en la encuesta de percepción de riesgos globales, que se realizó a finales de 2013 y consultó la opinión de líderes de empresas, gobiernos, academias, organizaciones no gubernamentales y organismos internacionales.
Otros de los principales riesgos -en términos de probabilidad- son los fenómenos meteorológicos extremos, el desempleo y el subempleo, el cambio climático y los ataques cibernéticos.
La lista cambia cuando se pregunta por los riesgos que pueden tener más impacto. En este caso aparecen los problemas fiscales, el cambio climático, la crisis del agua, el desempleo y el subempleo, y el colapso de la infraestructura informática.
Preocupa más. En cuánto a los riesgos globales que generarán más preocupación en 2014, los problemas fiscales están en el tope de la lista, a pesar de los esfuerzos de muchos países -sobre todo en Europa- por controlar el déficit y el endeudamiento.
El problema es que muchos gobiernos siguen gastando más de lo que reciben y cubriendo el déficit con la venta de bonos, es decir, pidiendo prestado a los inversionistas privados con la promesa de pagarlo en el futuro con intereses.
En algún momento los inversionistas comienzan a dudar de la capacidad del gobierno para pagar la deuda, entonces éste ofrece mayores intereses para compensar el aumento del riesgo y comienza un círculo vicioso.
"Los intereses se suman a la deuda e incrementan las dudas, obligando a subir las tasas aún más. Eso puede convertirse en una espiral mortal, en la que el temor de que un país caiga en impago se convierta en una profecía autocumplida", señala el documento.
Las crisis fiscales son más probables en las economías desarrolladas, dado que la deuda pública supera 100% del producto interno bruto en Estados Unidos y 230% en Japón. Pero los países emergentes tampoco están libres de riesgo.
"Una crisis fiscal en cualquier economía importante pudiera tener fácilmente un efecto cascada global. Encontrar maneras de hacer frente con eficacia a los riesgos actuales es, por lo tanto, importante", concluye el reporte.
Drama social. El alto y persistente desempleo combinado con el elevado subempleo (puestos de trabajo de baja calidad) aparece como el segundo riesgo que generará más preocupación este año.
El informe precisa que cada vez hay más personas que lucha por encontrar trabajo, tanto en las economías avanzadas como en las emergentes, y que los jóvenes y las minorías son los más vulnerables. Agrega que el subempleo sigue siendo frecuente en los países emergentes y en desarrollo.
En la lista de problemas más preocupantes para la economía siguen la crisis del suministro de agua, la disparidad de ingresos y los problemas para adaptarse al cambio climático y mitigar sus efectos.
También aparecen la creciente incidencia de sucesos meteorológicos extremos, las fallas en la gobernabilidad global, la crisis de la comida, la ausencia de mecanismos financieros más fuertes y la inestabilidad política y social.
Publicado en El Nacional
"Las crecientes diferencias entre los más ricos y los más pobres amenazan la estabilidad política y social, así como el desarrollo económico", advierte el documento, divulgado ayer.
Precisa que la recesión ha tenido un efecto muy negativo en las clases medias de los países industrializados, mientras que la globalización ha dado lugar a una polarización de los ingresos en las economías emergentes y en desarrollo.
El informe está basado en la encuesta de percepción de riesgos globales, que se realizó a finales de 2013 y consultó la opinión de líderes de empresas, gobiernos, academias, organizaciones no gubernamentales y organismos internacionales.
Otros de los principales riesgos -en términos de probabilidad- son los fenómenos meteorológicos extremos, el desempleo y el subempleo, el cambio climático y los ataques cibernéticos.
La lista cambia cuando se pregunta por los riesgos que pueden tener más impacto. En este caso aparecen los problemas fiscales, el cambio climático, la crisis del agua, el desempleo y el subempleo, y el colapso de la infraestructura informática.
Preocupa más. En cuánto a los riesgos globales que generarán más preocupación en 2014, los problemas fiscales están en el tope de la lista, a pesar de los esfuerzos de muchos países -sobre todo en Europa- por controlar el déficit y el endeudamiento.
El problema es que muchos gobiernos siguen gastando más de lo que reciben y cubriendo el déficit con la venta de bonos, es decir, pidiendo prestado a los inversionistas privados con la promesa de pagarlo en el futuro con intereses.
En algún momento los inversionistas comienzan a dudar de la capacidad del gobierno para pagar la deuda, entonces éste ofrece mayores intereses para compensar el aumento del riesgo y comienza un círculo vicioso.
"Los intereses se suman a la deuda e incrementan las dudas, obligando a subir las tasas aún más. Eso puede convertirse en una espiral mortal, en la que el temor de que un país caiga en impago se convierta en una profecía autocumplida", señala el documento.
Las crisis fiscales son más probables en las economías desarrolladas, dado que la deuda pública supera 100% del producto interno bruto en Estados Unidos y 230% en Japón. Pero los países emergentes tampoco están libres de riesgo.
"Una crisis fiscal en cualquier economía importante pudiera tener fácilmente un efecto cascada global. Encontrar maneras de hacer frente con eficacia a los riesgos actuales es, por lo tanto, importante", concluye el reporte.
Drama social. El alto y persistente desempleo combinado con el elevado subempleo (puestos de trabajo de baja calidad) aparece como el segundo riesgo que generará más preocupación este año.
El informe precisa que cada vez hay más personas que lucha por encontrar trabajo, tanto en las economías avanzadas como en las emergentes, y que los jóvenes y las minorías son los más vulnerables. Agrega que el subempleo sigue siendo frecuente en los países emergentes y en desarrollo.
En la lista de problemas más preocupantes para la economía siguen la crisis del suministro de agua, la disparidad de ingresos y los problemas para adaptarse al cambio climático y mitigar sus efectos.
También aparecen la creciente incidencia de sucesos meteorológicos extremos, las fallas en la gobernabilidad global, la crisis de la comida, la ausencia de mecanismos financieros más fuertes y la inestabilidad política y social.
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jueves, 16 de enero de 2014
Venezuela y Bolivia son los países de Suramérica con peor alimentación
El índice "Lo suficientemente bueno para comer" de la organización global para el desarrollo Oxfam coloca a Venezuela y Bolivia como los países de Suramérica con peor alimentación. Ambas naciones están empatadas en el lugar 71 de un ranking que incluye a 125 países y es liderado por Holanda, Francia y Suiza.
El estudio fue elaborado con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la Organización Mundial de la Salud, la Organización Mundial del Trabajo, y toma en cuenta las cuatro principales preocupaciones para los consumidores de todo el planeta, según Oxfam.
El primer aspecto que se considera para elaborar el índice es si las personas tienen suficiente para comer, lo cual se mide por los porcentajes de desnutrición y de niños con bajo peso. El segundo es la asequibilidad, evaluada por el costo de la comida en comparación con otros bienes y servicios y la volatilidad de los precios.
La calidad de la alimentación, vinculada con la variedad de la dieta y el acceso de la población a agua potable, es el tercer aspecto que considera Oxfam. El cuarto es la salud alimentaria, relacionada con la incidencia de enfermedades como la diabetes y la obesidad.
Venezuela obtiene buenos resultados en cantidad, al estar entre los países de Suramérica sin desnutrición y tener el cuarto porcentaje más bajo de niños con bajo peso. También en calidad, al ocupar la cuarta posición del subcontinente en variedad de la dieta y la quinta en acceso a agua potable.
Pero en asequibilidad de la comida no sólo ocupa el último lugar de Suramérica sino que está entre los peores del mundo. El costo de los alimentos en Venezuela sólo es superado por otras 13 naciones (12 africanas e Irán) y duplica al promedio del subcontinente.
Lo mismo sucede en salud alimentaria: 42% de los venezolanos son obesos, según la Organización Mundial de la Salud, lo cual coloca al país en el primer puesto de Suramérica y el noveno del mundo, por detrás de Kuwait, Arabia Saudita, Estados Unidos, Egipto, República Checa, México, Suráfrica y Fiji.
Extremos opuestos. Europa es el continente con la mejor alimentación. Además de los líderes Holanda, Francia y Suiza; hay otros 16 países europeos entre las primeras 20 posiciones del informe. Sólo Australia logra colarse entre ellos, empatada en el octavo lugar con Irlanda, Italia, Luxemburgo y Portugal.
En el extremo opuesto está África, que alberga a los cuatro países peor alimentados: Chad, Angola, Etiopía y Madagascar. Los países africanos ocupan 25 de los últimos 30 puestos del índice, junto con 5 asiáticos: Yemen (121), Laos (112), Bangladesh (102), India y Pakistán (empatados en el 97).
Por Suramérica destacan Brasil, en la posición 25; Argentina y Colombia, empatados en el lugar 36; y Chile en el puesto 44, el mismo que México. El resto de los países de la región evaluados -Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela- está fuera de los 50 mejores. Ningún país de Centroamérica fue incluido en el estudio.
Estados Unidos está en la posición 21, aunque tiene el segundo mayor porcentaje de obesidad del mundo (46%). La cantidad, asequibilidad y calidad de la comida le ayudan a figurar entre los mejor alimentados.
Japón ocupa la misma posición que Estados Unidos en el índice aunque tiene una obesidad de apenas 6%, la más baja entre las naciones desarrolladas. La diferencia está en que los alimentos en el país asiático son más costosos que en el resto del mundo industrializado.
Publicado en El Nacional
El estudio fue elaborado con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la Organización Mundial de la Salud, la Organización Mundial del Trabajo, y toma en cuenta las cuatro principales preocupaciones para los consumidores de todo el planeta, según Oxfam.
El primer aspecto que se considera para elaborar el índice es si las personas tienen suficiente para comer, lo cual se mide por los porcentajes de desnutrición y de niños con bajo peso. El segundo es la asequibilidad, evaluada por el costo de la comida en comparación con otros bienes y servicios y la volatilidad de los precios.
La calidad de la alimentación, vinculada con la variedad de la dieta y el acceso de la población a agua potable, es el tercer aspecto que considera Oxfam. El cuarto es la salud alimentaria, relacionada con la incidencia de enfermedades como la diabetes y la obesidad.
Venezuela obtiene buenos resultados en cantidad, al estar entre los países de Suramérica sin desnutrición y tener el cuarto porcentaje más bajo de niños con bajo peso. También en calidad, al ocupar la cuarta posición del subcontinente en variedad de la dieta y la quinta en acceso a agua potable.
Pero en asequibilidad de la comida no sólo ocupa el último lugar de Suramérica sino que está entre los peores del mundo. El costo de los alimentos en Venezuela sólo es superado por otras 13 naciones (12 africanas e Irán) y duplica al promedio del subcontinente.
Lo mismo sucede en salud alimentaria: 42% de los venezolanos son obesos, según la Organización Mundial de la Salud, lo cual coloca al país en el primer puesto de Suramérica y el noveno del mundo, por detrás de Kuwait, Arabia Saudita, Estados Unidos, Egipto, República Checa, México, Suráfrica y Fiji.
Extremos opuestos. Europa es el continente con la mejor alimentación. Además de los líderes Holanda, Francia y Suiza; hay otros 16 países europeos entre las primeras 20 posiciones del informe. Sólo Australia logra colarse entre ellos, empatada en el octavo lugar con Irlanda, Italia, Luxemburgo y Portugal.
En el extremo opuesto está África, que alberga a los cuatro países peor alimentados: Chad, Angola, Etiopía y Madagascar. Los países africanos ocupan 25 de los últimos 30 puestos del índice, junto con 5 asiáticos: Yemen (121), Laos (112), Bangladesh (102), India y Pakistán (empatados en el 97).
Por Suramérica destacan Brasil, en la posición 25; Argentina y Colombia, empatados en el lugar 36; y Chile en el puesto 44, el mismo que México. El resto de los países de la región evaluados -Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela- está fuera de los 50 mejores. Ningún país de Centroamérica fue incluido en el estudio.
Estados Unidos está en la posición 21, aunque tiene el segundo mayor porcentaje de obesidad del mundo (46%). La cantidad, asequibilidad y calidad de la comida le ayudan a figurar entre los mejor alimentados.
Japón ocupa la misma posición que Estados Unidos en el índice aunque tiene una obesidad de apenas 6%, la más baja entre las naciones desarrolladas. La diferencia está en que los alimentos en el país asiático son más costosos que en el resto del mundo industrializado.
Publicado en El Nacional
lunes, 6 de enero de 2014
Situación interna restó proyección a la política exterior de Venezuela
El fallecimiento del presidente Hugo Chávez y el estancamiento de los ingresos en divisas dejaron al gobierno de Venezuela sin las dos principales herramientas de política exterior que había utilizado durante los últimos años: el carisma del mandatario y la asistencia económica.
"A pesar de la obvia intención de seguir con el proyecto bolivariano y la diplomacia petrolera, el gobierno de Nicolás Maduro se encontró unas cuantas trabas que hicieron que la política exterior perdiera alcance", señala Elsa Cardozo, profesora de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela.
La enfermedad y muerte de Chávez llevaron a un proceso de sucesión opacado por la polémica sentencia del Tribunal Supremo de Justicia que permitió a Maduro seguir como mandatario encargado y la estrecha ventaja con que éste venció a Henrique Capriles en las elecciones presidenciales del 14 de abril.
Eso obligó al mandatario a centrarse en la política interna e hizo que los viajes al exterior –Maduro visitó 16 países y estuvo fuera de Venezuela durante 33 días en sus primeros 5 meses de gobierno– tuviesen más que ver con la necesidad de legitimarse que con la expansión del proyecto bolivariano.
"Creo que una de las mejores evidencias de cómo se ha impuesto la presión política nacional frente a las grandes ambiciones internacionales de convertir a Venezuela en una potencia regional, como pretendía Chávez, es la gestión de Elías Jaua en el Ministerio de Relaciones Exteriores", indica Cardozo.
Demetrio Boersner, internacionalista y exembajador, está de acuerdo. "El canciller se ocupó más de sus labores como dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela y de Corpomiranda que del trabajo diplomático". Considera, además, que Jaua no tiene la formación para el cargo y debe ser reemplazado por alguien más especializado.
La situación económica nacional, en tanto, redujo la capacidad del gobierno de ofrecer beneficios financieros para ganar aliados y especialmente de asistir a los países de la Alianza Bolivariana para las Américas y el Acuerdo Energético de Petrocaribe, los mecanismos de integración creados por Chávez.
"Es muy probable que de aquí en adelante disminuya la fuerza de Venezuela dentro del Alba y, en general, el papel del país en la región. A menos que haya una recuperación económica tremenda y Maduro pueda asumir el ímpetu que tenía la política exterior cuando estaba Chávez", opina Boersner.
Desatención. Ambos internacionalistas vincularon el repliegue forzado que el gobierno de Maduro tuvo que realizar hacia la situación política y económica interna durante 2013 con el descuido de asuntos externos de gran importancia para Venezuela como la reclamación a Guyana por el territorio al oeste del río Esequibo.
Una muestra fue la captura por parte de la Armada del barco Teknik Perdana, que realizaba exploraciones petroleras en concesiones entregadas por Guyana en aguas venezolanas, ocurrida a principios de octubre. "Ha habido negligencia en la defensa de los derechos del país en la Zona en Reclamación", afirma Boersner.
Cardozo advierte que también se desatendieron las relaciones con Colombia, que en su opinión deberían ser muy cuidadas por Venezuela. "Se reactivó la comisión bilateral, pero no se ve que halla una visión estratégica de los vínculos bilaterales. Y el apoyo al diálogo con las FARC ha sido poco".
Agrega que lo mismo sucede con Brasil. "El abandono del proyecto de la refinería en Pernambuco es un monumento a la inconsecuencia de la política exterior". Aunque en este caso, el descuido se debió a razones económicas: Petróleos de Venezuela no tenía liquidez para dar el aporte que le correspondía.
Boersner también critica la desatención, por razones ideológicas, de las relaciones con la Comunidad Andina de Naciones y con los países del continente que tienen costas en el océano Pacífico. "Hay una falta de equilibrio en la política exterior. Le hemos dado la espalda a todo un sector de América Latina".
Incomprensión. Otra debilidad de quienes dirigen la política exterior de Venezuela en la actualidad, según los internacionalistas, es la falta de entendimiento de los cambios que están ocurriendo en el mundo. Ponen como ejemplo el manejo de la relación con Estados Unidos.
"Maduro y su equipo de gobierno siguen con el esquema viejo. Siguen hablando como si Estados Unidos fuera un imperio todopoderoso, cuando en realidad ese país está comprendiendo que debe haber una transición hacia un mundo multipolar y se está conformando con una posición menos hegemónica", dice Boersner.
"La posibilidad de seguir ondeando la bandera antiimperialista ha desaparecido por la actitud del presidente Barack Obama, que tiene otras prioridades y ha optado por dejar a América Latina resolver sus propios asuntos. No hay una circunstancia favorable para una política exterior tan confrontadora", agrega Cardozo.
La desconexión entre la política exterior y la realidad global se refleja en las posiciones en los organismos multilaterales: Venezuela fue el único país que votó en contra de una resolución de la ONU para condenar las violaciones de los derechos humanos en Siria y estuvo a punto de bloquear el acuerdo en la Organización Mundial del Comercio.
Cardozo subraya que las posiciones extremas de Venezuela y los países del Alba cada vez están más fuera de lugar. "Vimos como Rusia, por ejemplo, suavizó su posición sobre Siria para ayudar a encontrar una solución. Si vamos al caso de Irán, que ha apostado al diálogo sobre el tema nuclear, está mucho más claro".
Boersner resalta que Maduro se refiere a Rusia y China como si todavía fueran grandes potencias socialistas, cuando en realidad son países que actúan pragmáticamente para buscar su propio beneficio. "El gobierno venezolano tiene expectativas que no tienen asidero en la realidad".
Publicado en El Nacional
"A pesar de la obvia intención de seguir con el proyecto bolivariano y la diplomacia petrolera, el gobierno de Nicolás Maduro se encontró unas cuantas trabas que hicieron que la política exterior perdiera alcance", señala Elsa Cardozo, profesora de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela.
La enfermedad y muerte de Chávez llevaron a un proceso de sucesión opacado por la polémica sentencia del Tribunal Supremo de Justicia que permitió a Maduro seguir como mandatario encargado y la estrecha ventaja con que éste venció a Henrique Capriles en las elecciones presidenciales del 14 de abril.
Eso obligó al mandatario a centrarse en la política interna e hizo que los viajes al exterior –Maduro visitó 16 países y estuvo fuera de Venezuela durante 33 días en sus primeros 5 meses de gobierno– tuviesen más que ver con la necesidad de legitimarse que con la expansión del proyecto bolivariano.
"Creo que una de las mejores evidencias de cómo se ha impuesto la presión política nacional frente a las grandes ambiciones internacionales de convertir a Venezuela en una potencia regional, como pretendía Chávez, es la gestión de Elías Jaua en el Ministerio de Relaciones Exteriores", indica Cardozo.
Demetrio Boersner, internacionalista y exembajador, está de acuerdo. "El canciller se ocupó más de sus labores como dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela y de Corpomiranda que del trabajo diplomático". Considera, además, que Jaua no tiene la formación para el cargo y debe ser reemplazado por alguien más especializado.
La situación económica nacional, en tanto, redujo la capacidad del gobierno de ofrecer beneficios financieros para ganar aliados y especialmente de asistir a los países de la Alianza Bolivariana para las Américas y el Acuerdo Energético de Petrocaribe, los mecanismos de integración creados por Chávez.
"Es muy probable que de aquí en adelante disminuya la fuerza de Venezuela dentro del Alba y, en general, el papel del país en la región. A menos que haya una recuperación económica tremenda y Maduro pueda asumir el ímpetu que tenía la política exterior cuando estaba Chávez", opina Boersner.
Desatención. Ambos internacionalistas vincularon el repliegue forzado que el gobierno de Maduro tuvo que realizar hacia la situación política y económica interna durante 2013 con el descuido de asuntos externos de gran importancia para Venezuela como la reclamación a Guyana por el territorio al oeste del río Esequibo.
Una muestra fue la captura por parte de la Armada del barco Teknik Perdana, que realizaba exploraciones petroleras en concesiones entregadas por Guyana en aguas venezolanas, ocurrida a principios de octubre. "Ha habido negligencia en la defensa de los derechos del país en la Zona en Reclamación", afirma Boersner.
Cardozo advierte que también se desatendieron las relaciones con Colombia, que en su opinión deberían ser muy cuidadas por Venezuela. "Se reactivó la comisión bilateral, pero no se ve que halla una visión estratégica de los vínculos bilaterales. Y el apoyo al diálogo con las FARC ha sido poco".
Agrega que lo mismo sucede con Brasil. "El abandono del proyecto de la refinería en Pernambuco es un monumento a la inconsecuencia de la política exterior". Aunque en este caso, el descuido se debió a razones económicas: Petróleos de Venezuela no tenía liquidez para dar el aporte que le correspondía.
Boersner también critica la desatención, por razones ideológicas, de las relaciones con la Comunidad Andina de Naciones y con los países del continente que tienen costas en el océano Pacífico. "Hay una falta de equilibrio en la política exterior. Le hemos dado la espalda a todo un sector de América Latina".
Incomprensión. Otra debilidad de quienes dirigen la política exterior de Venezuela en la actualidad, según los internacionalistas, es la falta de entendimiento de los cambios que están ocurriendo en el mundo. Ponen como ejemplo el manejo de la relación con Estados Unidos.
"Maduro y su equipo de gobierno siguen con el esquema viejo. Siguen hablando como si Estados Unidos fuera un imperio todopoderoso, cuando en realidad ese país está comprendiendo que debe haber una transición hacia un mundo multipolar y se está conformando con una posición menos hegemónica", dice Boersner.
"La posibilidad de seguir ondeando la bandera antiimperialista ha desaparecido por la actitud del presidente Barack Obama, que tiene otras prioridades y ha optado por dejar a América Latina resolver sus propios asuntos. No hay una circunstancia favorable para una política exterior tan confrontadora", agrega Cardozo.
La desconexión entre la política exterior y la realidad global se refleja en las posiciones en los organismos multilaterales: Venezuela fue el único país que votó en contra de una resolución de la ONU para condenar las violaciones de los derechos humanos en Siria y estuvo a punto de bloquear el acuerdo en la Organización Mundial del Comercio.
Cardozo subraya que las posiciones extremas de Venezuela y los países del Alba cada vez están más fuera de lugar. "Vimos como Rusia, por ejemplo, suavizó su posición sobre Siria para ayudar a encontrar una solución. Si vamos al caso de Irán, que ha apostado al diálogo sobre el tema nuclear, está mucho más claro".
Boersner resalta que Maduro se refiere a Rusia y China como si todavía fueran grandes potencias socialistas, cuando en realidad son países que actúan pragmáticamente para buscar su propio beneficio. "El gobierno venezolano tiene expectativas que no tienen asidero en la realidad".
Publicado en El Nacional
Etiquetas:
Diplomacia,
Nicolás Maduro,
Venezuela
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