domingo, 10 de mayo de 2015

Disputa con Venezuela no figuró en campaña electoral de Guyana

El partido de gobierno intenta mantenerse en el poder. La oposición concurre unida a los comicios para tratar de evitarlo. La campaña electoral se caracteriza por el lenguaje agresivo. La descripción no corresponde a Venezuela si no a Guyana, que mañana acudirá a las urnas para renovar el Ejecutivo, los 65 diputados de la Asamblea Nacional y los líderes de las 10 regiones administrativas en las que se divide el país.

La similitud entre los escenarios políticos de las naciones vecinas se termina cuando se habla del territorio de 159.542 kilómetros cuadrados al oeste del río Esequibo que Caracas reclama a Georgetown. En Venezuela este asunto es otro de los motivos de discusión entre el gobierno y la oposición. En Guyana el consenso en torno al tema hace que ni siquiera forme parte del debate electoral.

Los gobiernos del Partido Progresista Popular, en el poder desde 1992, son responsables de las concesiones otorgadas durante las últimas décadas para la exploración y explotación de recursos en el territorio Esequibo, su plataforma marina e incluso aguas que pertenecen a Venezuela. Las opositoras Alianza para la Unidad Nacional y Alianza por el Cambio tienen "asegurar la integridad territorial de Guyana" como uno de sus objetivos.

"La coalición APNU-AFC prestará atención prioritaria a los recientes acontecimientos desafortunados en nuestras relaciones con vecinos como Venezuela y las implicaciones para la explotación pacífica de los recursos que están dentro de nuestras fronteras establecidas y nuestra jurisdicción internacionalmente reconocida", señala la oposición en su programa de gobierno. Es una de las pocas menciones al país en la campaña.

Emilio Figueredo, abogado y profesor de Derecho Internacional, considera que el reclamo venezolano no es un tema de debate en las elecciones guyanesas porque la soberanía del Esequibo "para ellos es un hecho cumplido". Agrega que Georgetown "se siente guapo y apoyado" porque su interpretación sobre el litigio es respaldada por Brasil, la Caricom, Cuba, Estados Unidos y el Reino Unido, entre otros.

Las declaraciones del fallecido presidente Hugo Chávez autorizando las concesiones en el Esequibo dieron más argumentos a Guyana para defender su tesis. Figueredo aclara, sin embargo, que los permisos otorgados en aguas venezolanas son un tema distinto. "El valor relativo de lo que se pierde al este es infinitamente menor de lo que se puede perder al oeste. Venezuela tiene que proteger la boca del Orinoco y la fachada atlántica".

El exembajador Mario Gugliemeli añade que el resultado electoral en Guyana no tendrá ninguna influencia en la posición de ese país sobre el diferendo limítrofe con Venezuela porque gobierno y oposición tienen una postura común sobre la soberanía del territorio Esequibo y la extensión del mar territorial. "Los países caribeños suelen ser muy coherentes en su política exterior", precisa.

Gugliemeli tampoco cree que haya cambios en otros aspectos de la relación bilateral, como los acuerdos firmados en el marco de Petrocaribe.

El programa de la coalición APNU-AFC se refiere al acuerdo con Venezuela solo para señalar que una de sus prioridades, si llega al poder, será investigar el uso de los recursos obtenidos por esta vía. "Especialmente la cuota resultante para los agricultores y el Fondo de Intervención, que está siendo usado para sobornos y extorsión", dice el texto presentado por el partido político.

Publicado en El Nacional

viernes, 8 de mayo de 2015

Casos de corrupción desatan crisis política en Chile

La corrupción ha sido el detonante de la crisis política que vive Chile, donde la presidente Michelle Bachelet solicitó la renuncia, el miércoles, de todos sus ministros y pidió un plazo de 72 horas para decidir quiénes seguirán en el gobierno.

La última encuesta del Centro de Estudios Públicos muestra que 69% de los chilenos piensa que el país debiera descender en el ranking de corrupción por los casos revelados en los últimos meses, uno de los cuales involucra al hijo mayor de Bachelet.

El sondeo del CEP agrega que 52% de la población piensa que ahora los casos de corrupción son más frecuentes que hace 10 años y 48% considera que la reacción de los actores involucrados ante las denuncias ha sido mala.

La consecuencia ha sido una caída estrepitosa en la popularidad de Bachelet cuando apenas van 14 meses de su segundo mandato: 56% desaprueba su gestión y 55% asevera que está gobernando peor de lo que esperaban, informó El Mercurio.

"Si tomamos en cuenta el primer periodo presidencial y el segundo, este es el peor registro en términos de aprobación de la presidente", declaró Ricardo González, coordinador del área de opinión pública del CEP.

La valoración de los atributos personales de Bachelet también ha descendido: 60% cree que no tiene liderazgo para enfrentar situaciones de crisis, 62% no confía en ella, 66% la considera lejana y 72% señala que ha actuado con debilidad ante las presiones.

Cambio necesario. La renovación del gabinete, anunciada en una entrevista con el popular presentador de televisión Mario Kreutzberger (Don Francisco), llega en ese contexto y pretende recuperar la confianza de la población en el gobierno.

Para lograrla, el cambio "debería ser de alta envergadura" e implicar la salida de figuras claves como "parte del equipo político y de hacienda", declaró Pablo Lira, analista político de la Escuela de Periodismo de la Universidad Mayor, al diario La Tercera.

Gloria de la Fuente no tiene dudas de que el cambio traerá la salida del ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, cuestionado por el manejo de un caso de corrupción. "Esto es un golpe de timón a la conducción del gobierno", añadió.

Hasta ahora, sin embargo, lo único cierto es que el canciller Hernando Muñoz seguirá en el puesto. "La presidente tiene una muy buena evaluación de su desempeño, por tanto está ratificado en el cargo", dijo el ministro portavoz Álvaro Elizalde.

Muñoz encabeza el equipo jurídico que impugnó la competencia de la Corte Internacional de Justicia para tratar la demanda de Bolivia por una salida al mar, y actualmente se encuentra en La Haya, sede de la Corte, para presentar los alegatos orales.

Publicado en El Nacional

jueves, 7 de mayo de 2015

70 años del final de una confrontación que marcó al mundo

El 7 de mayo se cumplirán 70 años de la rendición de la Alemania nazi, lo que acabó con 6 años de combates en Europa y supuso el primer paso hacia el fin de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), un conflicto que causó la muerte a 70 millones de personas y que definió el orden global que, con algunos cambios, permanece vigente actualmente.

Fue una rápida sucesión de hechos. El 30 de abril se suicidó Adolfo Hitler, el 2 de mayo el Ejército de la Unión Soviética entró en Berlín y las tropas nazis en Italia se rindieron. El 4 de mayo hicieron lo propio las fuerzas en el norte de Alemania, Dinamarca y Holanda.

Tras la capitulación final del régimen nazi, el 7 de mayo, algunos soldados en el centro de Europa continuaron luchando durante varias jornadas más. A pesar de ello, los aliados occidentales (Estados Unidos, Francia y Reino Unido) festejaron el Día de la Victoria el 8 de mayo y la Unión Soviética lo hizo al día siguiente.

La celebración separada fue, quizás, la primera señal del mundo bipolar que despuntaba. El planeta se dividió en dos grandes bloques con sistemas económicos y políticos diferentes, el capitalista liderado por Estados Unidos y el comunista dominado por la Unión Soviética, que vivieron enfrentados durante la Guerra Fría.

Adolfo Salgueiro, profesor de Derecho Internacional, explicó que esa división es la principal característica del orden mundial derivado de la Segunda Guerra: "Eso fue lo que hizo que el conflicto trajera un cambio tan profundo, porque mientras los otros países vencedores se contentaron con la victoria, Moscú impuso un sistema económico y político".

Las consecuencias del conflicto que desangró a la humanidad entre 1939 y 1945 van más allá. "Fue la primera vez que la historia mundial se juntó. La Segunda Guerra fue interactiva entre distintos escenarios", dijo el historiador británico Antony Beevor, al diario La Tercera de Chile.

Beevor, autor de varios libros sobre la confrontación, señaló que la Segunda Guerra no puede mirarse como un gran choque entre Estados sino como una combinación de distintos conflictos. Y cree que por eso una de sus consecuencias fue acelerar el fin del colonialismo en África y Asia.

El internacionalista Demetrio Boersner agregó que otra consecuencia fue que el mundo dominado por los nacionalismos, existente antes del conflicto, fue sustituido por uno donde la supranacionalidad se impuso, como muestra el surgimiento de la ONU.

"La gente empezó a ver el mundo en una dimensión global. Soy un defensor de la ONU porque, a pesar de todas las imperfecciones que tiene, es una organización que ha moderado las tensiones internacionales y que ha hecho prevalecer el principio de la multilateralidad en la solución de los conflictos mundiales", precisó Boersner.

¿Orden vigente? Una pregunta que divide a los analistas es si el hecho de que los países triunfadores de la Segunda Guerra Mundial sigan como los únicos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU supone que el orden heredado del conflicto se mantiene vigente.

Salgueiro expresó sus dudas. "En lo jurídico se mantiene el dominio, pero no en lo fáctico. El Consejo de Seguridad tiene cada vez menor rango de maniobra. No es el mismo que decretó la guerra a Corea del Norte o armó tropas para luchar en el Congo. El orden mundial establecido después de la Segunda Guerra murió con la caída de la Unión Soviética en 1991".

Boersner sí considera que sigue vigente, pero admite que el desmoronamiento del bloque comunista supuso un quiebre. "Occidente creyó que la historia había llegado a su fin, como afirmó Francis Fukuyama, y que su sistema económico neoliberal se impondría en un mundo globalizado. Esa ilusión se acabó en una década".

Añadió que el renacimiento de los nacionalismos europeos, el fanatismo religioso de los islamistas y otros radicalismos son muestras de que predomina cierta anarquía: "Un mundo unido y pacífico necesita valores comunes. En la Guerra Fría ambos bandos estuvieron alineados por la ideología, ahora no".

Escrito con Manuel Tovar. Publicado en El Nacional

martes, 28 de abril de 2015

Caracas y Madrid mitigan roce diplomático

El regreso a Caracas del embajador de España en Venezuela, Antonio Pérez -Hernández y La Torra, que se producirá en los próximos días, más que una normalización de relaciones implica una mitigación del conflicto generado por las palabras altisonantes del presidente Nicolás Maduro contra su homólogo Mariano Rajoy.

"No creo que se haya superado. Se mitigó un poco con la mediación de Ecuador y de Brasil porque se busca que no haya situaciones de conflicto en la próxima reunión entre América Latina y la Unión Europea", afirmó la internacionalista Milagros Betancourt.

El internacionalista Juan Francisco Contreras opinó que se trataba de una confrontación sin sentido, porque la resolución aprobada en el Congreso de España sobre Venezuela fue similar a las sancionadas por los parlamentos de otros países.

Ambos especialistas coinciden en que conflictos diplomáticos similares pueden repetirse en el futuro cercano, porque es probable que haya más declaraciones en el exterior sobre la situación venezolana.

"Todo es producto del concepto distorsionado de soberanía que tiene el gobierno. Porque las preocupaciones expresadas por otros países están relacionadas con derechos humanos, que es un tema que trasciende la soberanía", señaló Betancourt.

"El gobierno venezolano necesita mantener el tema del enemigo externo para tratar de generar cohesión interna", agregó Contreras.

Publicado en El Nacional

lunes, 20 de abril de 2015

Insultos deterioran imagen de Maduro en el exterior

El presidente Nicolás Maduro, emulando a su predecesor Hugo Chávez, ha optado por la vía de la confrontación –e incluso del insulto– para responder a las críticas que llegan desde otros países sobre la situación en Venezuela. Expertos coinciden, sin embargo, en que la estrategia solo contribuye a deteriorar aún más la imagen externa del gobierno.

“Se ve como algo poco serio tildar a un presidente de ‘racista’ porque el Parlamento de su país aprobó una resolución pidiendo la liberación de los presos políticos. Evidentemente es mala imagen para el gobierno”, dijo el exdiplomático Sadio Garavini en referencia a las palabras que Maduro profirió contra el mandatario de España, Mariano Rajoy.

El internacionalista Carlos Romero agregó: “No me sorprende. Ya ha utilizado este tipo de expresiones en los últimos meses. No sé si porque se siente inseguro o porque se olvidó de las prácticas diplomáticas que debió haber aprendido cuando era canciller. En todo caso, no es la conducta más apropiada para un presidente”.

El discurso que el mandatario venezolano dio el martes para responder a una resolución aprobada por el Congreso de los Diputados de España, que advierte sobre el deterioro de los derechos humanos y pide la liberación de los presos políticos, estuvo plagado de amenazas e insultos, algo que fue calificado de intolerable por el gobierno de Rajoy.

Madrid convocó enseguida al embajador de Venezuela, Mario Isea, para dejarle claro el malestar que causaron las palabras de Maduro. Caracas respondió llamando al representante de España, Antonio Pérez-Hernández y Torra, para quejarse por lo que considera injerencia en los asuntos internos.

Confrontación selectiva. En los parlamentos de Brasil, Chile y Colombia se han aprobado en las últimas semanas resoluciones similares a la votada en España, pero la respuesta de Venezuela no ha sido igual. Romero atribuye esa situación a que los gobiernos de esos países se han mantenido en silencio, mientras que desde Madrid sí han llegado críticas.

El Ejecutivo de Rajoy, por ejemplo, respaldó la iniciativa del expresidente Felipe González de sumarse a la defensa de Leopoldo López. Esa decisión, anunciada en marzo, le valió al exmandatario ser calificado de “bandidillo” por Maduro e insultado por otros altos funcionarios del régimen.

Madrid también consideró sensata la decisión de González y del expresidente José María Aznar de firmar –junto con 29 exmandatarios latinoamericanos– la Declaración de Panamá, un documento presentado en la víspera de la VII Cumbre de las Américas para denunciar la situación en Venezuela.

Garavini afirmó que los motivos del gobierno para reaccionar así contra España van más allá de las opiniones de Madrid. “Se pretende reeditar lo que se hizo con Estados Unidos tras la aprobación de las sanciones, que no eran contra el país sino contra siete funcionarios, y les permitió subir algunos puntos en las encuestas”.

El exdiplomático explicó que los ataques a España y Estados Unidos encajan perfectamente en la propaganda oficial, que habla de la existencia de un eje Bogotá-Miami-Madrid para conspirar contra Venezuela. “Debe entenderse que el discurso de Maduro no está dirigido al exterior. La idea es mantener el discurso patriotero para el público interno”, enfatizó.

Garavini agregó que las críticas a los gobiernos estadounidense y español pueden encontrar más eco en el exterior porque se aprovechan del antiimperialismo y el anticolonialismo. “¿Por qué no han dicho nada de las declaraciones de los presidentes de Costa Rica y Uruguay? Incluso de Dilma Rousseff, que dijo en CNN que deberían liberar a los presos políticos en Venezuela. Hay que poner el acento en eso”.

Publicado en El Nacional

viernes, 17 de abril de 2015

Aumenta presión internacional contra gobierno de Maduro

La aprobación en los parlamentos de España, Chile y Colombia de resoluciones que critican la situación de los derechos humanos en el país y exigen la liberación de los presos políticos en Venezuela aumenta la presión internacional sobre el presidente Nicolás Maduro.

Los textos, además de confirmar la preocupación que existe en otros países por la situación en Venezuela, demuestran que el rechazo a las acciones recientes del gobierno de Maduro proviene de casi todas las fuerzas políticas, sin importar su tendencia ideológica.

La resolución del Congreso de los Diputados de España, impulsada por el Partido Popular (centroderecha) con el apoyo del Partido Socialista Obrero Español (centroizquierda), fue aprobada con 306 votos a favor, 19 en contra y una abstención.

La del Senado de Chile ­promovida por su presidente, Patricio Walker, de la Democracia Cristiana­ también contó con un respaldo mayoritario: 30 votos a favor, 1 en contra y 4 abstenciones. En Colombia, solo el Polo Democrático rechazó el texto.

El exdiplomático venezolano Emilio Figueredo señaló que eso demuestra que el gobierno ha perdido apoyo en los sectores de centroizquierda: "Todo lo que había logrado Hugo Chávez lo está perdiendo Maduro. Solo lo respalda la extrema izquierda".

Añadió que es probable que los parlamentos de otras naciones de la región se sumen a estas manifestaciones debido al trabajo hecho por la oposición en los últimos meses en instancias como la Internacional Socialista y la Internacional Demócrata Cristiana.

La Declaración de Panamá, firmada por 31 expresidentes iberoamericanos, también ha ampliado el alcance de los reclamos de la oposición y la sociedad civil venezolana porque cada uno de ellos pertenece a organizaciones políticas en sus países.

Reacción a medias. La respuesta del gobierno a las resoluciones de los legislativos, que también piden garantizar la transparencia de las elecciones de este año, solo ha sido contundente en el caso de España.

Las declaraciones de Maduro hicieron que el gobierno de Mariano Rajoy convocara al embajador en Madrid, Mario Isea. La Cancillería venezolana hizo lo propio con el embajador en Caracas, Antonio Pérez-Hernández y La Torra.

La resolución del Senado de Colombia fue rechazada por el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. "Métanse en los asuntos internos, tienen 67 años en guerra, traten de solucionarlo", dijo en su pro grama de televisión.

Sobre el texto aprobado en Chile no ha habido posición oficial alguna.

Publicado en El Nacional

miércoles, 15 de abril de 2015

Lagos y Frei se suman a la causa de presos políticos

Los expresidentes de Chile Eduardo Frei y Ricardo Lagos manifestaron su apoyo a la causa de los presos políticos en Venezuela luego de reunirse con Mitzy Capriles y Lilian Tintori, esposas de Antonio Ledezma y Leopoldo López.

Frei informó que coordinará una visita al país con otros exmandatarios del Club de Madrid, que suscribieron una carta que pide la liberación de los presos políticos y alerta sobre el deterioro de los derechos humanos en Venezuela.

"Como chileno, tengo un sentimiento de lealtad porque durante la dictadura fueron miles los chilenos que estuvieron en Venezuela. Estamos dispuestos no solamente a colaborar, sino también a hacer escuchar nuestra voz en todo el mundo", dijo Frei.

Lagos propuso que la situación de los presos políticos en el país sea verificada por la Cruz Roja Internacional, como sucedió en la dictadura de Augusto Pinochet en Chile, reseñó AFP.

"Hay más de 80 presos políticos. Creo que debe pedirse que la Cruz Roja sea aceptada por el gobierno de (Nicolás) Maduro para visitar las cárceles y ver las condiciones en que están detenidos", indicó Lagos.

Capriles y Tintori también se reunieron con el expresidente Sebastián Piñera (2010-2014). El secretario general de gobierno de Chile, Álvaro Elizalde, descartó la posibilidad de un encuentro con la presidente Michelle Bachelet.

"El gobierno de Chile forma parte de las iniciativas que en el marco de Unasur se han desarrollado para fortalecer y potenciar el proceso de diálogo entre el gobierno y la oposición venezolana", declaró Elizalde al diario El Mercurio.

Publicado en El Nacional