domingo, 5 de septiembre de 2010

Cierre del mercado permuta redujo 80%
las importaciones de whisky

Las importaciones de whisky disminuyeron alrededor de 80% por el cierre del mercado permuta. La situación ha comenzado a inquietar a distribuidoras y comercializadoras, pues temen que la oferta sea insuficiente para atender la demanda del último trimestre del año, que es el de mayor consumo.

Si bien el acceso a divisas es un obstáculo para toda la industria licorera, pues Cadivi dejó de otorgar dólares para la importación de bebidas alcohólicas hace algunos años por considerar que no son bienes prioritarios, la importación de whisky es la que preocupa al sector.

Las compras en el exterior de este licor totalizaron 37,64 millones de dólares en el primer semestre de 2010, según el Instituto Nacional de Estadística. Eso arroja un promedio mensual de 6,27 millones de dólares, cantidad que hasta mayo podía conseguirse a través de operaciones de permuta.

Pero después de la eliminación del mercado paralelo y la aplicación del sistema de transacciones con títulos en moneda extranjera, controlado por el Banco Central de Venezuela, es imposible que las empresas consigan divisas para seguir importando al ritmo que lo estaban haciendo.

Fuentes del sector indicaron que el whisky es importado principalmente por 3 empresas. Cada una de ellas puede obtener en el Sitme un máximo de 350.000 dólares mensuales, lo cual hace que los recursos disponibles no superen los 1,05 millones de dólares al mes.

La diferencia de 5,22 millones de dólares entre lo que se compraba antes en el exterior (6,27 millones de dólares mensuales) y lo que se puede importar ahora (1,05 millones de dólares al mes) es lo que ha reducido los inventarios de las empresas distribuidoras.

"Al restringirse la importación, se afectará la oferta disponible para fin de año, que es la temporada de mayores ventas. La única opción es que el Gobierno flexibilice un poco el esquema y presente una opción para que el sector consiga más divisas", declaró el representante de una compañía.

Mercado en baja. Las importaciones de whisky venían en caída antes de que se cerrara el mercado permuta. Los 37,64 millones de dólares registrados en el primer semestre del año representaron una disminución de 25,9% con respecto a los 50,78 millones de dólares de igual lapso de 2009.

La compra en el exterior de bebidas alcohólicas, en general, retrocedió 24,6%. El Instituto Nacional de Estadística reportó que las adquisiciones variaron de 72,35 millones de dólares en los primeros 6 meses del año pasado a 54,58 millones de dólares con relación a 2010.

Además de las importaciones de whisky, en la primera mitad del año descendieron las de ron, aguardiente, ginebra, vermut, tequila, vino, anís y cremas de licor. La única bebida alcohólica que tuvo mayores compras entre enero y junio fue vodka, con un crecimiento de 48,4%.

Las ventas tampoco presentan resultados positivos. Aunque no hay cifras específicas sobre bebidas alcohólicas, fuentes indican que el sector no escapa al comportamiento del consumo en general, que disminuyó 5,6% en el primer trimestre y 2,4% en el segundo, según el BCV.

El retroceso del poder adquisitivo de los venezolanos provocado por la recesión económica, el aumento del desempleo y el alza de la inflación es la principal causa de las ventas bajas. El encarecimiento de los licores, ante la reducción de la oferta, también contribuye a disminuir su comercialización.

Publicado en El Nacional

sábado, 4 de septiembre de 2010

Pdvsa debe invertir más y bajar gastos

El estancamiento de la producción de Pdvsa es uno de los factores que impide que la recuperación del precio del petróleo se traduzca en una reactivación de la economía. Por eso, Ecoanalítica considera necesario que la empresa aumente la inversión y reduzca el gasto.

"En un momento como el que vive Venezuela, Pdvsa debería priorizar las inversiones en exploración y producción por encima de sus negocios no petroleros, y dejar al Estado desempeñar la función que le corresponde", señala la firma en su reporte semanal.

Ecoanalítica indica que la producción de la empresa estatal acumula una caída de 8,7% desde 2005, según el informe de gestión anual correspondiente a 2009. De manera que la bonanza que vivió el país hasta 2008 se debió exclusivamente al alza del valor del crudo en el mercado internacional.

Los resultados de los últimos trimestres, sin embargo, han demostrado que los precios altos ya no son suficientes. "Si Pdvsa mantiene la estrategia que aplicó en los años del boom, cuando dio prioridad a la inversión social por encima de la operativa, la economía crecerá en el futuro a tasas inferiores a su potencial".

La firma considera que las autoridades de la empresa han reconocido la falla y han acelerado el plan de inversiones, como lo sugieren las asignaciones de bloques en la Faja del Orinoco y los proyectos de gas costa fuera. Pero cree que los objetivos trazados son difíciles de alcanzar.

Pdvsa ha informado que invertirá 252 millardos de dólares en el período 2010-2015 para llevar su producción hasta 4,5 millones de barriles diarios. El dinero provendrá de fondos propios (78%), inversiones de terceros (15%) y el Proyecto Socialista Orinoco (7%).

Ecoanalítica calcula que para desembolsar esa cantidad de dinero la empresa tendrá que usar 86,3% de sus ingresos, lo cual representa un cambio significativo con respecto al período 2004-2009, cuando se destinaron 32,1% de los recursos obtenidos a inversión operativa.

Prevé que la porción que se cubrirá con financiamiento no será 15% –como dice Pdvsa– sino 40%. Y aunque el informe de la deuda consolidada de 2009 muestra que la estatal aún tiene margen para endeudarse, la firma piensa que la opción más viable es la apertura.

"En Ecoanalítica creemos que la mejor forma de que Pdvsa pueda hacer frente a estas necesidades sería mediante la estrategia de apertura, pero mejorando el esquema actual de los contratos, para que el negocio sea más atractivo para los potenciales socios".

Publicado en El Nacional

viernes, 3 de septiembre de 2010

Advierten sobre riesgos por mal uso de la cédula del buen vivir

Analistas financieros y economistas suelen decir que las tarjetas de crédito son un arma de doble filo. La cédula del buen vivir, anunciada por el presidente Chávez el martes, no será la excepción. El instrumento de pago que ofrecerá la banca pública a sus clientes, puede fomentar que la población se endeude más de lo conveniente, advirtieron especialistas.

"La iniciativa es positiva porque será una alternativa que tendrán algunos consumidores para adquirir bienes de primera necesidad, pero hay que verla con cuidado. El Gobierno debe acompañarla con políticas para incentivar el ahorro y el consumo necesario", señaló Jimmy Laguna, del Centro de Estudios de Economía de la Universidad Bolivariana de Venezuela.

Laguna indicó que el instrumento de pago debe ser utilizado con racionalidad, porque de lo contrario contribuirá a que haya más inflación en el país. "Hay que ver cuál será el límite de crédito y el interés, porque el uso de la cédula del buen vivir podría impactar los patrones de consumo y presionar los precios al alza".

Descartó que la tarjeta sea para controlar o limitar lo que consumen las personas. "Es una opción de pago más. Quienes la poseen también podrán ir a comercios privados". Dijo que la tasa de interés debe ser asequible para la población, pero suficiente para que la banca pública obtenga una utilidad.

Henkel García, analista financiero, señaló que lo negativo de esta iniciativa es que impulsará el endeudamiento para cubrir gasto corriente. "La primera regla de las finanzas personales es que los egresos recurrentes –comida, educación, servicios públicos, vivienda– deben pagarse con ingresos ordinarios".

García indicó que usar la tarjeta de crédito para cubrir estos gastos es pan para hoy y hambre para mañana, porque los ingresos siguen igual y los egresos aumentan. "Empiezas a acumular deuda y mientras más grande sea, más será la cuota que deberás pagar y menos el dinero que tendrás disponible".

El analista recomendó usar estos instrumentos de pago sólo para compras ocasionales y situaciones de emergencia. Expresó que las personas deben elaborar un plan para cancelar las deudas adquiridas por esta vía, de manera que ese gasto no afecte el presupuesto.

Publicado en El Nacional

jueves, 2 de septiembre de 2010

Fevacu: "Los compradores están indefensos"

El presidente de la Federación Venezolana de Asociaciones de Consumidores y Usuarios, Arnoldo Benítez, afirmó que son más de 60.000 los afectados en el país por la aplicación del índice de precios al consumidor, para ajustar el valor de las viviendas adquiridas en preventa.

Aunque la resolución 110 del Ministerio de Obras Públicas y Vivienda prohibió el llamado cobro por IPC, diputados de la Asamblea han denunciado en los últimas días que hay constructoras que siguen exigiendo pagos por este concepto.

Benítez dijo que muchas empresas pretenden obligar a los compradores a cambiar el contrato original –el cual fijaba un valor que luego se ajustaría en función del IPC, algo que ya no se puede hacer– para firmar uno con un precio mucho más elevado que el inicial.

Aseguró que los aumentos por inflación no sólo están prohibidos por la resolución gubernamental sino que también contradicen la legislación vigente. "Los contratos que estipulaban el cobro de IPC son ilegales desde el mismo momento en que se firmaron".

Por eso, no entiende lo permisivo que ha sido el Gobierno con esta práctica. "Eso de que se preocupan por las necesidades de la gente parece ser mentira. La mejor prueba es que no hay institución del Estado que haga cumplir la resolución 110", agregó.

El presidente de Fevacu expresó que el interés de los parlamentarios oficialistas por el tema es sólo una estrategia para sumar votos. "El Indepabis y la Fiscalía implementaron el año pasado un plan para recibir denuncias de los afectados sin mayores resultados. Ahora quieren revivirlo con fines electorales".

Benítez hizo un llamado al TSJ para que emita una sentencia sobre la demanda que introdujeron en 2008, para exigir que los compradores de viviendas en preventa sean resarcidos por los pagos que hicieron por concepto de IPC.

Publicado en El Nacional

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Hay 8.000 denuncias por cobro de IPC

El diputado Augusto Montiel, integrante de la Comisión de Participación Ciudadana de la Asamblea Nacional, denunció que alrededor de 50 empresas constructoras disfrazan la aplicación del índice de precios al consumidor al valor de las viviendas en preventa –prohibida por el Gobierno en 2009– con cobros por términos como compensación o justiprecio.

Montiel informó que han recibido 8.000 denuncias de compradores que se niegan a realizar pagos adicionales a los establecidos en sus contratos. "Les están cobrando entre 50 millones y 200 millones de bolívares por conceptos que son un IPC disfrazado. Los amenazan con no entregarles el inmueble, además de retrasar la construcción para presionarlos".

El Instituto Nacional para la Defensa de las Personas en el Acceso a Bienes y Servicios creó una sala situacional, según Montiel, para recibir las denuncias de los afectados y emprender las acciones correspondientes. "Hay que aplicar medidas administrativas e incluso abrir procesos judiciales, porque la forma de proceder de estas empresas puede tipificarse como estafa", afirmó.

El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, Aquiles Martini, está de acuerdo con que se investiguen las irregularidades que pudieran cometer algunas empresas, pero solicitó que no se juzgue a priori todo el sector. "Si alguien hace algo ilegal, debe responder ante las autoridades. Pero hay que tener cuidado porque sólo se está viendo una cara de la moneda".

Martini recordó que los problemas existentes con el suministro de insumos como acero y cemento pudieran ser la causa del retraso en algunos proyectos residenciales. Por eso, considera que el Gobierno debe escuchar la versión de los constructores y revisar cada caso de manera individual.

Roberto León Parilli, presidente de la Asociación Nacional de Usuarios y Consumidores, dijo que lo mejor es buscar un equilibrio. "En un país con la inflación que hay en Venezuela debe haber un mecanismo de ajuste de precios. Pero el cálculo del IPC no puede quedar en manos de los constructores sino de los organismos correspondientes".

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martes, 31 de agosto de 2010

Compras de Venezuela a Ecuador se duplicaron en el primer semestre

Ecuador fue el único de los principales socios comerciales del país que pudo venderle más productos durante el primer semestre, cuando las importaciones venezolanas retrocedieron 18% –según cifras oficiales– como consecuencia de la recesión y de las dificultades para la obtención de divisas.

Venezuela adquirió mercancías ecuatorianas por 470,1 millones de dólares entre enero y junio, un incremento de 101,8% en comparación con las compras por 232,9 millones de dólares realizadas en similar período de 2009, reportó el Banco Central de Ecuador.

El Instituto Nacional de Estadística difiere en los montos importados, pero también registra un aumento. Según el organismo, las adquisiciones a ese país pasaron de 287 millones de dólares en los primeros 6 meses de 2009 a 364 millones de dólares en igual lapso de 2010, un alza de 26,7%.

El crecimiento de las compras a Ecuador contrasta con las caídas registradas durante el semestre en las importaciones provenientes del resto de los socios principales de Venezuela. Colombia, por ejemplo, redujo 72,3% sus ventas: de 2,9 millardos de dólares a 817 millones de dólares.

Igualmente retrocedió entre enero y junio –según el INE– la adquisición de mercancías a Panamá (-38,5%), Italia (-32,6%), China (-30,9%), Estados Unidos (-21,3%), España (-21,1%), Argentina (-15,6%), Brasil (-14,6%), Alemania (-14,5%) y México (-10,2%).

Compra de petróleo. Las estadísticas del Banco Central de Ecuador señalan que 26,3% de las ventas correspondieron a petróleo. Venezuela importó un total de 123,7 millones de dólares, como parte del acuerdo para procesar crudo ecuatoriano en las refinerías venezolanas.

Las adquisiciones de insumos médicos –prótesis dentales, válvulas cardíacas, sillas de ruedas, guantes quirúrgicos, instrumentos de oftalmología, aparatos de ecografía y agujas, entre otros­– sumaron 92,9 millones de dólares, lo que representó 19,8% del total.

El hecho de que el petróleo y los insumos médicos representaran casi la mitad de las compras venezolanas a Ecuador en el primer semestre de 2010 muestra un cambio en la relación comercial, pues alimentos y textiles son los productos que tradicionalmente se importaban de ese país.

La participación de los rubros alimenticios en las adquisiciones, de hecho, se mantiene cerca de 20%. Entre enero y junio, Venezuela compró 36,1 millones de dólares en pescado (-43,4% menos que en 2009) y 34,7 millones de dólares en aceite de palma (245,4% más que el año pasado).

Otros alimentos que se importaron de Ecuador fueron leche y nata, con 4,1 millones de dólares; palmitos preparados y conservados, con 1,5 millones de dólares; gelatinas, con 1,4 millones de dólares; y obleas y barquillas, con 994.000 dólares.

Igualmente fueron significativas las compras de aparatos industriales (52,4 millones de dólares), jabón (14,4 millones de dólares), maquinaria agrícola (13,5 millones de dólares) y electrodomésticos (10,1 millones de dólares).

Publicado en El Nacional

miércoles, 17 de febrero de 2010

Por la puerta trasera

La inesperada destitución de Eduardo Samán del Ministerio de Comercio –­anunciada por el presidente Hugo Chávez el pasado sábado 13 de febrero, durante la inauguración de la cadena de hipermercados Bicentenario– lleva hasta siete el número de integrantes del Gabinete Ejecutivo que han salido de sus cargos en apenas tres semanas.

Samán es el primero en ser despedido, pues los demás habían renunciado. La desbandada empezó el 25 de enero, cuando el vicepresidente y ministro de Defensa, Ramón Carrizález, dimitió junto con su esposa Yubirí Ortega, ministra del Ambiente. Según el comunicado oficial, la salida de ambos fue por razones “estrictamente personales”.

Ese día también abandonó su cargo, argumentando motivos de salud, otro funcionario vinculado a Carrizález: el presidente del Banco de Venezuela y ministro de Estado para la Banca Pública, Eugenio Vásquez Orellana. En principio se dijo que el mandatario nacional no había aceptado la renuncia, pero luego se confirmó su dimisión.

Una semana más tarde, el 2 de febrero, dejaron sus puestos los ministros de Cultura, Héctor Soto, y Turismo, Pedro Morejón. El primero alegando razones personales y el segundo por motivos hasta ahora desconocidos. Esta vez fue el propio Chávez quién oficializó la noticia, durante el acto realizado para celebrar los once años de su llegada al poder.

Ocho días después, el 10 de febrero, llegó una nueva renuncia. Carlos Rotondaro abandonó su cargo de ministro de Salud, aunque conservó la presidencia del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales. Este caso tiene cierta similitud con el de Samán, quién aparentemente mantendrá la dirección del Indepabis.

La cantidad de cambios ministeriales –­la más numerosa desde que Chávez renovó a casi todo su gabinete en enero de 2007, al asumir su segundo período presidencial–­ se ha prestado para todo tipo de interpretaciones, tanto entre los seguidores del mandatario nacional como entre quienes militan en la oposición.

Entre los detractores del gobierno las hipótesis más sonadas son dos. Por un lado que Chávez –agobiado por los problemas que afronta el país: recesión, inseguridad, sequía–­ está buscando funcionarios más eficientes. Por el otro, que el Presidente quiere profundizar el socialismo ante la posibilidad de tener una Asamblea Nacional que no sea tan sumisa.

Pero en el lado de los seguidores del mandatario no se inclinan por ninguna de estas hipótesis. Se habla, más bien, de una pugna interna en las esferas más altas del gobierno nacional cuyos primeros resultados han dejado un sabor amargo en los militantes del PSUV.

La mayoría de los ministros salientes eran vistos por el chavismo de base como personas abiertas al diálogo e incluso como dirigentes cercanos al pueblo (esta última característica es atribuida especialmente a Samán, cuya salida ha generado múltiples comentarios negativos y solicitudes de explicaciones en páginas como Aporrea).

Una fuente oficialista vinculada al sector agrario, que pidió no ser citada por su nombre, responsabilizó de los cambios al nuevo vicepresidente Elías Jaua. “Él es quién ha generado todos estos malestares. Cuando estuvo como presidente del Fides formó una ‘tribu’ con la que ha venido avanzando por distintos ministerios”.

El informante acusa a Jaua de formar parte del grupo de ministros que “son un fraude” pues no tienen logros que mostrar y siempre tienen una excusa para no acudir a dar explicaciones en la Asamblea Nacional. Pero lo que más le preocupa es que son estos funcionarios los que tienen la confianza de Chávez. “La revolución está desviada”, dijo.

LOS NUEVOS MINISTROS

Alejandro Fleming, ministro de Turismo: fungió como viceministro de Relaciones Exteriores para Europa antes de ser elegido para sustituir a Morejón.

Alejandro Hitcher, ministro del Ambiente: la designación premia su gestión en Hidrocapital, donde aplicó un plan de racionamiento de agua.

Carlos Mata Figueroa, ministro de Defensa: el general en jefe del Ejército dirigía el Comando Estratégico Operacional (CEO), cargo que conservará.

Elías Jaua, vicepresidente: su carrera en el gobierno incluye los cargos de director del Fides, ministro de Economía Popular y ministro de Agricultura.

“Farruco” Sesto, ministro de Cultura: estuvo en la Oficina Presidencial de Proyectos Especiales antes de volver al despacho que dirigió entre 2005 y 2008.

Humberto Ortega Díaz, ministro de Estado para la Banca Pública: como presidente de Fogade desempeñó un papel importante en la reciente crisis bancaria.

Luis Reyes Reyes, ministro de Salud: el ex gobernador de Lara y ministro de la Secretaría de la Presidencia es considerado uno de los más cercanos a Chávez.

Richard Canan, ministro de Comercio: forma parte del equipo del vicepresidente Elías Jaua, pues se desempeñaba como viceministro de Economía Agrícola.

Publicado en TalCual