miércoles, 13 de octubre de 2010

Sistema financiero se mantiene como punto débil de la economía global

El Fondo Monetario Internacional mejoró sus proyecciones de crecimiento para la economía mundial, al calcular que se expandirá 4,8% en 2010 y 4,2% en 2011, pero mantiene sus reservas en cuanto a los avances logrados en el área de finanzas, que fue el punto de partida de la recesión experimentada por el planeta en 2009.

"El sistema financiero se encuentra aún en un período de significativa incertidumbre y sigue siendo el talón de Aquiles de la recuperación económica", asegura el FMI en el informe semestral sobre la estabilidad financiera mundial, publicado la semana pasada junto con el documento de perspectivas macroeconómicas.

Los trastornos ocurridos a mediados de 2010 en los mercados europeos de deuda desatados por los problemas fiscales en Grecia y otros países  pusieron de relieve la mayor vulnerabilidad de los balances bancarios y soberanos, y representaron un revés en el camino hacia la estabilidad del sistema financiero, según el organismo multilateral.

Pero no todo es negativo. El FMI descarta que la vulnerabilidad en el área de finanzas perjudique el crecimiento económico. El informe, más bien, parte de la premisa de que la situación del sector financiero mejorará a medida que la recuperación del producto interno bruto del planeta se consolide, impulsada principalmente por las economías emergentes.

Considera, además, que las medidas tomadas para afrontar la turbulencia en los mercados europeos de deuda soberana fueron acertadas. "La respuesta decisiva en el ámbito nacional y supranacional ­sobre todo a través del suministro de información detallada sobre los balances bancarios- contribuyó a estabilizar los mercados de fondeo y mitigar los riesgos".

Riesgo latente. La respuesta adecuada ante la situación crítica no ha alejado la incertidumbre de los mercados financieros. "La agudización de los riesgos macroeconómicos a la baja, las presiones de financiamiento soberano y las tensiones del fondeo podrían complicar la situación, lo cual exigiría hábiles maniobras en las políticas", advierte el FMI.

En Europa los riesgos soberanos se mantienen elevados por la alta carga de la deuda pública, la desfavorable dinámica de crecimiento, el aumento de los riesgos de refinanciamiento y las vinculaciones con la banca. "Será necesario continuar con medidas de política decididas para seguir avanzando hacia el fortalecimiento de la capacidad de resistencia del sistema financiero".

En Estados Unidos el problema es el traslado de los desequilibrios del sector privado al público. "Las necesidades de capital aparentemente modestas de los bancos reflejan la gran escala de las empresas semiestatales y de otras intervenciones públicas, sin las cuales habrían sido sustancialmente mayores. Esto pone de relieve en qué grado el riesgo se ha transferido".

El panorama financiero de Japón luce más estable, porque la estabilidad del ahorro interno y el superávit en la cuenta corriente reducen las necesidades de captar fondos externos. La situación es aun mejor en los mercados emergentes porque, en vista de los problemas en los países avanzados, resultan cada vez más atractivos para los inversionistas.

Tres pasos. Para minimizar los riesgos financieros se requiere, según el FMI, avanzar en tres direcciones: afrontar los problemas que arrastra el sistema bancario, fortalecer los fundamentos de los balances soberanos y concretar las reformas regulatorias.

La primera tarea implica "planificar y estructurar el desmantelamiento del respaldo extraordinario brindado al sistema financiero, incluida la eliminación de las garantías públicas a la deuda bancaria". También reestructurar las entidades más débiles mediante clausuras, recapitalizaciones o fusiones.

El fortalecimiento de los balances soberanos se logrará con un respaldo supranacional a los países que enfrentan tensiones inmediatas y con políticas de gestión de la deuda que prolonguen el vencimiento de los papeles en la medida en que lo permitan las condiciones de mercado.

La concreción de las reformas regulatorias retrasadas por la falta de acuerdo entre los países­ requiere "suprimir los intereses nacionales a favor de un sistema financiero mundial que sea más estable y funcione mejor". El FMI indica que las propuestas recientes del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea son un buen punto de partida.

Publicado en El Nacional

No hay comentarios:

Publicar un comentario